Publicidad
 
04/06/2025

De efemérides, cenizas y otras hierbas

El recuerdo de la erupción del volcán Puyehue y un entramado de situaciones que convergen al evocar ciertas fechas.
4 de junio de 2011: cenizas en el centro barilochense. Foto: archivo.
4 de junio de 2011: cenizas en el centro barilochense. Foto: archivo.

Hay efemérides internacionales, nacionales, regionales e incluso personales. Es decir, existen fechas que, por algún motivo en particular, trascienden a nivel mundial, pero también están las que son significativas para algún país determinado, y, asimismo, las que marcan a zonas puntuales. De la misma manera, hay días que determinan a las personas en sus individualidades. A la vez, en ocasiones se producen ciertas coincidencias… por ejemplo, casos donde confluyen momentos relevantes para un lugar y también en lo particular.

Lee también: Santiago Bou Grasso: entre la música y cortos de animación que desde Bariloche conquistaron el mundo

Todo esto, que parece un trabalenguas, es fácilmente explicable si se toma como ejemplo el 4 de junio, Día Internacional de los Niños Víctimas Inocentes de Agresión, es decir, una jornada de importancia mundial, ya que la intención es concientizar a la humanidad acerca de la vulnerabilidad que sufren los chicos frente al aumento de la pobreza, la explotación sexual, el reclutamiento armado, los homicidios, las enfermedades y otras problemáticas que los involucran.

Por otra parte, el 4 de junio de 1982 ocurrió algo que se recuerda como un hecho trascendente para dos países, o, al menos, para el público futbolero de esos países. Aquella vez, Diego Armando Maradona fichó con el Barcelona y, de esa forma, la magia maradoniana se trasladó a las canchas europeas. Luego, claro, al año siguiente llegaría la patada de Andoni Goikoetxea, la fractura del tobillo izquierdo y demás…

En la Argentina, en especial para las filas peronistas, el 4 de junio tiene un significado cardinal. Juan Domingo Perón asumió como presidente argentino por primera vez un día así de 1946, y en una jornada igual, pero de 1952, lo hizo por segunda ocasión.

La fecha remite también a la sanción de la Ley de Obediencia Debida en 1987 (luego anulada por el Congreso en 2003 y declarada inconstitucional en 2005 por la Corte Suprema).

En Bariloche y la zona, en tanto, el 4 de junio hace volar la mente a 2011, cuando el cielo, por la tarde, se puso negro.

Para todos en esta parte de la Patagonia, entonces, el día lleva a la erupción del volcán Puyehue, en Chile, cuyas cenizas cruzaron la cordillera para desorientación de todos.

Al difundirse la información, explicando qué era aquello que oscurecía el firmamento, reinó la confusión.

Las personas se precipitaron a los supermercados, sobre todo en busca de agua mineral. Los botellones de cinco litros desaparecieron enseguida; les siguieron los envases de dos y los de uno y medio. Por último, se veían carros repletos de botellitas de cuarto. Las góndolas comenzaron a vaciarse. La gente, atemorizada, agarraba lo que podía. Parecía el apocalipsis.

Después vendrían los barbijos… El uso de esos elementos sanitarios, para protegerse de afecciones respiratorias, preanunció en la región el desembarco mundial de los tapabocas en 2020, a partir de la pandemia de covid.

Los días pasaron y lo gris volcánico se barrió con la solidaridad de la comunidad, que se volcó a las calles con sus palas.

Pero, decía, una fecha también puede reflejar historias particulares.

Como suele suceder con jornadas emblemáticas, cada uno que haya estado aquí en aquel momento recuerda qué estaba haciendo cuando se oscureció el cielo. Volviendo a Maradona, sucede como con sus goles a los ingleses en 1986. Difícilmente haya un argentino que no recuerde en qué lugar y situación se encontraba cuando el Diez marcó aquellos tantos el 22 de junio.

Regresando al 4 de junio de 2011, quien suscribe salía de su casa alrededor de las tres y media de la tarde, en medio de un panorama extrañamente umbrío. Tocaba un muro y sentía algo extraño. Al mirar hacia atrás observaba a su mujer, embarazada de cinco meses, que saludaba por la ventana.

Esa es, en mi memoria, la postal del 4 de junio de 2011

¿Que opinión tenés sobre esta nota?