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03/06/2025

La lluvia no impidió que el reclamo de “Ni una menos” se escuchara en Bariloche

Más de cien personas recorrieron el centro de la ciudad para reflejar diversas demandas que se sumaron a la central: frenar la violencia contra las mujeres y disidencias.
Los instrumentos de percusión le pusieron ritmo a la marcha que se llevó a cabo a diez años del nacimiento de Ni una menos (fotos: Facundo Pardo).
Los instrumentos de percusión le pusieron ritmo a la marcha que se llevó a cabo a diez años del nacimiento de Ni una menos (fotos: Facundo Pardo).

Mientras el reloj señalaba que faltaban diez minutos para las 19, cuando ya era de noche y la lluvia arreciaba, quienes formaron parte de la marcha Ni una menos en Bariloche llegaron al Centro Cívico, donde se colocaron debajo de las arcadas.

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Allí, un grupo de mujeres realizó una intervención artística con la interpretación de una versión de Canción sin miedo, composición de la cantautora mexicana Vivir Quintana que culmina con los versos reformulados del himno mexicano, manteniendo el “y retiemble en sus centros la tierra”, pero luego cambiando “al sonoro rugir del cañón” por “al sonoro rugir del amor”.

El mal clima atentó contra una asistencia mayor.

Alrededor de ciento cincuenta personas fueron las que arribaron a la plaza emblema de Bariloche. Algo más de una hora antes habían partido cerca de ochenta desde la intersección de Moreno y Onelli. El resto de sumó en el camino. Cabe resaltar que la manifestación –que correspondió al décimo aniversario de la primera marcha que se realizó bajo el lema Ni una menos–, cuando tomó la calle Beschtedt, en lugar de doblar por Mitre, siguió por esa arteria para colocarse frente a la Catedral, donde, entre otros cánticos, se escuchó “Iglesia y Estado, asuntos separados”. Luego, la columna siguió por Vicealmirante O’Connor hasta Palacios, para después sí tomar Mitre.

Al llegar a Mitre, cuando la lluvia crecía en intensidad, el fervor también acompañaba y blindaba a los cuerpos contra el mal tiempo.

En la marcha predominaron banderas y carteles de sindicatos, como así también de agrupaciones políticas y sociales. De tal forma, se observaron referencias a la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (Unter), la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), La Tercera, Pan y Rosas, y la biblioteca popular Carilafquen del barrio Los Coihues, entre otras, además de carteles de diversos grupos de jubilados. También se ondearon el emblema mapuche y los colores de Palestina. Esa diversidad de expresiones, en algún modo, reflejó la consigna que había partido desde la organización: unificar luchas, más allá de la central, que, claro, refería a la necesidad de frenar la violencia contra las mujeres y disidencias.

A diez años del primer Ni una menos.

En tal sentido, podría decirse que el punto en el que las protestas se aunaron, más allá del Ni una menos primigenio, fue la crítica al Gobierno nacional. Por ejemplo, se oyeron cantos que tenían como destinatario, en forma de reprobación a su accionar, al presidente Javier Milei.

Pese al frío, los reclamos se gritaron a viva voz.

Y las proclamas estampadas en hojas y cartones sirvieron como modo de visibilizar la cuestión que motivó, desde hace una década, las movilizaciones por Ni una menos, en algún caso incluyendo también alguno de los otros reclamos:

·        “Perdoná si no cumplo tus expectativas, pero debo cumplir las mías”.

·        “Una vez fuiste salvaje, no dejés que te domestiquen”.

·        “Reconocer es reparar”.

·        “Nunca más tendrán la comodidad de nuestro silencio”.

·        “Vivas, libres y con derechos nos queremos”.

·        “Basta de acoso en los lugares de trabajo de la mano del ajuste”.

·        “No hay ‘ni una menos’ con infancias mapuches desalojadas”.

·        “En tiempos oscuros nos organizamos para sostener la ternura como trinchera frente al odio. Hoy y siempre elegimos lo colectivo, la vida, la diversidad y el encuentro. Seguimos latiendo. Ni una menos”.

Instrumentos de percusión acompañaron todo el trayecto.

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