Publicidad
 
12/05/2025

El museo patagónico del Che que el Gobierno quiere cerrar: ¿una nueva grieta?

Lo que se dijo, una visita al interior del lugar y un poco de historia.
Estampa que se observa en el interior de La Pastera, en San Martín de los Andes.
Estampa que se observa en el interior de La Pastera, en San Martín de los Andes.

Aunque la fecha “oficial” del nacimiento de Ernesto “Che” Guevara es el 14 de junio de 1928, hay una versión que asegura que nació ese año pero el 14 del mes anterior.

Lee también: Rodolfo Aguiar: “Ahora quieren que nos olvidemos del Che”

La periodista Julia Constenla, biógrafa de la mamá del Che, Celia de la Serna, dijo que el nacimiento se presentó después para así darlo como sietemesino y no decir que, en realidad, la mujer se había casado estando embarazada de tres meses.

Más allá de que la duda permanece, son muchos los que tienden a creer, dada su cercanía con la madre de Guevara, en lo dicho por Constenla.

Además, el biógrafo por excelencia del Che, el estadounidense Jon Lee Anderson, coincidió en fechar el nacimiento el 14 de mayo.

Todo esto viene a cuenta de que el miércoles, entonces, se cumplirían noventa y siete años de su nacimiento.

El Gobierno nacional, con Javier Milei a la cabeza, está en las antípodas del pensamiento de Guevara. Eso lo sabe cualquiera. Pero pocos creían que impulsaría el cierre de un museo ubicado en la Patagonia, en un lugar históricamente vinculado a la figura del referente de la revolución cubana.

En definitiva, una semana antes del “cumpleaños” del Che, con el anuncio del vocero presidencial, Manuel Adorni, se brindó la noticia de que dejaría de funcionar La Pastera, el museo en cuestión, en San Martín de los Andes.

Al menos, esa es la intención, porque en el lugar hacen lo posible para evitar el cierre.

Además, desde distintos ámbitos se suman voces en apoyo a la permanencia del museo.

Quizá el ejemplo más claro haya sido el del intendente de aquella localidad neuquina, Carlos Saloniti, quien se solidarizó con la intención de que continúe abierto y se acercó a La Pastera, donde se fotografió con la coordinadora del espacio, Celeste Pepiche, y el secretario de la regional San Martín de los Andes de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Segundo Andrade.

Porque hay que recordar que el sitio, precisamente, está manejado por ATE.

En 2008 se firmó un comodato con la Administración de Parques Nacionales (el predio es parte del Parque Nacional Lanín) para que el sindicato pudiera encargarse del lugar.

Lo que informó Adorni, justamente, fue que se hacía revocado ese acuerdo.

Al ser consultado por El Cordillerano sobre la situación, el titular de ATE a nivel nacional, Rodolfo Aguiar, consideró que existe “un contrato que el Gobierno no puede anular sin que exista una razón”, para luego señalar: “Desde ATE hemos sobrecumplido con el comodato, porque hicimos más de las exigencias que figuran allí. Nos entregaron un galpón abandonado, y todas las obras de infraestructura fueron costeadas por el sindicato”.

Además, recalcó: “Así como pretenden legitimar los crímenes atroces de la última dictadura militar y negar que en nuestro país existió terrorismo de Estado, ahora quieren que nos olvidemos del Che Guevara, alguien que defendió el sueño de la patria grande y una Latinoamérica unida, una persona que luchó por la igualdad y una justa distribución de la riqueza”.

También aseguró que la intención de fondo es “atacar al sindicato que más incomoda al Gobierno”.

El presidente del Directorio de la Administración de Parques Nacionales, Cristian Larsen, respondió desde su cuenta de X: “Aguiar, si para vos ‘atacar’ es sacarte los privilegios y curros que negociaste con tus amigos kirchneristas, estás atravesando una grave confusión conceptual”. 

“Una vez más, creyeron que el Estado era suyo. Tuvieron a cargo un inmueble que es de todos los argentinos y lo usaron para sus propios fines, resaltando la imagen de un terrorista. ¿Qué podíamos esperar de una organización que también defiende ñoquis, violentos y falsos mapuches incendiarios? Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, añadió Larsen.

A todo esto, ¿por qué el museo está ubicado en ese lugar?

A fines de enero de 1952, el Che llegó a San Martín de los Andes con su amigo Alberto Granado, a bordo de la mítica moto La Poderosa II. Atrás habían quedado ciudades como Miramar, Choele Choel y Piedra del Águila. Luego, tras pasar por Bariloche, cruzarían a Chile y después se dirigiría a Perú, Colombia y Venezuela.

Se trata del viaje que quedó reflejado en la película Diarios de motocicleta, de 2004, dirigida por Walter Selles, con Gael García Bernal como el Che y Rodrigo de la Serna en el papel de Granado.

“Quizás algún día cansado de rodar por el mundo vuelva a instalarme en esta tierra argentina y entonces, si no como morada definitiva, al menos como lugar de tránsito hacia otra concepción del mundo, visitaré nuevamente y habitaré la zona de los lagos cordilleranos”, escribió Ernesto Guevara, pensando en San Martín de los Andes. En sus anotaciones, hablaba del sueño de poner un laboratorio (Ernesto estudiaba medicina y Granado era bioquímico) frente a un espejo lacustre. 

Hace un par de años, El Cordillerano visitó La Pastera, donde la guía Cristina Gutiérrez nos detalló que allí habían dormido Guevara y Granado en su paso por San Martín de los Andes, cuando se trataba de una pastera propiamente dicha, porque el lugar se utilizaba para guardar fardos, forraje y otros elementos para los caballos de Parques Nacionales.

Una imagen que se ve en suelo del museo.

La edificación había nacido en 1946, es decir, seis años antes de que recalaran Ernesto y su amigo.

“El sector donde se encuentra, en aquella época, estaba destinado a la movilidad de Parques Nacionales. Cuando ellos llegaron era una etapa de transición: en la zona céntrica se estaban dejando de usar los caballos para dar lugar a los autos, por eso había un surtidor de combustible propio”, explicó la guía, quien contó también que cuando Ernesto y Alberto arribaron a la localidad, y buscaron un lugar para dormir, “el intendente de Parques les prestó el galpón, y allí pasaron los días que estuvieron en San Martín”.

Es decir, el museo se instaló donde durmió el Che (en realidad, Ernesto Guevara antes de transformarse en el Che). 

La guía, además, mencionó algunos pasajes de lo que Guevara escribió sobre su paso por la ciudad, y evocó que el Che habló del sereno Pedro Olatte, a quien retrató como “un gordo de ciento cuarenta kilos bien medidos y una cara a prueba de balas”, al mismo tiempo que, en el texto, remarcaba su amabilidad. “Justamente, destacaba que las personas que menos tienen son las que más dan. Acá, de algún modo, empezó a surgir la visión de la realidad social que iba descubriendo”, apreció Cristina Gutiérrez.

Años después de que Guevara y Granado pararan en aquel galpón, el sitio se destinó a diversas funciones, pero no encontraba un destino adecuado.

“En la década del noventa, decidieron dárselo a Prefectura Naval. Lo iban a tirar abajo para construir una sede”, dijo la guía, para luego añadir: “Pero trabajadores de Parques pertenecientes a ATE empezaron a tratar de recuperar el espacio”.

A la vez, indicó que, en realidad, habían existido distintas versiones sobre cuál era el sitio donde el Che permaneció durante su paso por San Martín de los Andes, pero finalmente el propio Alberto Granado visitó la ciudad y confirmó que La Pastera era “el” lugar.

De esa manera fue que se propició la firma del comodato con Parques Nacionales.

El 20 de junio de 2008, La Pastera comenzó a funcionar como museo.

La guía, en aquella visita de El Cordillerano dos años atrás, detalló que trabajaban de forma conjunta con el Centro de Estudios Che Guevara, de La Habana, como así también con lugares argentinos dedicados a difundir la vida y el pensamiento del Che: el Museo Casa Ernesto Che Guevara de Alta Gracia (Córdoba), el Hogar Misionero del Che en Caraguatay (Misiones) y diferentes espacios en Rosario (Santa Fe).

“Hay momentos en que pienso con profundo anhelo en las maravillosas comarcas de nuestro sur”, escribió también el Che, quien murió ejecutado en La Higuera, Bolivia, el 9 de octubre de 1967.

En la actualidad, el museo que recuerda su paso por San Martín de los Andes es motivo de una polémica que parece lejos de terminar.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?