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ESCENARIO COMPLEJO

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03/05/2025

Reporteros sin Fronteras advirtió por un deterioro de la libertad de expresión en Argentina

La Argentina cayó 21 lugares en el ranking internacional. La organización alertó por "la fuerte concentración" de los medios de comunicación y los ataques del presidente Javier Milei a los periodistas.

La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) ha emitido una preocupante advertencia sobre lo que considera un deterioro significativo en la libertad de prensa en Argentina. Según su reciente informe anual, nuestro país ha experimentado un descenso de 21 puestos en el ranking internacional, situándose así en la posición 87, un reflejo de las crecientes tensiones y desafíos que enfrenta el periodismo argentino hoy en día.

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RSF ha señalado de manera contundente que desde la llegada al poder de Javier Milei, el panorama para los medios ha cambiado drásticamente. Denuncian una serie de acciones por parte del gobierno que han dificultado su trabajo, incluyendo frecuentes injurias, difamaciones y amenazas dirigidas a periodistas y medios críticos. Un aspecto central de esta problemática es la persistente concentración de los medios, acompañada por la opacidad en su propiedad y la creciente precarización del oficio periodístico.

El informe de la organización va más allá y analiza las causas subyacentes que han conducido a esta crisis. En su análisis, apuntan a la creciente polarización política, las tensiones sociales, y la precaria situación económica que han exacerbado estas tensiones. Según el texto, estas dinámicas han llevado a un deterioro en la calidad del análisis y de la información que ofrecen los medios, quienes enfrentan cada vez mayores retos para mantenerse operativos.

Además, RSF pone de relieve el papel de la administración actual, liderada por el presidente de extrema derecha, Javier Milei, quien, según indican, no sólo mantiene una relación conflictiva con la prensa sino que también alienta públicamente agresiones y desprestigios hacia periodistas y medios disidentes. Esta actitud, dicen, se replica entre sus seguidores, amplificándose así la hostilidad hacia los reporteros.

A lo anterior se suman presiones comerciales y gubernamentales sobre los medios, que ejercen a través de la pauta publicitaria oficial, que se utiliza como herramientas de presión y control. Este delicado equilibrio se ha visto aún más amenazado por el cierre de la agencia estatal de noticias, Télam, en 2024, lo que representó una pérdida significativa para la diversidad y accesibilidad de la información en Argentina.

Este cuadro nacional se inscribe en un contexto internacional igualmente desafiante para el periodismo. Por primera vez, RSF ha informado que el promedio de puntuaciones para la libertad de prensa a nivel mundial ha caído a niveles considerados "difíciles", con más de la mitad de los países enfrentándose a condiciones restrictivas o muy graves para el ejercicio del periodismo. En la parte superior del ranking, Noruega, Estonia, Países Bajos, Suecia y Finlandia se mantienen como baluartes de la libertad de expresión, mientras que países como Irán, Siria, China, Corea del Norte y Eritrea figuran en los lugares más bajos, según la evaluación de la RSF.