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27/04/2025

Cada vez hay menos nacimientos en Bariloche

Un recambio cultural que alerta a los especialistas.
Para prestar atención sobre la ciudad del futuro / Foto Euge Neme
Para prestar atención sobre la ciudad del futuro / Foto Euge Neme

Las estadísticas reflejan una preocupación que ya se conversa en nuestra ciudad: cada vez son menos los nacimientos en Bariloche. Muchas estadísticas hablan de distintos factores que inciden en esta toma de decisiones y nuestra ciudad no queda ajena a una tendencia que cada día es más global.

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Los testimonios de los representantes de esta nueva generación hablan de un desarrollo personal antes de poder constituir una familia. Otros mencionan los costos de vida o la crisis habitacional que impide que puedan tener un lugar propio para la familia. Cerca de 900 chicos menos nacieron en los últimos treinta años y los índices no dejan de preocupar.

El Cordillerano dialogó con la licenciada en Obstetricia, Jessie Cortés, para conocer sobre la situación en nuestra ciudad: “Si tomamos un rango de los últimos treinta años, aproximadamente,  podemos ver en cifras la disminución de los nacimientos. En 1995 hubo alrededor de 1.500 nacimientos y el  año pasado cerramos con 561 nacimientos. Por lo tanto la reducción fue de un tercio”.

Nuevas decisiones en la juventud de hoy (Foto Facu Pardo)

En relación a los elementos que inciden, Cortés comentó que “depende de distintos factores externos. Por ejemplo, un joven que tiene acceso a la educación y se proyecta hacia el futuro busca un alcance más personal, entonces posterga una posible paternidad. En el caso de la mujer la inserción en el trabajo ha afectado notablemente en este tipo de decisiones, porque son decisiones de vida. La inserción en el trabajo permitió a la mujer en pensar en otras posibilidades. Para aquellos que tienen la intención de cuidar a alguien, más allá de su propia persona, trascienden esa atención a una mascota. Entonces aparecen personas con términos como 'perrhijo' o 'gathijo' y terminan invirtiendo su energía, sus finanzas y todo en una mascota”.

En febrero de este año la consultora “Kantar Insights” detalló que el 75% de los argentinos considera familia e incluso “como un hijo” a las mascotas.

Los problemas que pueden traer estos índices, según la Licenciada, son: “A nivel poblacional, se va está ensanchando la expectativa de vida y hoy se proyecta que para el final del 2025 y para el 2030, la expectativa de vida de los argentinos va a aumentar acercándose cada vez más a los 80 años y para adelante. Pero a su vez tenemos menos nacimientos, entonces, esa gente que va a tener 80 años no va a tener una población de recambio”.

Las personas de la tercera edad no tendrán un recambio (Foto Euge Neme)

Como análisis amplio de la situación, expresó que “en la actualidad no tiene buena prensa aparentemente ser madre o ser padre. Entonces, ¿cómo le mostrás a los jóvenes que también es una opción de vida la maternidad y la paternidad? Se creó toda una ingeniería alrededor para generar una conciencia de que es mejor no tener hijos y disfrutar más tu vida. Así como que los hijos se convierten en un estorbo para tu realización. La cuestión está en la disposición de las personas en hacer cambios en sus propias vidas. Eso implica privarse de algunas cosas porque es parte de la paternidad o de la maternidad. Es brindarse hacia otro. Entonces, ¿hasta dónde las personas están dispuestas a elegir eso? Hoy se piensa mucho en los derechos adquiridos o los derechos ganados y no en las responsabilidades. Hay que mostrar cuáles son las ventajas que tiene la paternidad y la maternidad en una sociedad, porque la célula básica de una sociedad es la familia. Si la familia empieza a desaparecer como tal, va a ser difícil que una sociedad progrese”.

Un problema que va a generar complicaciones

Otra de las voces consultadas fue la de la Licenciada en Sociología, Ana Capuano, consultada por este diario sobre esta problemática nos indicó que además de los factores ya mencionados se puede observar: "Una cultura del disfrute del ocio y del tiempo libre para un grupo con una buena posición económica y que considera que el compromiso que implica tener hijos les resta posibilidades de “pasarla bien”.  En demografía se define a la tasa de reemplazo como el número de hijos que una pareja debería tener para mantener la estabilidad de la población. Si la tasa de fecundidad es más baja que la de reemplazo la población presenta una tendencia a la baja. Las mujeres deberían tener dos hijos para mantener la tasa de reemplazo y están teniendo 1,4 hijos por mujer. Esto trae problemas, porque hay un mayor peso de la población adulta lo que trae desequilibrios por un lado en los sistemas de prevision social y de salud así como una caída de la mano de obra de toda la sociedad".

 

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