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12/04/2025

El barilochense que volvió al fútbol argentino y hoy juega contra Boca Juniors

El futbolista barilochense llegó a Belgrano de Córdoba con un contrato por dos años y nuevos objetivos.
El barilochense Fausto Grillo y un nuevo desafío.
El barilochense Fausto Grillo y un nuevo desafío.

Luego de ocho años, Fausto Grillo regresó al fútbol argentino para reforzar la defensa del club cordobés, que no tuvo un buen comienzo en la liga y buscará sumar ante Boca este sábado, en la Liga Profesional. De visita en Bariloche, dio una charla para jugadores de inferiores: “Los chicos lo ven muy lejos, pero yo jugaba en todas las canchas donde están jugando ellos”.

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Después de transitar las inferiores en Boca y Vélez, donde tuvo una temporada en Primera, en 2018, emigró a Europa. Jugó en Turquía, Italia y Grecia, y volvió a Sudamérica, para sumarse al O’Higgins chileno en 2022. En 2023, saltó a la Unión Deportiva Ibiza de la segunda española, y luego de un año, se incorporó a la Universidad Católica de Ecuador. Con la llegada de su bebé, el año pasado, decidió regresar al país.

“Llegó esta oportunidad, me llamaron de Belgrano y lo decidimos con mi mujer. Está bueno que pueda estar cerca de la familia y más tiempo con los abuelos”, expresó el jugador de 32 años formado en Estudiantes Unidos. Por otro lado, tuvo peso la propuesta de sumarse a un club del interior. “Es más tranquilo, se vive de otra forma. Y Córdoba es hermoso”. En cuanto a lo deportivo, contó, que “volver no es nada sencillo, con la pasión que se vive en el fútbol argentino; algo que es espectacular, que no me pasaba hace mucho”; aunque consideró que “se juega cada vez con más presión”.

Ricardo Zielinski, que asumió como técnico del club “celeste” luego de la salida de Walter Erviti por falta de resultados, lo incluyó en el plantel titular. “El entrenador me dio la confianza, por suerte. Busca que la base sea con los jugadores grandes del plantel y, de momento, me está dando esta oportunidad”. En cuanto al presente de Belgrano, señaló, “tenemos que tratar de meternos, porque no tuvimos un gran arranque”.

Para el duelo que tienen este sábado con Boca, consideró que llegan bien. “Es un buen momento del equipo para enfrentar a un rival de esta jerarquía, porque además hace cuatro partidos que no perdemos. No perder te va dando confianza. Esperamos tener un gran partido para poder clasificar. Hay doce puntos en juego, todo puede pasar, es cuestión de ir partido a partido”. El objetivo es “poder clasificar y además está en vista la Copa Argentina”, marcó sobre el debut el próximo miércoles ante Real Pilar de la Primera B Metropolitana. “Es importante arrancar bien porque son partidos muy duros”.

Por su parte, tiene una meta personal: “Me encantaría ganar algo importante. Es un desafío como jugador y ojalá se pueda cumplir acá”.

 

Una trayectoria de Bariloche al mundo

Dio sus primeros pasos en el Club del Prado, en “Los Globos” del barrio Melipal, y de la mano de Juan Carlos Garrido y Marcelo Muena, se incorporó a Estudiantes. A los 11 años, llegó la posibilidad de ir a Boca, y se mudó a Buenos Aires al terminar la escuela primaria. Pero con casi 15 años quedó libre y se probó en Vélez. “Es una edad en la que no sabés bien que es lo que querés, un momento de transición difícil para mí, pero llegué a Vélez y me cambió por completo la carrera”.

En esa etapa trascendental, tuvo la compañía de su mamá, que se mudó a Buenos Aires con él. “Fue el apoyo máximo que pude tener. Un valuarte importantísimo en mi carrera. Tanto así que, cuando ella renunció a su trabajo y se fue a vivir conmigo, le prometí que el día de mañana le iba a comprar su casa y pude cumplirle el sueño. Para mí, todo lo que estoy viviendo ahora es extra”.

Valoró haber cumplido el sueño que tienen muchos de vivir del fútbol. En su trayectoria, además de su paso por Europa, destacó momentos importantes en Chile, con un excelente campeonato en el O’Higgins que lo llevó a integrar el equipo ideal del año; y en la Universidad Católica de Ecuador, después de una difícil adaptación a la altura, llegó a jugar la Copa Sudamericana y la Copa Libertadores. “Para mí fue increíble la odisea que me tocó vivir. Viví en ocho países. Me encantó y te cambia como persona también. Ahora las necesidades son otras y buscamos darle más estabilidad a Bastian”. También empezó a mirar hacia el futuro, y está realizando el curso de técnico, para poder formar jugadores y acompañarlos en su carrera.

Sobre su actualidad en Belgrano, resaltó su reencuentro con Agustín Baldi, con quien comparte plantel. “Es algo increíble que somos dos los barilochenses. Cuando vine a Belgrano fue algo muy lindo, porque lo conocía de chico”. También, en Ecuador, trabajó con Daniel Neculman, barilochense que cruzó fronteras y ahora forma parte del cuerpo técnico de la Universidad Católica.

Siempre con el corazón en Bariloche, antes de comenzar la temporada, pasó unos días en la ciudad, donde pudo disfrutar con su mamá, su papá y su hermano, y visitar amigos. “También me gusta mucho entrenar en Bariloche. Tengo mi lugar para entrenar en la cancha de Puerto Moreno, donde siempre me abren las puertas”, valoró. Además, se hizo tiempo para compartir su experiencia con jugadores que están empezando su camino. “Me gusta hacerlo porque los chicos lo ven muy lejos. Y, al final, yo jugaba en los mismos lugares que ellos, jugaba en la cancha de Pistachón, en el Lera, en Virgen Misionera. Jugaba en todas las canchas donde ellos están jugando. Entonces el sueño no está tan lejos”.

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