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TRAS UNA NAVIDAD RUIDOSA, SE PRENDEN LAS ALARMAS POR AÑO NUEVO

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31/12/2024

Pirotecnia y animales: “Para ellos, son sonidos letales”

Un proteccionista brinda un panorama de lo que sucede con los estruendos.
¿Qué pasa con los perros ante el ruido de la pirotecnia?
¿Qué pasa con los perros ante el ruido de la pirotecnia?

A horas de que el 2024 brinde su adiós definitivo, existe preocupación por lo que suceda en la celebración de Año Nuevo en relación a la pirotecnia, dado lo que pasó en Navidad, cuando, si bien no en toda la ciudad, en varios barrios se apreció un uso notorio que hizo caso omiso a la normativa vigente, que prohíbe su utilización.

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Así, son muchos los que han puesto la mirada en aquellos que suelen ser las principales víctimas en lo que refiere a la temática. Por ejemplo, pueden citarse a los bebés y niños pequeños, como así también a los ancianos y personas con trastornos del espectro autista (TEA), sin olvidar que el accionar pirotécnico atemoriza a los animales, tanto domésticos como silvestres.

Precisamente, David Telmo, referente en la promoción del derecho animal en Bariloche, ante la persistencia en la utilización de ese tipo de productos, recalcó que “la pirotecnia está prohibida en la ciudad por la Ordenanza 676 de 1996 (que comenzó a regir el 2 de enero de 1997), y siempre, más allá de lo que se ha hecho, hubo el mismo problema”. Y añadió que, recientemente, “entró en vigencia una ley provincial contra elementos de estruendo”.

Puntualmente, en lo que hace a la normativa municipal, resaltó que si bien el artículo 4 de la ordenanza, ante ciertas conmemoraciones, permite al Ejecutivo el uso de pirotecnia, en la Fiesta de la Nieve de este año “sucedió algo sin precedentes”. De esa forma, recalcó: “El intendente Walter Cortés utilizó fuegos artificiales de bajo impacto sonoro. Por lo tanto, por primera vez en Bariloche, se usaron fuegos artificiales amigables, lo que marca un precedente importante”.

Pero los que se escucharon en la última Navidad en diversas partes de la localidad distaron de ser “amigables”.

“Muchos animales sufren y cuando salen corriendo se producen accidentes de tránsito, que no sólo pueden derivar en la muerte del animal, sino también en siniestros viales graves a partir de esquivar a un perro, por ejemplo”, advirtió Telmo.

En tal sentido, explicó: “Cuando nos referimos a los animales silvestres y domésticos, incluso los de granja, debemos hablar de medidas sonoras como el hercio. El ser humano puede escuchar aproximadamente veinte mil hercios, mientras que un animal percibe de cuarenta mil a sesenta y cinco mil. Los oídos de los animales están diseñados para sentir cualquier tipo de ruido que el oído humano no aprecia. Por lo tanto, una explosión fuerte, repentina, los vuelve locos”.

“Para ellos, son sonidos letales”, manifestó.

“Pasa con las aves, con los gatos –que son más propensos a refugiarse–, con los perros… Justamente, los perros, además de sufrir, salen corriendo y son atropellados”, añadió. 

Para que se comprenda el sufrimiento que significa la pirotecnia para un animal, indicó: “Lo que siente es lo que podríamos sentir nosotros si dispararan un revólver calibre 38 a treinta centímetros del oído; ese es el nivel de lesión”.

En cuanto a la problemática en toda la provincia, remarcó que, seguramente, dado que fue promulgada hace poco (el 7 de noviembre), la ley rionegrina 5.761 todavía es desconocida por muchos y, por lo tanto, “va a costar que se pueda aplicar en la mayoría de los municipios”.

En cambio, en Bariloche, la ordenanza es de vieja data, pero, así y todo, cuando llegan estas fechas, la pirotecnia vuelve a escucharse.

Telmo reconoció que se han hecho controles, pero que, en esta ocasión, la venta por medio de Internet complicó la situación. Igualmente, advirtió que, en ese punto, podría mejorarse la revisión. “Habría que trabajar desde lo legal, para que la gente que vende pirotecnia de ese modo no pueda hacerlo en las provincias que lo prohíben”, sostuvo. 

Incluso apuntó a la posible ejecución de una “labor de inteligencia con Gendarmería y la Policía”.

Asimismo, en cuanto a las pesquisas que suelen hacerse normalmente en diciembre, expuso que “los controles deberían comenzar meses antes”.

Por otra parte, recalcó que “la pirotecnia fuerte, de alto impacto, puede generar lesiones”, y detalló: “Quien la manipula pone en peligro su integridad física, con el agravante de hacer lo mismo con otras personas y los animales, además del riesgo que implica en esta zona por la presencia los bosques”.

Teniendo en cuenta eso, sostuvo: “Cuando se ve a alguien tirando pirotecnia, hay que comprender que eso está prohibido a nivel provincial y municipal y debe denunciarse, ya sea llamando al 103 o a la dependencia policial más próxima”.

“Cuando se incurre en un delito penal tiene que haber una sanción”, afirmó, y consideró que los castigos deberían ir más allá de las multas: “Podría ser permanecer cinco días dentro de la casa con prisión domiciliaria”, ejemplificó.

A modo de conclusión, Telmo reflexionó que el problema radica en la falta de información que gran parte de la población posee sobre el tema. De esa forma, consideró que se precisa “concientización” y remarcó: “Lo que está mal en el mundo tiene que ver con que el individuo no se pone en lugar del otro”.

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