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SE VIENE LA FIESTA DE LA NIEVE

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10/06/2024

“Volver a hacer la elección de la reina tiene que ver con reconectarse con las raíces”

“Volver a hacer la elección de la reina tiene que ver con reconectarse con las raíces”
“Volver a hacer la elección de la reina tiene que ver con reconectarse con las raíces”

Así lo expuso Bárbara Schoffel, quien fuera electa reina Nacional de la Nieve en 1994, a raíz del regreso de la elección para la próxima edición de la Fiesta que se realizará entre el 23 y el 25 de agosto próximos.

Históricamente, la elección de la reina Nacional de la Nieve, era parte del show central de cada Fiesta de la Nieve. De los días de celebración, se elegía el sábado para efectuar la coronación y posterior a ello, se presentaba un artista musical de renombre, el cual también era el más importante de la grilla de actividades.

Esta práctica de la elección de la soberana se instaló muy fuerte en la sociedad, esa costumbre de pueblo que en la mutación a ciudad quedó instalada y generaba expectativas en la comunidad, desde quién sería la nueva joven elegida, hasta el deseo de algunas niñas que con tan sólo 6, 7, 8 o 9 años ya se imaginaban vistiendo los honores con capa, cetro y corona incluidas.

Ya confirmado el regreso de la elección de la reina, este diario dialogó con algunas ex reinas de la Nieve, para consultarles su opinión y cómo se sintieron cuando se postularon y cómo se las trató siendo soberanas.

En esa línea, la reina de 1994 fue Bárbara Schoffel quien dijo a El Cordillerano que recuerda haber experimentado ese año con un gran orgullo. “Lo viví como un premio y una responsabilidad muy grande a la que le dedicaba mucho tiempo”, dijo y entiende que la función que cumplió fue de una “embajadora turística”.

“Mi experiencia fue muy enriquecedora para una chica de 17 años desde lo personal, viajar por todo el país en el circuito de fiestas nacionales”, entendiendo que la elección “no tenía que ver con un concurso de belleza, sino que había un montón de otras actitudes que había que mostrar y sostener todo el año”.

“Nunca lo viví como una cosificación ni un objeto. Todas las actividades implicaban demostrar que una no era una cara bonita, sino que tenía voz, capacidad de promocionar las distintas bondades de un centro turístico, generar lazos, adaptarse a distintos públicos, muchas veces comunicarse en otros idiomas (usé mucho el inglés y el alemán durante esa experiencia) y demás situaciones donde jamás me sentí cosificada sino muy valorada”, expresó.

Bárbara se mostró a favor de su reedición, considerando que “volver a hacer la elección tiene que ver con reconectarse con las raíces y volver a hacer la fiesta como antes y que se intenta recuperar ahora. Depende mucho de cómo se encare o cómo se pondere, la elección”.

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