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EL PAPÁ DE MANU SUBIÓ AL REFUGIO FREY PARA COLOCAR DOS RECORDATORIOS

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06/03/2024

“Sé que ahora mi hijo es el ángel de la montaña”

“Sé que ahora mi hijo es el ángel de la montaña”
“Sé que ahora mi hijo es el ángel de la montaña”

En abril de 2022, la noticia estremeció a la población de Bariloche.

Manuel Benítez tenía veintinueve años.

El martes 26 de aquel mes salió de su casa y nunca más volvió.

Nevaba, pero él quería llegar al refugio Frey, donde trabajaba.

No le habían proporcionado indumentaria adecuada y no contaba con un sistema de comunicación propicio.

Tampoco le dijeron que, por el clima, no subiera a la montaña.

Su cuerpo fue encontrado un par de días después, a pocos metros del sitio al que pretendía llegar.

Falleció por hipotermia.

Desde entonces, la familia vive un duelo que se alarga por diversos motivos.

Claramente, está la situación judicial. Justamente, el lunes 25 de marzo habrá una audiencia en la causa contra Federico Pajarín, quien tenía a cargo de la concesión del refugio y demoró en dar el alerta por la desaparición del muchacho.

Pero, más allá de lo jurídico, aunque enlazado a ello, claro está, se encuentra el factor humano.

Para la familia resultaba importante que, en las alturas, allí donde Manu era feliz, se colocara alguna especie de recordatorio.

El fin de semana, ese anhelo se concretó, y por partida doble.

Porque el sábado se pusieron dos elementos que lo recuerdan.

Por un lado, un cuadro con una foto del joven fallecido dentro de las instalaciones del Frey.

La imagen se encuentra junto a otra que conmemora a Ian Schwer, el andinista que falleció en Perú en 2019, quien estuvo a cargo del refugio.

Justamente, Juan Benítez, padre de Manu, evoca que su hijo, en cierto momento, le había mostrado un video en que Ian contaba ideas que tenía para el lugar, siempre privilegiando el cuidado del medioambiente.

Además del cuadro, afuera del refugio, sobre una roca donde Manu solía sentarse a contemplar el atardecer, se puso una placa que lo inmortaliza.

“Todo fue muy emotivo”, dice Juan, para luego añadir: “Pasamos momentos tristes, pero también alegres”.

Por las complicaciones que implica ir hasta aquel sitio en la montaña, su esposa, Ximena Cerda, no pudo ir. Subió él acompañado de su hija, Rocío, junto a unas cuarenta personas que también hicieron el recorrido.

Doce de ellas bajaron por la tarde, pero el resto pernoctó en el lugar.

La mayoría lo hizo en el camping, y unas pocas personas de más edad optaron por ubicarse dentro del refugio.

Franco González, quien era compañero de trabajo de Manu, y quien contó a la familia acerca de la piedra de gran tamaño en la que el joven solía ver los atardeceres, se encargó de preparar los tallarines con tuco que sirvieron de cena.

“Nos atendieron como si fuéramos familia”, destaca Juan.

El hombre recuerda que su hijo solía insistirle para que se atreviera a subir a la montaña.

–Algún día tenemos que ir juntos. Lo vas a lograr. Podemos ir a tu ritmo, no importa que demoremos seis o siete horas –decía Manu.

Ahora, con la ayuda de los más jóvenes que fueron parte de la travesía, Juan y su hija Rocío llegaron al lugar en unas cuatro horas y media.

“Yo nunca había hecho un ascenso de estas características. Me quedaron ganas de continuar con ese tipo de caminatas… Pero tengo que ponerme más en forma”, cuenta Juan.

El fin de semana, entonces, se colocaron dos elementos que conmemoran a un joven que perdió la vida al intentar llegar a un refugio de montaña para cumplir con su labor. Pero también pasaron más cosas. Más allá del enojo de la familia hacia Parques Nacionales y el Club Andino Bariloche, motivado en diversas cuestiones, también es cierto que Juan agradece tanto al organismo que protege las áreas naturales como a la institución de montaña por haber permitido instalar los recordatorios. El intendente del Parque Nacional Nahuel Huapi, Horacio Paradela, y la comisión directiva del Club Andino, encabezada por quien es su presidente desde junio del año pasado, Juan Pablo Ordoñez, autorizaron los homenajes.

“Sé que ahora mi hijo es el ángel de la montaña que cuida todo el entorno”, suspira Juan.

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