MOVIÉNDOSE EN EL CUADRILÁTERO DE LA VIDA

| 27/11/2023

Mario, con la tinta en el alma

Mario, con la tinta en el alma
Fotos: Facundo Pardo.
Fotos: Facundo Pardo.

Mario Baltazar Binetti es tatuador.

Llegó a Bariloche desde Lanús Oeste, hace doce años.

Siempre había querido conocer esta ciudad, y cuando lo hizo trajo la máquina de tatuar (la cual, cabe aclarar, viaja a todos lados con él).

Así, antes de volver a Buenos Aires, realizó algunos trabajos y le fue bien.

En el término de un año, retornó en dos ocasiones, y finalmente un 6 de enero, Día de Reyes, se instaló de manera definitiva.

El tatuaje ingresó en su vida a los quince años, cuando un hermano mayor trajo a la casa familiar una máquina de tatuar.

A Mario siempre le gustó dibujar, y al ver aquel equipo encontró un medio novedoso para expandir ese gusto por la ilustración.

Lee también: Un paraíso solidario para los amantes de los tatuajes

En Bariloche tuvo la idea de crear la Expo Tattoo (cuya tercera edición comenzó el domingo en Bomberos Voluntarios y se desarrolla también el lunes), con el fin de colaborar en el aprendizaje entre los mismos tatuadores, ya que llegan personas que se dedican al tema incluso desde otros países, pero también para brindar apoyo a causas solidarias. Por ejemplo, este año lo recaudado con las entradas se destinará al comedor Ayúdame a crecer y también a un espacio destinado a gatos que han tenido un existir difícil llamado los Rescataditos de Greys, además de colaborar con Bomberos Voluntarios.

Si bien está lejos de tener el cuerpo cubierto de dibujos, como pasaba con la figura que Ray Bradbury delineó en el libro El hombre ilustrado, donde un vagabundo se hallaba enteramente cubierto por trazos realizados por una mujer misteriosa que por las noches se movían y transformaban en historias fantásticas, Mario cuenta con sus propias ilustraciones.

Su brazo izquierdo, por ejemplo, apenas por encima de la mano, tiene el inicio de una manga blackout, es decir, tinta negra. En su caso, comenzó con ese diseño para cubrir tatuajes antiguos que él mismo se había hecho, ya que sintió que representaban un modo de trabajar que distaba del profesionalismo alcanzado con el paso de los años.

Pero, por encima de ese blackout, se observa, en la parte interna superior, una máquina tatuadora, la primera que tuvo, que le obsequió su hermano, quien lo introdujo en este mundo del dibujo sobre la piel.

En cuanto a la parte externa, hay un trabajo muy elaborado: un boxeador (por aquello de pelear en el día a día de la existencia), un ring que se vincula a la vida (el cuadrilátero como escenario de la realidad), una rosa roja que habla de la pasión y laureles que claman por la victoria.

No es El hombre ilustrado, pero…

¿Que opinión tenés sobre esta nota?


Me gusta 0%
No me gusta 0%
Me da tristeza 0%
Me da alegría 0%
Me da bronca 0%
Te puede interesar
Ultimas noticias