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KUMON

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12/08/2023

Para ayudar a su hija con trastorno del espectro autista trajeron un método educativo japonés

Para ayudar a su hija con trastorno del espectro autista trajeron un método educativo japonés
Para ayudar a su hija con trastorno del espectro autista trajeron un método educativo japonés

Celeste Nizovoy es maestra.

Vive en Bariloche desde pequeña, pero, en determinado momento, residió en Buenos Aires, lugar en el que había nacido y donde después conoció a quien se transformó en su esposo, Nicolás Verón.

Fue allá, en un subte de la línea B, donde vio un cartel que refería a una modalidad de estudios japonesa para desarrollar “capacidades cognitivas, razonamiento, concentración y autonomía”.

“Me atrapó porque buscaba alternativas para ayudar a una de mis hijas con un diagnóstico por entonces incierto, que más adelante se definió como trastorno del espectro autista (TEA). Pero, en aquel momento, estaba haciendo frente a muchas cosas y no pude avanzar en eso”, explica Celeste.

Luego, con su esposo y dos hijas, volvió a Bariloche.

“Tras el período de aislamiento por la pandemia, sentí la necesidad y la obligación, como mamá y docente, de investigar distintas propuestas para recuperar el tiempo perdido”, cuenta.

Por casualidad, escuchó a una influencer mexicana comentar que, dentro de la rutina familiar, usaba un método de aprendizaje oriental. El nombre era el mismo que ella había visto años atrás en la línea B de subte porteña: Kumon.

Celeste googleó el término, para ver de qué se trataba.

Allí se enteró de que es un método que nació en Japón hace sesenta y cinco años y, luego, se expandió a más de sesenta países.

En sí, se dirige a desarrollar habilidades relacionadas con la concentración, el razonamiento lógico y la autoconfianza, en opciones como lengua, matemática e inglés, por medio de un material didáctico exclusivo, autoinstructivo, un orientador programa conforme a las capacidades y ritmos de aprendizaje de cada estudiante, porque una de las características de Kumon es que cualquiera puede ser parte.

Celeste averiguó si había algún centro dedicado a ese método en Bariloche.

La respuesta fue "no".

Consultó, entonces, si existía la posibilidad de que pudieran formarla para poder aplicar las técnicas en su familia.

Fue ahí cuando la invitaron a una charla explicativa y surgió la idea de abrir el primer centro Kumon en la región.

Celeste y su marido no estaban acostumbrados a estar al frente de una iniciativa comercial.

Ella, como docente, siempre había trabajado en relación de dependencia. Él es un aficionado a la carpintería, crea juguetes didácticos y se desempeñó como tallerista en algunas escuelas.

Más allá de esa falta de experiencia en cuanto a encarar un proyecto así, desde hace dos años (comenzaron el 1 de agosto de 2021) llevan adelante la propuesta con buenos resultados, intentando que cada día más gente sepa de qué se trata este método educativo.

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Por eso decidieron formar parte de la Otaku Con, donde estuvieron en un stand que, entre gente vestida como Darth Vader, Chewbacca o el Sombrerero de Alicia en el País de las Maravillas, llamó la atención de los admiradores de la cultura japonesa.

“La experiencia fue maravillosa”, dice Celeste, para después añadir: “Hablamos con miles de personas. Muchas familias nos preguntaban acerca del método, e incluso hubo varios alumnos que estaban felices de vernos ahí. Fue una fiesta. Además, Kumon tiene sus orígenes en Japón, país que nuclea el mundo del manga y el animé, así que teníamos que estar”.

Más allá de eso, si bien no siempre en relación a creaciones artísticas vinculadas con la historieta o los dibujos japoneses, suelen recurrir al mundo de la fantasía para incentivar a los estudiantes. Por ejemplo, en las vacaciones de invierno del año pasado, las clases estuvieron enmarcadas en el mundo de Harry Potter, y en las de 2023, en Super Mario Bros.

En cuanto a su hija con TEA, aquella a partir de la cual, en una necesidad por colaborar en su desarrollo, nació todo, Celeste cuenta que, tras dos años de utilizar el método, han podido notar cómo, respetando su ritmo y su capacidad de atención, la chica logró abordar contenidos de matemáticas y lengua. Así, por ejemplo, la mamá detalla: “En matemáticas, logra avanzar por razonamiento y, al entender sola, su nivel de autoestima se eleva”.

En cuanto al inglés, Celeste explica que “progresó significativamente”, y resalta: “Al tener habilidades naturales, con este método consiguió leer obras literarias en otro idioma”.

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