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04/08/2023

Río Negro y el fantasma del ausentismo electoral

Río Negro y el fantasma del ausentismo electoral
Río Negro y el fantasma del ausentismo electoral

En lo que va del año, la gente votó menos, mucho menos que en años anteriores. En el caso de Río Negro, la participación descendió seis puntos en comparación a la última elección provincial.  

“El ausentismo es un fenómeno relativamente nuevo para un país como Argentina con un sistema de voto obligatorio y promedios de participación altos que oscilan entre el 75% a 80%”, explica el Consultor en Comunicación Política, Nehuén Fariña.

Pipa Norris, politóloga estadounidense y experta electoral, en su libro “¿Por qué fallan las elecciones?¨, menciona tres grandes causas que desalientan a las personas a participar activamente en las elecciones las cuales podrían resumirse en la situación económica, la calidad institucional y la apatía.

La situación económica, porque la participación e interés en temas políticos se resiente a medida que la desigualdad y la pobreza aumentan. 
La calidad institucional. Hay distritos en Argentina que pueden llegar a votar hasta seis o siete veces en el año, además de leyes que promueven números exorbitantes de candidatos en jurisdicciones con pocos habitantes. 
Apatía. Si una persona cree que su voto no vale, es decir que no marcará una diferencia significativa, esto resulta en una baja motivación para participar en el proceso de elecciones.

“Cada provincia tiene características especiales y coyunturas que tornan más que criticables las grandes generalizaciones y conclusiones que solemos leer, en promedio la participación cayó de 3 a 5 puntos en todas las elecciones provinciales salvo en Tucumán y Formosa. En el caso de Río Negro, la participación descendió seis puntos en comparación a la última elección provincial (74% 2019 vs 68% 2023)”, detalla Fariña, quien además es profesor de la Universidad Católica Argentina.

“Para ponernos en contexto sobre la elección a presidente de unas semanas; en nuestro país, y también en Río Negro, las elecciones presidenciales tienen en promedio un 80% o más de participación. Por lo menos un 12% más que la última elección provincial. Poco más de 70.000 personas que han decidido racionalmente no votar en Río Negro, y varios de miles más en el resto de las provincias, y antes lo hacían”.  

Según Fariña, la ausencia electoral no siempre es homogénea y el recuento por promedios también suele ser engañoso. “Como ejemplo, mientras en muchas de las localidades rionegrinas la participación fue cercana al 70%, en Bariloche apenas llegó al 61%. Debido a su peso en el padrón provincial, daría la impresión de que la ausencia electoral fue un fenómeno generalizado en toda la provincia cuando en realidad lo fue para una localidad específica. Este mismo patrón se repite en varias provincias más que presentan bajos promedios de participación en general, pero sobre todo en ciudades específicas”. 

En este sentido, indicó que los estudios muestran que este segmento, apático a la participación electoral, tiene una agenda principalmente económica. “Una población que viene sufriendo los embates de una crisis nacional aguda desde hace varios años, y que ha derrumbado su credibilidad en la política y por ende su motivación a participar en las elecciones. Un desafío doble por parte de gobiernos locales que pujan entre necesidades que dependen del gobierno nacional y una creciente desafección con los temas vinculados a la gestión pública”.

“Es difícil ser optimista en un escenario de transformación como el que estamos viviendo, aún en una elección que debiera ampliar el espectro de representatividad, con tercios novedosos configurados en un país históricamente bipartidista”. 

“Más que eslóganes, jingles o spots, las instituciones públicas, los partidos y cada uno de los candidatos en estas fechas debería estar repitiendo al unísono una misma frase: -Perdón, por favor vayan a votar-“, finalizó.

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