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AMIGO DE LA INFANCIA DEL PATRULLERO RUIZ

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27/07/2023

Fernando Núñez: "A Mario lo he soñado y él me dijo ‘avisale a todos que estoy muy bien'”

Fernando Núñez: "A Mario lo he soñado y él me dijo ‘avisale a todos que estoy muy bien'”
Fernando Núñez: "A Mario lo he soñado y él me dijo ‘avisale a todos que estoy muy bien'”

Se cumple este 27 de julio el tercer aniversario del fallecimiento de Mario “El Yeti” Ruiz, y su amigo de la infancia, Fernando Núñez, contó con el amor que genera una amistad, que “lo he soñado, él me decía que estaba bien, que le avise a todos que estaba muy bien y yo lo cargaba al decirle ‘boludo saliste en la tapa de todos los diarios, hasta en Clarín estás’ y nos reíamos mientras nos abrazábamos y ahí se iba diluyendo el sueño ese”. 


“El Yeti” para los amigos, era un reconocido y querido operario del cerro y hombre de montaña. Llevaba 9 años como jefe de Patrulla en Catedral y 30 trabajando allí. Mario fue alcanzado (en el 2020) por una avalancha junto a otro compañero, mientras realizaban tareas de mantenimiento. En ese momento la información publicada refirió que tras ser reanimado y trasladado a un centro de salud, lamentablemente, falleció.

Núñez rescató las amistades que se daban en los tiempos de infancia y juventud, “esto de estar presentes, de juntarse, de verse todos los días o días por medio, a jugar un partido de fútbol, compartir cosas y lo lindo es que haya perdurado toda la vida. Yo con la familia sigo teniendo contacto siempre, su hija Florencia es mi ahijada. Era una amistad donde si alguien necesitaba algo, rápidamente estábamos todos para ayudar, lamentablemente no pudimos estar esa mañana con él”. 

Dentro de su relató recordó que “ante una gran nevada aprovechábamos para hacer con algunas maderas un trineo y estábamos toda la tarde tirándonos por la Beschtedt, por Yatasto, todo buenos recuerdos y buenos momentos que tuvimos con Mario y el resto de los amigos”. 

El grupo eran “Los Crazy’s” y lo integraban Cachi, Marce, Joe, Tony, El Yeti, el Flaco y Fernando. Delia y Betoson los padres de Mario, y su compañera de vida Carola, con quien tuvo 4 hijos (Florencia, Naomi, Zoe y Joaquín) y varias nietas. Núñez dijo que “nos criamos juntos en el barrio y mantuvimos la amistad toda la vida, aunque el dolor que hoy seguimos teniendo como amigos no se acerca, ni se compara, con el dolor de la familia”.

Prosiguió con sus recuerdos al decir: “éramos un grupo de pibes que nos juntábamos en la zona de Beschtedt y Brown, allí había un baldío, teníamos una canchita donde jugábamos al fútbol, a remontar un barrilete. De Mario siempre rescato esto de ser un pibe muy humilde que llegó a ser el jefe de los patrulleros de la montaña, incluso fue reconocido en el último viaje que hizo a Aspen, como el mejor patrullero de esa temporada”. 

Mario cuando empezó a trabajar en Catedral lo hizo con todo entusiasmo, empezó de muy abajo, se dedicaba a la limpieza de distintos sectores, “ahí hizo toda una carrera hasta llegar a ser jefe de patrulleros y mientras trabajaba estudiaba electrónica en la Escuela de Oficios y un día nos propuso hacer una radio, ‘tenemos que hacer un trasmisor’, compramos las placas, y salimos al aire con su idea porque nosotros en esa época pasábamos música y a él se le ocurrió la idea de la radio. Logramos estar al aire, por supuesto cubríamos 5 cuadras a la redonda”, indicó Núñez.

También aseguró que su amigo, “realizó todo con mucho esfuerzo, terminaba sus tareas y esquiaba dos horas, tenía pasión por la montaña pero sobre todo le preocupaba mucho la seguridad. Él tenía mucho respeto por la montaña, siempre recordaba a esos dos chicos que estaban aplanando la montaña y también se los llevó puestos una avalancha” y agregó que “siempre se preocupó mucho por perfeccionarse, había un curso y él estaba anotándose”.

El fallecimiento de Mario “nos duele aún más porque sabemos que algo pasó, porque él era un tipo muy responsable, no era uno que se tiraba a la pista porque sí, él era muy profesional sabía absolutamente todo e incluso esas explosiones que se hicieron ese día, se tendrían que haber realizado dos días antes. Incluso en sus últimas publicaciones en las redes él se enojo mucho porque había gente caminando en lugares que no estaban habilitados y por ese motivo tuvieron que suspender las explosiones que se deberían haber hecho dos o tres días antes. Es el dolor que tenemos, por supuesto que uno a veces pelea con un escarbadientes en la mano contra algunas situaciones. Creemos que hubo alguna responsabilidad más de alguien en esa famosa avalancha y en ese suceso fortuito”, explicó Núñez. 

"Cuando me enteré esa mañana que hubo una avalancha en Catedral y que se había llevado a dos patrulleros lo primero que hice fue mandarle un WhatsApp (a Mario) por supuesto que nunca fue respondido y tuve la sensación en ese momento que uno de ellos era él. Que la nieve se lo haya llevado a Mario, con la experiencia que tenía, nos duele el doble” y por último señaló emocionado: “Si lo viera ahora le daría un abrazo interminable, y soñarlo en una esquina caminando con los amigos y que nos dice ‘estoy bien boludos, estoy bien, tranquilos’, es verlo de alguna manera en forma impresionante”. 

 

 

 

 

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