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ENCUENTRO CON LA PRENSA EN BARILOCHE

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14/04/2023

Un viaje al universo de Elisa Carrió

Un viaje al universo de Elisa Carrió
Un viaje al universo de Elisa Carrió

Elisa Carrió es una rara avis en la política argentina.

Alguien que por momentos desaparece de la escena, pero, en otras ocasiones, regresa para marcar el pulso dentro de ciertos espacios donde se le rinde un respeto que va más allá de si su caudal de votos es alto o bajo.

Lilita ha sabido de porcentajes de sufragios que superaron las expectativas, como también de cifras que no alcanzaron lo mínimo esperado.

En la actualidad, parece más allá del bien y del mal.

Pero tampoco hay que imaginarla en un pedestal. En ese sentido, se puede parafrasear una vieja canción de Charly García y Pedro Aznar, quienes para el disco Tango 4 invitaron a cantar a Sandro una letra donde el Gitano desgranaba versos que decían: “No creas que estoy / en la torre de marfil”.

Así, Lilita se mete en el barro político cuando cree que hace falta, como ella misma señaló durante su breve visita a Bariloche, el jueves por la mañana, durante una conferencia de prensa que tuvo más de exposición libre que de conferencia en sí, porque ante cada pregunta Carrió desplegaba una andanada de reflexiones que podían ir de la importancia de la república al recuerdo de una trucha a la parrilla que le había cocinado hace décadas un miembro de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), Hugo Diógenes Piucill, porque la hija del hombre estaba en la sala y la mente de la política, entonces, partía en aquella dirección.

Y si se afirma que Carrió se enloda en cuestiones electorales es porque, por ejemplo, este viaje a la Patagonia fue para apoyar a los candidatos de Juntos por el Cambio de Neuquén y Río Negro (en esta provincia, el nombre de la lista es Cambia Río Negro), que no son precisamente los favoritos.

Así, aunque como la propia Lilita indicó, en Neuquén la cuestión parece aún más difícil de remontar, la situación en Río Negro está lejos de ser un lecho de rosas, con un Alberto Weretilneck que, a partir de las asociaciones electorales con segmentos del radicalismo y del peronismo, parece imbatible y un Aníbal Tortoriello, del PRO, como parte de Cambia Río Negro, que aparentaría encontrarse bastante distante.

Incluso, Tortoriello, tras decidir no ser parte del debate con el resto de los candidatos a gobernador la noche anterior, tampoco estuvo presente durante el encuentro de Carrió con los periodistas.

Sí fue de la partida quien lo acompaña en la fórmula, el radical Juan Pablo Álvarez Guerrero.

En ese sentido, Carrió, referente de la Coalición Cívica ARI, recordó que con el padre de Juan Pablo, Osvaldo, el gobernador rionegrino del retorno democrático, y también junto al socialista Alfredo Bravo, habían creado la agrupación Argentinos por una República de Iguales (de donde surgió la sigla ARI, que luego permanecería para identificar al partido Afirmación para una República Igualitaria, que, a la vez, después pasó a ser Coalición Cívica ARI).

“Es mi obligación moral estar en las elecciones difíciles”, expuso Lilita, dando a entender que lo que vendrá el domingo, precisamente, será complicado.

Al respecto, afirmó que cuando las cosas están fáciles muchos llegan para sacarse la foto, pero en instantes de incertidumbre es ella la que “baja de la nube” (textual), para acompañar en el ring político al boxeador/candidato más golpeado.

En ese punto, recurrió a una canción de Los Redondos, aunque varió una palabra: “El éxito (en lugar de ‘lujo’) es vulgaridad”.

Quién diría… Lilita citando al Indio.

En cuanto a las consideraciones sobre la actualidad, tomó ese tono apocalíptico al que recurre algunas veces y manifestó: “No quiero asustar a nadie, pero la Argentina está quebrada, y quizá la metáfora de la quiebra de la Argentina sea la sequía, porque siempre había remanente del campo”. 

A la vez, apeló a una cita bíblica y expresó: “Es como si alguien les hubiera dicho: voy a hacer de tu tierra una tierra estéril, como diría Isaías, y ahí llorarás y llamarás a Dios”.

Llevando al llano la metáfora, explicó: “La plata que compensaba los desastres económicos y los negocios de las corporaciones se terminó”.

“Esto nos obliga a empezar de nuevo, porque el campo ya no puede dar más. Hay que eliminar retenciones. No creo en los ajustes desaforados en los que sí lo hacen algunos compañeros de ruta, porque en el camino la clase media puede extinguirse”, sostuvo.

Al mismo tiempo, advirtió sobre el proyecto de Javier Milei, que calificó como “un darwinismo social, en el que queda el que puede y el que tiene dinero”.

“El anarcocapitalismo es eso: la fuerza del mercado que te coopta todo”, aseveró.

Más allá de Juan Pablo Álvarez Guerrero, en el barilochense hotel Cacique Inacayal, donde se efectuó el encuentro con los periodistas, Carrió estuvo acompañada por la candidata en primer lugar por el Circuito Andino, Martina Lacour; el presidente del ARI Río Negro y candidato a legislador en tercer lugar por la lista de representación poblacional, Javier Acevedo; la candidata a legisladora en sexto lugar por representación poblacional, Daniela Agostino, del ARI; la candidata a legisladora en segundo lugar por representación poblacional, María Laura Frei, del PRO; y el candidato a legislador en segundo lugar por el Circuito Andino, Oscar Cárdenas, del ARI.

Sentada con ellos, Lilita tuvo más apreciaciones. Por ejemplo, señaló que “Mauricio Macri fue un Marcelo Torcuato de Alvear de esta época”, y recordó: “Lo acompañé hasta el final. En el propio bunker donde muchos lo abandonaron, yo salí y dije: ‘Esto lo vamos a remontar’”.

También, precisamente, opinó: “En 2019 hubiéramos ganado si recorríamos el país como lo estoy haciendo ahora yo, pero nadie lo hizo hasta después de agosto, cuando vieron los resultados (en referencia a las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, previas a las generales que se llevaron a cabo en octubre)”.

 

Por otra parte, Lilita reflexionó: “Tengo una concepción de vida distinta al resto de los políticos”, para luego indicar: “Creo que el camino es la victoria; debe ser porque soy muy cristiana. Luchar por ideales da sentido a la vida”. Así, sin nombrarlo, de alguna forma evocó el mensaje del poema Itaca, de Konstantino Kavafis, aquel que comienza diciendo: “Cuando emprendas tu viaje a Itaca / pide que el camino sea largo, / lleno de aventuras, lleno de experiencias”.

Carrió, además, apreció: “Los abuelos y los padres tendrían que transmitir la historia. La fuente del mal es la ignorancia, que nos puede golpear a todos”.

En el salón donde Lilita habló, estaba un sobrino nieto de Lisandro de la Torre. Sobre aquel político, que fue diputado y senador en la primera mitad del siglo XX, Carrió dijo: “Para aquellos que no lo conocen, fue un grande de la república. Luchó contra la corrupción y la doble contabilidad de los frigoríficos ingleses, y se terminó suicidando perseguido por deudas”. Esa mención, curiosamente, deparó una cavilación lúgubre: “Siempre digo por qué no me habré suicidado… Me salvó la fe y la eucaristía diaria, porque había días terribles. Me pongo en el lugar de ellos (quienes se suicidan): cómo te acosan, cómo te encierran, cómo te amenazan…”.

Pero salió de ese pensamiento oscuro con una sonrisa cuando afirmó: “Después, como vi presos a todos mis enemigos, me puse chocha…”. Y, en una clara alusión a la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández, rió: “Falta una”.

Tras decir aquello, se levantó y aceptó fotografiarse con cada uno de los partidarios que se lo solicitó.

Luego, antes de partir hacia San Martín de los Andes, fumó un cigarrillo a la intemperie.

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