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UN 8M PARA CONCIENTIZAR

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08/03/2023

La brecha salarial en Argentina: las mujeres ganan alrededor del 20% menos que los hombres

La brecha salarial en Argentina: las mujeres ganan alrededor del 20% menos que los  hombres
La brecha salarial en Argentina: las mujeres ganan alrededor del 20% menos que los hombres

Las mujeres tienen ingresos 24,5% inferiores a los hombres. En el día de la mujer, este 8 de marzo se lucha, se para, se concientiza, se educa y con mucha razón. En Argentina, la problemática principal no son sólo los femicidios -que ya van 52 en este 2023- sino las diferencias económicas con los hombres, también residen en la agenda del día.

La brecha salarial en Argentina es del 27,7%. “Hay que pensar que si un varón termina de trabajar el 31 de diciembre y se puede tomar vacaciones una mujer debería trabajar hasta el 8 de enero con un extra de 10 horas más (8 días y 10 horas extras) para llegar a ganar lo mismo que ellos, solo en un mes” explicó Luciana Peker, feminista y periodista, en Infobae.

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La informalidad se siente en el bolsillo

Las mujeres son mayoritariamente quienes sufren estas condiciones laborales. El informe “Más mujeres para el desarrollo argentino”, publicado en febrero del 2023 por la Mesa de políticas económicas con perspectiva de género y diversidad del Ministerio de Economía de la Nación, explica que ellas perciben un 34,5% menos que sus compañeros hombres.

Ahora las empleadas sin aportes jubilatorios, ni obra social alcanzaron el 39,4% (casi 4 de cada 10 trabajadoras) y, en los varones, también es alta, pero, de todos modos, es más baja que en el caso de las asalariadas sin recibo de sueldo ni constancia de empleo (35,7%), en el tercer trimestre del 2022.

Ambientes de trabajo: el poder en los hombres

La producción e industria son rubros altamente masculinizados. Los varones tienen mayor participación en las ramas más dinámicas y en puestos técnicos o de toma de decisión, con mayores ingresos y niveles de formalidad. Según datos arrojados en el 2do trimestre por la EPH-INDEC sólo el 36,0% de quienes participan en el sector son mujeres. La brecha salarial es de 30,1%, con un ingreso promedio de los varones de $69.657,2 versus $48.692,7 para las mujeres”, destaca la investigación de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género (DNEIyG), elaborado por Sol Prieto, Lucía Gutiérrez, María Eugenia Fernández Scarlato, Alan Mendoza, Luciana Kirjner y Celina Santellán.

En el caso de las trabajadoras de casas particulares, son una gran mayoría con un 97,5% y, en cambio, son solo el 36% en la industria manufacturera y el 38,1% de la industria del conocimiento. Una trabajadora de casa particular cobró, en promedio, en el 2022, $23.143 pesos y un varón que trabaja en la industria del conocimiento ganó $108.796.

La tasa de empleo femenino, en el tercer trimestre del 2022, fue del 47,1%. “Sin embargo, las brechas por motivos de género persisten. Las mujeres siguen teniendo mayores niveles de informalidad y se siguen insertando en las ramas de actividad más precarizadas. En el segundo trimestre de 2022, casi 4 de cada 10 mujeres se encontraba empleada en sectores relacionados con el cuidado y la reproducción de la vida”, advierte la DNEIyG.

Un dato de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) marca que cuando se mide el desempleo femenino no se lo mide bien porque hay mujeres que quieren trabajar aunque no lo digan (y no aparezcan como desempleadas). En el informe New data shine light on gender gaps in the labour market, se remarca que el 15% de las mujeres quieren trabajar pero no tienen trabajo (eso mismo le pasa al 10,5% de los hombres).

La gran causa por la que las mujeres no pueden buscar trabajo (aunque quieran trabajar) es porque tienen que llegar a la puerta de la escuela en horarios en que ninguna oficina cierra o una fábrica baja sus persianas. Cuidar y trabajar a veces son misiones imposibles de combinar en una misma vida y, otras, son un laberinto constante en donde las mujeres se pierden o pierden buena parte de su vida (o materna o laboral) por tomar dos senderos difíciles de combinar.

Pero el tema es que todas las mujeres trabajan y que las que solo cuidan también trabajan (aunque no reciban un sueldo) mientras que las que trabajan afuera y adentro del hogar hacen doble tarea (y salen perdiendo, no ganando, en términos monetarios). Sin embargo, su aporte tiene gran importante para la producción nacional.

El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado (TDCNR) representa un 15,9% del PIB y es el sector de mayor aporte en toda la economía, seguido por la industria (13,2%) y el comercio (13%)”, señala el informe “Los cuidados, un sector económico estratégico”, que elaboró la Dirección de Economía, Igualdad y Género, del Ministerio de Economía, en el 2020.

Gran parte del problema es que para los hombres no es un problema. Más del 70% de los y las encuestadas valora la inclusión a la hora de elegir una empresa donde trabajar, pero el grupo que menos importancia le da es el de los varones argentinos, blancos y heterosexuales. “Es el grupo que menos valoró la inclusión entre los países y recortes analizados”, delata la consultora Danger. El 8M es necesario reclamar para que sigan escuchando.

Información de Infobae

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