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ENTREVISTA

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08/10/2022

Gómez Centurión: “Roca es el padre del Estado argentino moderno”

Gómez Centurión: “Roca es el padre del Estado argentino moderno”
Gómez Centurión: “Roca es el padre del Estado argentino moderno”

El líder del partido NOS, Juan José Gómez Centurión, se encuentra en Bariloche.

El miércoles a la mañana realizó un homenaje a los caídos en Malvinas en la plaza Perito Moreno, donde también colocó una ofrenda floral en la estatua en honor al explorador que da nombre al sitio.

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Por la tarde, acudió a Villa Mascardi y también estuvo en Pampa de Huenuleo, con la intención de recorrer zonas relacionadas con conflictos vinculados a la temática mapuche.

En ese sentido, para Gómez Centurión no hay dudas: en la región actúan “organizaciones terroristas”.

–Su arribo se produce en un momento muy particular. ¿Qué análisis hace del operativo del martes en Villa Mascardi?

–Me parece que el gobierno nacional, tarde, pero reaccionó. Hay que ver cómo operan los fiscales y cuáles son las directivas de las fuerzas federales, si fueron enviadas para contener la situación y trabajar solamente en el tema de las ocupaciones de tierra, en lugar de hacerlo sobre el problema de fondo… Porque las ocupaciones son el síntoma, no la enfermedad. La enfermedad que estamos teniendo en la Argentina es que hay organizaciones armadas desde el exterior, con metodología terrorista, que van por la ocupación de tierras patagónicas en Chile y en la Argentina.

–El desalojo llegó tras una última andanada de violencia que comenzó con un ataque donde gendarmes dejaron un puesto de vigilancia. ¿Qué sintió cuando se enteró de eso?

–Me di cuenta de que, como toda fuerza nacional, la Gendarmería está, de alguna manera, conducida por la política, y que había, precisamente, un acuerdo político. El problema es el mal manejo y el pacto de diferentes sectores con las organizaciones terroristas que están gestionando este conflicto.

–Es decir que, según piensa, hasta ese momento había un acuerdo para dejar actuar…

–Exacto. Evidentemente, la orden de Gendarmería era no repeler el ataque; eso es lo más grave.

–Más allá de que dice que se debe ver todavía si se apunta a lo que considera que es la problemática de fondo, ¿por qué cree que se accionó tras tantos años de ocupación?

–Porque los gobiernos de la Argentina –no el Estado- vienen siendo cómplices desde hace mucho tiempo del conflicto que se desarrolla desde hace más de una década en Chile. Este país pasó a ser el santuario donde se refugian aquellos integrantes de las organizaciones terroristas buscados del otro lado de la cordillera. Y la política es cómplice de esas organizaciones, con acuerdos insospechados que incluyen a funcionarios del gobierno nacional y de los provinciales, y se tolera esto sistemáticamente porque es una agenda internacional. Este es un conflicto de soberanía, donde hay agrupaciones que no reconocen al Estado nacional ni a las leyes de la República Argentina.

–Y el cambio para que finalmente se haya decidido actuar esta semana, ¿a qué piensa que responde?

–Obedece a algún otro acuerdo político del que no tengo conocimiento.

–En diversas partes de la Patagonia hay cuestiones vinculadas a la problemática mapuche o pseudomapuche –según quien opine–, pero en Villa Mascardi tomó un matiz muy particular, ¿por qué considera que sucedió eso?

–No sé cuáles son los motivos específicos del lugar, pero, cuando uno analiza el mapa de la Ruta 40 hacia el Este, hay un territorio, desde El Maitén a San Carlos de Bariloche, aproximadamente de ochenta por setenta kilómetros, que prácticamente es un lugar de toma que conforma una estrategia de ocupación. Este fenómeno ya ocurrió en Perú con Sendero Luminoso, está pasando en Colombia, y la inteligencia chilena declaró varias veces que existen vínculos de los mapuches con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Este es un conflicto de carácter internacional donde el gobierno nacional tiene que recuperar su soberanía.

–Observa, entonces, un tema de geopolítica…

–Absolutamente, con organizaciones armadas en estudios jurídicos británicos, ya desde la década del noventa. En el 2010, la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche)... Organizaciones gemelas con el sur de Chile... Este es un fenómeno geopolítico.

–¿Dice que la cuestión está impulsada desde Europa? 

–Sí, claro. Esta es una temática internacional: la destrucción del modelo de la soberanía de los Estados a través de la disolución de las sociedades, introduciendo conflictos como este, que, inclusive, está muy mal nominado. Se habla del “conflicto mapuche”, pero acá el problema no es esa etnia; acá el tema es que hay organizaciones internacionales que han venido a establecer un conflicto. Tienen metodologías terroristas. Quieren instaurar pequeñas autonomías y siempre se paran sobre lugares geopolíticos que poseen recursos naturales, como gas o petróleo. Es un modelo de fermentación.

–Más allá de la problemática relacionada con usurpaciones, en la zona, a partir de la temática mapuche, se discute mucho la figura de Julio Argentino Roca, ¿usted qué opina?

–Roca es el padre del Estado argentino moderno, del mapa actual de la república; fue el hombre que integró el territorio nacional, dibujó el contorno del país, e insertó a la Argentina en el mundo y la convirtió en la quinta economía global.

–¿Qué significaría que retiraran la estatua del Centro Cívico, o bien que la cambiaran de lugar?

–Sería un agravio a la historia real de la Argentina.

–Más allá de los temas vinculados a la región, ¿cómo observa la situación en el territorio nacional en general?

–Argentina es un lugar que, de la mano de la política, va a un modelo de desintegración. Es un país tomado, fallido. El Estado, por definición politológica, es quien ejerce el monopolio de la fuerza. Cuando alguien tiene más fuerza que el Estado es porque el Estado falló. En varios lugares del país hay zonas tomadas por el narcotráfico. También hay sitios como este, con organizaciones terroristas que disputan la soberanía. La función primordial del Estado es frontera y territorio.

–¿Cómo imagina que será, electoralmente hablando, el 2023?

–Creo que muchos argentinos se dan cuenta de que, dentro de este modelo, no hay futuro. Ante este contexto de crisis profunda, se abre una enorme ventana de oportunidades para que pensemos un país de nuevo.

–Hay quienes dicen que la toma de Mascardi fue impulsada políticamente, y que la decisión de desalojar también se vincula a eso, en relación a que la cuestión ya estaba tan mal vista que podía derivar en un resultado electoral negativo en 2023. ¿Lo ve así? ¿Cree que se decidió actuar pensando en las urnas?

–No, no creo que el tema tenga un influjo, en lo electoral, a nivel nacional. Esto, en un noticiero de Buenos Aires, se ve como si se tratara de Ottawa. Sí creo que hay internas políticas; está claramente demostrada la complacencia y también la complicidad de funcionarios en el mal llamado conflicto mapuche, asociados con esas organizaciones terroristas, reivindicando un montonerismo de cotillón.

–¿Qué reflexión le merece el atentado a Cristina Fernández? 

–Creo que demostró, una vez más, el Estado fallido. Un Estado que cree que a la vicepresidente de la Nación no hay que custodiarla, como se hace en el mundo con cualquier funcionario, me parece disparatado. Después, todo el show de la política de odio… Lo que sucedió fue payasesco: una vicepresidente que baja del auto casi sin custodia, al alcance de la gente… La investigación del hecho fue catastrófica…

–Pero cree en la veracidad del atentado…

–Creo en lo que se vio… Lo único que sentí fue un chorro de agua, a partir de ahí, no creo más en nada. Hay un sesenta y siete por ciento de los argentinos, de acuerdo a las encuestas sobre el tema, que no entiende ni cree lo que pasó.

–¿Va a ser candidato a presidente o todavía está la posibilidad de que el NOS se una a otra fuerza de cara a 2023?

–No voy a ir con ninguna otra fuerza. Estamos terminando de armar el partido a nivel nacional para volver a presentarnos el año próximo. 

–Y va a ser candidato nuevamente…

–Sí, claro.

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