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DE LOS COLECTIVOS AL ASADOR

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25/07/2022

Estación Perito Moreno: la felicidad del chofer/parrillero por la llegada del tren

Estación Perito Moreno: la felicidad del chofer/parrillero por la llegada del tren
Estación Perito Moreno: la felicidad del chofer/parrillero por la llegada del tren

Una de las características de la flamante excursión nocturna del Tren Patagónico, que se realiza miércoles y jueves, es la posibilidad de disfrutar de una cena en la estepa rionegrina.

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Cuando la formación llega a la estación Perito Moreno, en el paraje Los Juncos, tras una recepción en una casa de té, se pasa a la parrilla que, desde hace siete años, Juan Carlos Carcamo tiene a su cargo.

En el viaje inaugural, para funcionarios, periodistas y demás invitados, al llegar al lugar, el presidente del Tren Patagónico, Daniel García, agradeció especialmente el esfuerzo del concesionario.

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Sucede que Juan Carlos hace tiempo que aguardaba lo que ahora es una realidad: la llegada del tren.

“Soy chofer de micros. Trabajaba en la 3 de Mayo y hacía la Línea Sur, así que pasaba por acá”, explica el hombre, quien recuerda que, al observar hacia donde ahora está el restaurante, “siempre veía todo abandonado”.

“Con un amigo, presentamos un proyecto. La idea era arrancar con el tren, pero recién ahora se hizo realidad”, cuenta Juan Carlos.

Para que quede aún más claro, sintetiza: “Tenía la concesión, pero sin el tren”.

En ese sentido, indica que la labor se limitaba a los sábados y domingos, mayormente con gente que llegaba desde Bariloche y Villa La Angostura, pero por sus propios medios, sin intervención ferroviaria.

Ahora, con el arribo del Tren Patagónico, en una excursión nocturna con cena en la parrilla, igualmente, los fines de semana el sitio permanece abierto al mediodía para aquellos que se acercan a almorzar, lo que, para muchas personas, se ha transformado en una grata costumbre. “Por suerte, siempre viene gente”, dice Juan Carlos, para luego añadir: “Los domingos, por lo general, gracias a Dios, estamos llenos”.

El hombre, que vive en Bariloche, explica que tener el sitio durante este tiempo “se hizo complicado”.

“Es duro mantener el lugar, todo es costoso”, afirma.

El concesionario revela: “Hasta marzo de este año, trabajé de chofer, para seguir sosteniendo esto”.

Juan Carlos define la propuesta gastronómica como un “emprendimiento familiar”, a la vez que comenta que, hasta la apertura de la parrilla, él, que ahora es el encargado del asador, se había limitado a preparar asados para los parientes, pero sin nunca incursionar profesionalmente en el tema.

Sin embargo, en la actualidad, junto al calor de las brasas, no duda en afirmar que disfruta de ese rol.

Además, se muestra entusiasmado ante –tras tanto tiempo– la concreción de la llegada de los vagones al paraje. “Daniel García le está poniendo todas las pilas al Tren Patagónico. Lo que está pasando es gracias a él y al gobierno de Río Negro, que le están colocando un poquito de fichas a esto”, manifiesta.

El ahora parrillero recuerda que el lugar, cuando pasaba con el colectivo, años atrás, “era menos que un galpón”.

“Le faltaba la mitad de los vidrios, el techo… No había parrilla ni asador… Esto lo hice todo yo”, sostiene.

Al hablar del presente, y de lo que augura para el futuro, se muestra tan contento que, sin dudarlo, para dar a entender el apego que siente por este espacio, entre risas, suelta: “Si yo me pudiera quedar a dormir acá, lo haría”.

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