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ENTREVISTA EXCLUSIVA

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01/02/2022

Luis D’Elía y los jueces de la Corte Suprema: “Que se vayan los cuatro, ¡chau!”

Luis D’Elía y los jueces de la Corte Suprema: “Que se vayan los cuatro, ¡chau!”
Luis D’Elía y los jueces de la Corte Suprema: “Que se vayan los cuatro, ¡chau!”

Luis D’Elía, uno de los principales impulsores de la movilización de hoy contra los integrantes de la Corte Suprema de Justicia, que, más allá del acto central en Buenos Aires, tiene ecos en todo el país -incluida Bariloche-, momentos antes de marchar, dialogó con El Cordillerano.

–¿Qué cree que pasará tras la marcha?

–O durante… Yo espero que renuncie Mauricio Macri… Bueno, es lo mismo… Quiero que renuncie la Corte Suprema de Justicia macrista, clarinista y pro Embajada de Estados Unidos. Que se vayan los cuatro y no vuelvan nunca más, ¡chau!

–Para usted, entonces, la Corte de Suprema actual es sinónimo de Macri…

–No solo de Macri, también de Clarín y la Embajada de Estados Unidos.

–¿Piensa realmente que puede suceder que por la protesta de hoy renuncien sus miembros?

–Acá hay un clima de muchísima movilización… Vamos a ver qué pasa.

–Si eso sucediera, si los jueces renunciaran, ¿cómo cree que se debería seguir?

–Las instituciones democráticamente elegidas deben ponerse a debatir cómo reemplazarlos.

–Pero, en su opinión, ¿la Corte debería continuar con la misma cantidad de integrantes?

–Hay toda una corriente de juristas que dicen que tendría que tener entre doce o quince miembros, como pasa en la mayoría de los países latinoamericanos.

–¿Y el modo de escogerlos?

–Lo que señalan la Constitución y las leyes.

–Para usted, entonces, eso no debería variar…

–No… Nosotros solo queremos que renuncien… Mientras hablamos, en Villa La Angostura todavía están de vacaciones Carlos Rosenkrantz (juez de la Corte Suprema) y Macri… Es una vergüenza, se nos ríen en la cara.

–Hay muchas personas que ven lo de hoy como una movida K. ¿Usted lo considera así? ¿O cómo aprecia esta convocatoria?

–Yo creo que la gente está harta de una justicia conservadora, al servicio de intereses que no tienen nada que ver con la deseada neutralidad judicial que añoran los pueblos.

–Por lo que dice, identifica a esta Corte con el macrismo, la embajada de Estados Unidos y Clarín, pero tampoco pretende que se arme una K…

–Yo quiero una Corte independiente. Le digo mi caso: el cable 1222 de Wikileaks, donde la exembajadora de Estados Unidos, Vilma Socorro Martínez, le comunica al Departamento de Estado que ese día le pidió a Macri que yo vaya preso. Estoy seguro de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos va a anular los fallos contra mí. Wikileaks tiene doscientos mil cables que el Departamento de Estado aceptó como suyos. Contra Luis D’Elía hay ochenta y dos, y en uno de ellos dice que Estados Unidos pide mi detención. Conmigo dejaron todas las huellas digitales del delito.

–¿A qué atribuye que haya sucedido eso?

–¿Quiénes organizaron operativamente la Contracumbre de Mar del Plata en 2005? Fidel Castro y Luis D’Elía… Por decir solo una razón.

–Ya que lo citó, ¿cómo recuerda a Fidel?

–Yo laburé dos noches enteras con él, Silvio Rodríguez y Miguel Bonasso, y armamos todo lo que fue la Contracumbre de los Pueblos. Me parece la mayor referencia en la política latinoamericana durante cincuenta años.

–Está conforme con su libertad condicional (D'Elía está condenado por la toma de una comisaría en 2004), ¿o desea que la causa se declare nula?

–Yo voy a trabajar para que los organismos supranacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y la Corte Interamericana, donde yo tengo los recursos, declaren nula mi condena. Ya en lo del Memorándum (con Irán) la Justicia me ha dado la razón: estuve cuatro meses preso por una causa que fue declarada nula.

–Si bien usted habló de medios democráticos para elegir a los jueces en caso de que renunciaran, muchos, precisamente, consideran la movilización de hoy como antidemocrática, por querer empujar a irse a los magistrados…

–Lo que es claro y evidente es cómo la Corte ha sido cómplice de la aplicación del Plan Lawfare en la Argentina, creado y desarrollado por la política exterior norteamericana que se aplica en todo el continente. Hace cuarenta años hacían el Plan Cóndor, asesinaban a seiscientos mil latinoamericanos y cercenaban la democracia en toda América Latina. Hoy están con el Lawfare. Algunos, como la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe, lo llaman también Plan Atlanta. Y con eso han perseguido a los dirigentes opositores a los intereses estadounidenses en toda la región. El caso más conocido y más potente es el de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. Todos los que estuvimos en el escenario contra el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), en noviembre de 2005 en Mar del Plata, estamos perseguidos, presos o muertos. No quedó ni uno…

–Entre los muertos figura Diego Maradona…

–Sí, incluye a Hugo Chávez, Néstor Kirchner…

–¿Pero cree hubo algo detrás en esas muertes?

–No, pero sí en lo que sucedió con muchos, como Lula, Rafael Correa, Fernando Lugo… con Cristina (Fernández de Kirchner)… Es una persecución en todo el continente.

–Ya que la nombró a Cristina, en declaraciones suyas se veía una distancia con ella, sin embargo ¿la considera una víctima del Lawfare?

–No le quepa duda de que ha sido perseguida por el Lawfare de manera absolutamente clara. La mayoría de sus causas es trucha e inventada por jueces amañados. Cuando uno ve los videos de esta especie de Gestapo PRO, donde funcionarios de ese partido y judiciales trabajaban juntos… Es una vergüenza…

–¿Qué tipo de relación -si existe- tiene en la actualidad con Cristina?

–Hace cuatro años que no tengo relación, pero adhiero a la mayoría de las cosas que plantea políticamente. Me parece una de las políticas más talentosas de América Latina.

–¿Le dolió que no se haya comunicado con usted cuando estuvo en prisión?

–Lo he dicho públicamente…

–Pero, sin embargo, la destaca como dirigente, ¿una cosa no quita la otra?

–En eso yo no me equivoco: políticamente, estoy de acuerdo; en lo humano, tuvo gestos donde dejó que desear.

–¿Cómo se lleva con Alberto Fernández?

–Bastante bien.

–Si ahora, más allá de que aún falta, le preguntaran quién le parece un buen candidato para apoyar en 2023, ¿a quién citaría?

–Hoy hay que trabajar en los problemas de la gente, como el de la justicia. Hablar de candidaturas, en este momento, me parece una cosa impúdica.

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