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EL CAMINO HACIA EL 14 DE NOVIEMBRE

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13/09/2021

PASO en Río Negro: una elección que deja mucha tela por cortar

PASO en Río Negro: una elección que deja mucha tela por cortar
PASO en Río Negro: una elección que deja mucha tela por cortar

Hace días que nadie se atrevía a vaticinar un resultado de las PASO en la provincia. Los más optimistas aseguraban un duelo por el primer puesto entre el Frente de Todos y Juntos Somos Río Negro.

Esto, considerando que el kirchnerismo no perdía una elección nacional en estas tierras, desde su origen en 2003 y por su parte, el oficialismo rionegrino puso toda la maquinaria a trabajar, para pelearle mano a mano a los principales partidos nacionales que se disputan “la grieta” en todo el país.

Y lo logró. JSRN dejó en el olvido la magra elección de las PASO de hace cuatro años, donde obtuvo solo el 18% de los votos y debió bajar la boleta que encabezaba Fabián Gatti. Claro, el escenario era distinto: el partido va por su tercer mandato consecutivo, conduce 18 municipios y cuenta con dos representantes en el Congreso de la Nación, uno en Diputados y otro en Senadores.

Ese crecimiento exponencial también estaba en juego este domingo. Como lo estuvo el manejo de la pandemia. Sin dudas. El electorado de toda la Argentina en general y de Río Negro en particular, brindó su opinión en las urnas. Y al parecer, la cuarentena obligatoria, el vacunatorio VIP, la fiesta en Olivos, pesaron más que el cuidado de la economía, de la salud, la asistencia económica a los diferentes sectores y la campaña de vacunación más grande de la historia.

El electorado rionegrino valoró una vez más a Juntos Somos Río Negro, le fue fiel a Alberto Weretilneck y también a la gobernadora Arabela Carreras, quien en la simpatía popular siempre aparece un escalón por debajo del actual senador. El partido gobernante ganó una elección con un candidato que a priori, era desconocido hasta en su propia ciudad: Agustín Domingo.

Muchos suponían que la fórmula debía conformarse al revés: con Mercedes Ibero en primer lugar, por el alto nivel de conocimiento e instalación que tomó producto de la pandemia. La doctora se había metido en cada hogar de la provincia, y pese a no dar buenas noticias, lo hizo con sencillez y carisma.

No hizo falta. El tándem recorrió la provincia y con el respaldo de Weretilneck y Carreras, fue suficiente para superar a los dos partidos mayoritarios. A saber: Neuquén y Río Negro, fueron las únicas dos provincias donde no se impusieron ni el FDT ni Juntos por el Cambio (JXC). Para resaltar.

Por otra parte, desde hace tiempo que el Frente de Todos rionegrino no se ve consolidado. Pero a diferencia de otras elecciones, en esta oportunidad no contó con el salvavidas electoral de Cristina Kirchner o de Alberto Fernández.

La unidad que se logró para esta elección, se sabía desde el vamos que era ficticia y que los diferentes sectores internos, no estaban en un todo de acuerdo. El ruido interior ya había comenzado algunos meses antes, con la ruptura del bloque de legisladores del FDT y el nacimiento del Frente Renovador. Desde el PJ se minimizó, pero ese fue el primer triunfo de Juntos, cuando las elecciones todavía estaban lejos.

De cara a este 12 de septiembre, el FDT confiaba en la potencia del peso nacional, como siempre ha sucedido. Porque hay que insistir en esto, el kirchnerismo nunca había perdido una compulsa nacional en la provincia, entonces una derrota era improbable.

Ahora, con los votos afuera de las urnas, los diferentes sectores internos deberán barajar y dar de nuevo para mantener el 25% cosechado en las PASO y ver de qué forma incrementar más voluntades para no perder la banca en la Cámara Baja, que hoy ostenta Ayelén Spósito.

Como si fuera poco, la recuperación del poder en 2023 con estos resultados, parece lejana. Aunque no imposible, porque la política es el arte de lo posible y los escenarios electorales se van modificando de acuerdo al humor de la población. Y muchas veces, también según el bolsillo.

Falta mucho para 2023, pero este domingo, la senadora Silvina García Larraburu ratificó sus pretensiones de ser gobernadora, como para marcarles la cancha a los principales dirigentes del PJ rionegrino, Martín Soria y Martín Doñate.

Sin embargo, los liderazgos en el peronismo provincial aparecen debilitados con estos resultados y todo está por verse. La general del 14 de noviembre es una oportunidad de revancha, aunque también puede significar una trompada al mentón.

En una vereda diferente se para Juntos por el Cambio, que hizo una notable elección, como en casi todo el país. Sumando las tres listas internas, obtuvo un segundo lugar aceptable, aunque parte de la dirigencia auguraba un mejor desempeño electoral.

Aníbal Tortoriello será el candidato en noviembre y resta saber si su compañera de fórmula será Adriana Fenouil o Lorena Matzen, esto será clave para la unidad de la alianza y para conquistar los votos radicales.

El exintendente de Cipolletti triunfó en su tierra, retomando la senda exitosa que había conseguido en 2015 y que le había arrebatado JSRN en 2019. Tuvo el respaldo de Horacio Rodríguez Larreta y de Patricia Bullrich a nivel nacional y el acompañamiento del legislador provincial Juan Martín. Pero el empresario sabe muy bien que hay sectores de su partido, que pueden jugar para el oficialismo provincial en la general y ese será el principal desafío: persuadirlos.

“Torto” aún tiene la sangre en el ojo por la fallida jugada radical, que planeaba que el candidato sea el legislador oficialista Gerardo Blanes, la cual puso en riesgo la alianza y que culminó con la postulación de De Rege.

El horizonte de JXC no termina en noviembre con la finalidad de mantener la banca en el Congreso, sino que será bisagra el resultado final para plantear un escenario con chances de ser gobierno en 2023. Es un viejo anhelo de Tortoriello, que repite cada vez que se lo preguntan. Será tiempo de diálogo y consensos, para conseguir convencer a los 22.500 rionegrinos que apoyaron por Mario de Rege y a los 8.500 que eligieron a Germán Jalabert.

Claramente ese caudal, no se irá con el kirchnerismo. Pero JSRN podría arrebatárselos y es un riesgo que los ex Cambiemos no quieren correr.

Un dato final. En todo Río Negro se registraron poco más de 23 mil votos nulos y 9 mil en blanco. Si esas personas definen una alternativa clara el 14 de noviembre, también podrían balancear hacia algún lado, esa disputada segunda banca rionegrina en Diputados.

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