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ARREGLISTA, MULTIINSTRUMENTISTA Y COMPOSITOR

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18/08/2021

Alejandro Terán: "Siempre hubo una combinación de lo académico y lo popular en casa”

Alejandro Terán: "Siempre hubo una combinación de lo académico y lo popular en casa”
Alejandro Terán: "Siempre hubo una combinación de lo académico y lo popular en casa”

Músico, arreglista y compositor de los “11 Episodios Sinfónicos” de Gustavo Cerati, entre otras colaboraciones con destacados músicos del país, Alejandro Terán participó del programa “Mano y contramano” por El Cordillerano Radio (93.7), y habló sobre su recorrido por la música y de su última obra, "La trampa".

“En mi caso, a los siete u ocho años, yo pensaba que iba a ser arquitecto o ingeniero, hacía planos de cosas, pero mi papá era músico, era arreglista también, violoncelista y trombonista, y mi mamá era inmigrante alemana, educada con mucha musicalidad, era violinista, cantante, pianista, pero en casa”, recordó. “En esa época, había un boom del folclore y, cuando mi papá llegaba a casa, se convertía en guitarrero y cantaba canciones de folclore que estaban de moda en aquella época. Entonces siempre estuvo muy presente la combinación de lo académico y lo popular en casa”.

“El arreglista viene del que ‘pone las reglas’, de un objeto musical en este caso”, explicó sobre su especialidad. “Qué va a tocar un instrumento, para qué lado va a ir el arco de los violines”, etc.

“Es el que escribe una especie de plano, como si fuera un plano arquitectónico donde está todo”, explicó. “Yo cuando era chico, mientras vivía en un ambiente muy musical, pensaba que iba a ser arquitecto. Y quizá soy arquitecto, también, pero hago unos planos que después se convierten en una ejecución humana. No está tan lejos”.

A los 12 años, mi papá me compró un clarinete y me mostró el camino al conservatorio y estuve un tiempo, pero ya a los 19 que empecé a estudiar la viola -un violín grande, intermedio entre el violín y el violoncelo- empecé a ir por mis propios medios y, a los 20, ya había abandonado la educación formal. Soy un autodidacta, con todas las contras que tiene eso”.

“El arreglista es el señor que recibe esa canción del supuesto cancionista, la observa estéticamente, piensa en qué resortes pueden aportar a la emocionalidad, a la forma o a la estética general de la canción. Y con sus conocimientos, intenta aportar a esa canción”, continuó.

En la entrevista radial, el músico se refirió a su última obra, “La Trampa", que se filmó en julio en el CCK. “La Trampa fueron unas conversaciones con la gente de CCK pre pandémicas, justo antes de la pandemia, que al principio era algo así como presentar la escena urbana argentina, o del trap, con orquesta”. Contó que conoce a algunos artistas por medio de su hija, BB Asul, y por haber trabajado con algunos de ellos. “Me daba cuenta de que presentar a todos esos artistas como una escena, o como algo homogéneo era injusto y algo irreal porque cada uno viene despegando con una personalidad muy propia”.

“La cuestión es que de ese concierto original de la escena del trap con orquesta, no quedó ni escena ni trap”, sintetizó. Además contó que tuvo otros problemas por los protocolos sanitarios, porque no se podía trabajar con la misma cantidad de músicos. “Me encontraba en la situación de representar una escena que decidí no representar con una orquesta que no pude subir al escenario y con una presencialidad que se cortó. Estaban todos los impedimentos posibles”.

La nueva orquesta, más sintética, se llamó W14 y, “haciendo carreras con vallas sobre los obstáculos, el concierto presencial se convirtió en un streaming, que es difícil, es un poco desalentador, hay que decirlo. Es un poco desesperante la opción de la transmisión virtual, entonces eso también cayó. Y finalmente surgió la idea de hacer un rodaje, como una peli, sobre ese espectáculo”.

Para trabajar en esta modalidad, surgió el nombre de la artista Johanna Wilhelm. “Hace una cosa que se llama ‘papercut’, que es cortar papelitos con tijeras que pueden ser de 4x4, pero ella después los pone en un retroproyector y los proyecta en tamaño gigante en una pantalla de cine”. Entre las personas que se sumaron al proyecto, se encuentra Benito Cerati como uno de los cantantes. “Este espectáculo une generaciones desde un lugar muy familiar. Tenemos una relación muy afectiva”, compartió.

“La trampa” tiene fecha tentativa de estreno para el 30 de agosto en el Centro Cultural Kirchner y de presentación en vivo para el  17 de septiembre en la Sala Sinfónica del CCK.

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