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13/08/2021

¡Ideal para el frío! Tres recetas increíbles para hacer con la clásica polenta

¡Ideal para el frío! Tres recetas increíbles para hacer con la clásica polenta
¡Ideal para el frío! Tres recetas increíbles para hacer con la clásica polenta

Se trata de un plato caliente que es ideal para las épocas de bajas temperaturas. Su ingrediente principal puede utilizarse de múltiples formas, y en esta oportunidad te mostramos tres maneras innovadoras de cocinarla.

De origen italiano, la polenta ha acompañado la mesa de los argentinos desde hace varias generaciones. Es un plato abundante, cremoso, muy económico, y que en muchos hogares se acompaña con queso fresco, salsa de tomate o una boloñesa. Sin embargo, hoy en día también es común encontrarla en bodegones y restaurantes con sus muchas variantes.

La preparación de la polenta amarilla “a secas”, sin nada, es rápida y fácil de aprender: se hierven 3 o 4 partes de agua, caldo o leche, dependiendo la consistencia que se le quiera dar, por una parte de polenta; luego, con el fuego apagado, se vierte la harina en forma de lluvia mientras que se revuelve sin cesar y constantemente con una cuchara de madera, hasta que la polenta esté lista.

A continuación, te compartimos tres recetas muy exitosas para preparar con la harina de maíz que harán una fiesta de sabor en tu paladar.

Polenta con verduras

Al tratarse de un ingrediente con baja calidad nutricional, pese a ser fuente de vitamina D, fósforo, selenio, y magnesio, siempre se recomienda maridar los platos con algún otro ingrediente. Y qué mejor, que unas deliciosas verduras.

Ingredientes:

250 gr de polenta

1 litro de agua

Sal

Aceite de oliva

Pimienta recién molida

Albahaca fresca

Verduras a gusto (para esta receta utilizaremos como ejemplo: pimiento rojo, berenjena y cebolla).

Preparación:

Lavar la berenjena y cortarla en trocitos. Colocarlas en un bol con agua y sal, y dejarlo reposar unos 10 minutos para que pierda el amargos. Colarlos.

Saltear la cebolla y el pimiento previamente picados y salpimentar a gusto. Cuando estén dorados, echar los trocitos de berenjena.

Cocinar la polenta como explicamos previamente y listo. Verté los vegetales por encima o a un costado y disfrutá de un plato caliente.

Polenta con espinaca

Otra forma de nutrirnos y saciar el hambre con la polenta es añadir a la preparación espinaca, queso y huevo. En esta ocasión, utilizaremos queso brie (también podés usar el queso mantecoso) y huevo poché (o huevo pasado por agua).

Ingredientes:

200 cc de leche

200 cc de caldo de verduras o agua

Sal y pimienta (cantidad necesaria)

150 gr de espinaca

1 huevo poché

50 gr de queso brie o mantecoso

100 gr de polenta

Preparación:

Llevar a hervor la leche y el caldo, verter la polenta en forma de lluvia y revolver constantemente con una cuchara de madera.

Agregar la espinaca hasta que se forme la polenta: quedará cremoso, no firme.

Servir en un plato hondo, y en el medio disponer el huevo (poché o pasado por agua) y el queso. ¡Buen provecho!

Ñoquis de polenta

Ingredientes:

300 gr de polenta.

500 cc de agua

150 de manteca

Sal y pimienta, a gusto

50 g de queso rallado

1 cebolla

5 lonjas de panceta ahumada

2 cucharadas de aceite de oliva

Procedimiento:

Cocinar la polenta tradicional.

Salpimentar la polenta y agregar la manteca, mezclar y dejar entibiar.

Formar los ñoquis con dos cucharas humedecidas, luego dándoles la forma tradicional.

Colocar los ñoquis en capas en una placa enmantecada. Pincelar con manteca derretida. Agregar encima queso rallado, y reservar.

Precalentar el horno a temperatura alta (200 grados).

Cortar la cebolla en aros y panceta en tiras. Dorar ambos ingredientes en una sartén con aceite de oliva.

Llevar la fuente al horno 10 minutos, retirar y servir.

 

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