Publicidad
 

JEFA BOMBEROS MELIPAL

|
08/08/2021

“Realmente siento satisfacción por lo que hago”

“Realmente siento satisfacción por lo que hago”
“Realmente siento satisfacción por lo que hago”

Para Rosana Rechencq, segunda jefa de Bomberos Melipal, su actividad “es una pasión que una siente, y una satisfacción de hacer lo que estás haciendo, que no podés explicar con palabras”. En el programa “Mano y contramano”, por El Cordillerano Radio 93.7, habló sobre su experiencia en el cuartel.

“Quizás se piensa que es la adrenalina de salir corriendo en la sirena, ir a un lugar, la acción, apagar el incendio. Obviamente eso es real, y es lo que mueve a capacitarse”, señaló. “Pero es como un iceberg, la salida sería la partecita  ínfima de lo que es ser bombero”.

“Todo el resto es muchísimo tiempo de capacitación, de conocer a los amigos, a los compañeros, estar al día con las cosas que van cambiando, técnicas y demás. Entonces es mucho tiempo el que se vive en la institución para después hacer de la forma más profesional posible las salidas”.

“Tuve la suerte de entrar en el cuartel cuando tenía once años. Hoy en día es bastante distinta la realidad por las leyes, por las cosas que van pasando”, contó. “Mi papá era bombero y ya había unas camadas de cadetes, menores de edad que empiezan a ir  al institución  a capacitarse, a colaborar y a hacer distintas cosas”.

“Yo, con once años, treinta años atrás, entré al cuartel y era ir todos los sábados a hacer tareas de limpieza y de organización. Después, como éramos una camada grande, nos fueron capacitando con clases y prácticas y llegamos a salir a incendios reales, emergencias también, siendo menores de edad, lo que en ese momento parecía normal”.

“Después en el 95, hubo un incendio en Puerto Madryn, donde murieron menores de edad y se prohibió en todo el país que los menores salieran. Esperé hasta que cumplí 18 hasta que ya salí activamente”.

Era muy joven cuando tuvo que pasar por una experiencia muy fuerte. “Por suerte quedó sólo en una anécdota”, resaltó. “En el año 2000 en un incendio forestal en el cerro Otto, en Piedras Blancas, se trabajaba incluso de noche y yo estaba en una zona de reabastecimiento de camiones con agua, en una maniobra a un camión se le cayó el acoplado y yo estaba de espaldas y me aplastó”.

“Al final, tuve luxación de caderas, algunas fracturas en las apófisis de las vértebras, que es algo secundario. Tuve tres meses de recuperación y ya de nuevo al cuartel”, resumió.

Toda la familia es parte de esta vida. “Mi papá empezó. Después mi hermana se tentó, junto a otras chicas, pidieron si las podían tomar. No había personal femenino en ese momento. Entonces empezaron a formar un grupo de cinco cadetes femeninos, después vino una bombera de Buenos Aires que pidió el pase. Fue la primera institución en Patagonia en tener bomberas femeninas”.

Rosana tiene un hijo de 7 y una hija de 2. “Si quieren ser bomberos no me llamará la atención. El cuartel es como mi segundo hogar. Mi hijo más grande tuvo la suerte de estar mucho tiempo adentro, pero ahora con la pandemia hay más restricciones y no podemos ir con nuestros familiares. Entonces la más chiquita está más ajena al mundo bomberil”.

“Mi  mamá es una santa. Es la única que no fue bombera, pero con mi papá y las cuatro hijas bomberas, sonaba la sirena a las dos de la mañana y lo único que hacía era alcanzar las llaves del auto”, contó con algunas risas. “Ya sabía que no hay Navidad ni fiestas especiales, siempre dispuestos a salir para algún lado”.

“A veces siento que es un poco egoísta, porque realmente siento satisfacción por lo que hago. Básicamente porque uno sabe que puede ayudar a otro que está en algún peligro. Es una satisfacción”.

“Realmente siento satisfacción por lo que hago”
“Realmente siento satisfacción por lo que hago”
“Realmente siento satisfacción por lo que hago”
“Realmente siento satisfacción por lo que hago”
“Realmente siento satisfacción por lo que hago”
¿Que opinión tenés sobre esta nota?