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VILLA LLANQUÍN

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28/07/2021

El primer año de una maestra en el paraje y las dificultades para alquilar una casa

El primer año de una maestra en el paraje y las dificultades para alquilar una casa
El primer año de una maestra en el paraje y las dificultades para alquilar una casa

Este es el primer año en que Claudia Torres da clases en la escuela hogar N° 245 de Villa Llanquín.

Viene de General Roca.

“Pedí el traslado, pero no conocía el lugar”, dice.

Señala que descubrió “un paraíso”.

“Se lo digo a todo el mundo: este es un sitio hermoso”, comenta.

“Hace mucho frío, pero eso es lo de menos”, apunta.

Indica que “la escuela es muy linda para trabajar”.

Cuenta que nunca había cumplido labores en una institución de estas características. “Me encanta la experiencia”, expresa.

“Además, es un espacio muy bien equipado; tiene muchas cosas que en otros lados no se ven: hay computadoras, la biblioteca cuenta con una gran cantidad de libros, está todo lo necesario para desarrollar las áreas especiales… En ninguno de los colegios que estuve antes, vi que hubiera una guitarra para cada chico, o un bombo para cada uno, como se ve acá”, refiere.

Es maestra de segundo ciclo.

Le resultó fácil adaptarse al ritmo del paraje, aunque hubo un inconveniente que, al principio, le generó cierta preocupación: “Es muy complicado conseguir lugar para vivir, porque todos los alquileres son diarios, turísticos”, cuenta.

“Estaba angustiada; yo quería venir con mi familia”, dice.

Pero llegó a pensar en acudir sola y quedarse en la escuela. “Le iba a pedir a la directora que me hiciera un lugarcito acá”, afirma. 

Ya sobre el borde del comienzo del año lectivo, halló una vivienda.

Ahora, más tranquila, se siente cómoda en el paraje, e incluso ha tomado pequeños saberes de los lugareños, como por ejemplo el lugar indicado donde darse un chapuzón en el verano, en un rincón del río donde la corriente no molesta. Un secreto de los pobladores, a los que se ha integrado. 

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