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A UN AÑO DE LA MUERTE DE MARIO RUIZ

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27/07/2021

El hermano mayor y la evocación de un viaje compartido

El hermano mayor y la evocación de un viaje compartido
El hermano mayor y la evocación de un viaje compartido

Néstor “Cachi” Ruiz tiene marcado en su memoria el momento de la despedida de su hermano Mario, cuando viajó a Aspen, en 2019.

“Ese último abrazo que nos dimos, tan sentido, fue inconscientemente premonitorio”, revela.

Mario era el jefe de patrulla del cerro Catedral, y, a su regreso de Estados Unidos, de la experiencia que formó parte de un programa de intercambio, sin que los hermanos pudieran reunirse a causa de la pandemia (Cachi vive en Lago Puelo), el 27 de julio de 2020 murió sepultado por una avalancha en la montaña barilochense.

“Ya un año sin sentir tu fortaleza, y también tus debilidades…”, se lamenta Cachi, el mayor de un trío del que Mario era el del medio. Le habla en forma directa, sabiendo que, donde esté, comprenderá sus palabras. 

“Me quedé con ganas de escuchar tus anécdotas vividas por aquellos lados”, dice, en referencia a la experiencia en el norte de América.

Y resalta: “Quiero recordarte, pero no con la tristeza que a veces me invade, sino con los momentos únicos que compartimos”

“Si hasta hoy tengo en la retina ese viaje a Ushuaia que hicimos juntos en 2011”, cuenta, para de inmediato mencionar la parada que realizaron en el camino: “Ese amanecer que llegamos a Rada Tilly… No teníamos mallas para ingresar al hermoso e inmenso mar, y, por supuesto, no dudamos en meternos en calzoncillos… Éramos los únicos en esa playa. Yo, cagón para el frío, salí rápido, y desde la orilla contemplaba cómo disfrutabas de ese momento…”.

Aquel derrotero tuvo sus sorpresas: “Seguimos viaje, y de giles y distraídos, no cargamos nafta. Faltando setenta kilómetros para Río Gallegos, se prendió la temida luz de reserva. Fuimos atrás de un camión a unos treinta kilómetros por hora. Ya nos imaginábamos caminando a buscar combustible, y sin embargo llegamos al surtidor”, sonríe.

“¡No lo podíamos creer!”, afirma.

“Una vez en Ushuaia, le presenté a cada uno de mis amigos, orgullosamente y con el pecho inflado, a mi gran ‘Bro’…”, señala.

Al regresar de ese trayecto de aventuras entre hermanos, una tormenta los sorprendió en Epuyén. “No vacilamos en bajarnos del auto para sentir esa lluvia en la cara… En dos minutos, nos empapamos. Después, nos subimos de vuelta al coche y seguimos…”.

“Disfrutamos cada momento de ese viaje”, resalta.

Y aclara que ese es sólo uno de “los mil momentos” compartidos… “Hoy sólo quiero agradecerle a la vida por haberme permitido ser tu hermano”, expresa Cachi.

Los tres hermanos, con sus padres.

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