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LA BÚSQUEDA DE ANDRÉS QUINTEROS

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18/07/2021

Trabajan en modificaciones de la cámara subacuática en la que la familia pone su esperanza

Trabajan en modificaciones de la cámara subacuática en la que la familia pone su esperanza
Trabajan en modificaciones de la cámara subacuática en la que la familia pone su esperanza

Pedro Mariano Nowakowski y Leonardo Leocata son los creadores de la cámara subacuática en la que la familia de Andrés Quinteros pone su esperanza para hallar el cuerpo del muchacho desaparecido en el lago Moreno en diciembre del año pasado, cuando se dio vuelta el kayak en el que iba.

Nowakowski, que es ingeniero nuclear, informa que ya acudieron en cinco ocasiones a la zona (la última fue en mayo), hasta ahora sin resultados positivos.

“La última vez pasamos muchísimo frío”, comenta.

“Acudimos con ropa abrigada en el torso, pero abajo teníamos malla, ya que debemos ingresar en el agua cuando el bote sale y llega… En invierno, la única manera de ir es con un traje weather (como el que suelen utilizar los pescadores), para no mojarse”, expresa.

El ingeniero aclara que, tras aquella experiencia, en la actualidad ya cuenta con esa vestimenta, pero contó que igualmente todavía no pueden continuar con la búsqueda porque decidieron hacer algunos cambios en la cámara. 

“Hay un límite físico de alcance. No se puede ver más allá de cierta distancia, sobre todo cuando se pierde la luz del sol, momento en el que cuesta mucho tener una visión mayor a los diez metros”, explica, para luego añadir: “De esa manera, se cubre un sector muy acotado, y hay que realizar muchos barridos para abarcar una zona que es bastante grande, ya que no existe demasiada certeza acerca de dónde buscar”.

Por tal motivo, para “cubrir más superficie en cada pasada”, decidieron cambiar la luz que tiene incorporado el aparato.

“Vamos a agregarle una más potente”, cuenta, y calcula que eso estaría listo en un par de semanas, pero advierte que luego deberán trabajar unos quince días más en la estructura, porque, con la variación en la luz, la dimensión es otra.   

Más allá de estas cuestiones, apunta: “La cámara superó nuestras expectativas”.

“La primera vez, golpeamos muchísimo el equipo contra el fondo, y lo resistió”, afirma.

“Con las distintas salidas, le agarramos la mano para poder ‘barrerlo’ de una manera más prolija”, añade.

Cabe resaltar que Nowakowski y Leocata tienen trabajos que los mantienen ocupados la mayor parte del tiempo, por lo que, para poder ir al lago Moreno, más allá de la necesidad de que el equipo esté listo, debe coincidir con que sea fin de semana (o feriado) y que las condiciones climáticas lo permitan. 

“Me muero de ganas por volver cuanto antes… Ojalá pronto podamos hacerlo”, concluye el ingeniero nuclear.

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