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DAN DE COMER Y PIDEN FRAZADAS PARA LA GENTE QUE MÁS LO NECESITA

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02/06/2021

Con la vista puesta en el prójimo

Con la vista puesta en el prójimo
Con la vista puesta en el prójimo

“Íbamos a hacer una prueba con cien porciones, para ver cómo resultaba, y terminamos entregando el doble”, contó Arrigo Marcolín, quien, como parte de la Iglesia Avivamiento Centro Bariloche, el fin de semana comenzó a preparar y dar comida en la biblioteca Néstor Kirchner, en el barrio Nahuel Hue.

Cabe recordar que, en ese mismo sitio (al que acudieron por consejo de José “Cachito” Lepio, de la Red Solidaria), el año pasado, a partir de los efectos que la pandemia causaba en la comunidad -a nivel económico y social-, también habían repartido alimento.

No solo para la gente del Nahuel Hue, sino que, tras brindar raciones a la gente del vecindario, partían con una olla hasta el barrio 29 de Septiembre, llegando a distribuir unas trescientos cincuenta raciones.

Aquello continuó hasta el 29 de diciembre, cuando, al observar que, con la apertura de la ciudad, le gente acudía en menor cantidad, decidieron darle una pausa a la iniciativa, no sin antes hacer una despedida a pleno pan dulce y garrapiñadas.

Pero, en vista de un mayo con mucho menos movimiento comercial que el de por sí es habitual para la época del año, con nuevas restricciones y la gente abatida por la situación, se comunicaron con el encargado de la biblioteca, José “Pichi” Arpires, para preguntarle si podían retomar lo iniciado en 2020.

“Por supuesto”, contestó Pichi.

“Arrancamos el sábado, y vimos que la necesidad es muy grande”, expresó Arrigo.

Más allá de que Pichi avisó a algunos vecinos, no realizó difusión sobre el regreso, porque los integrantes de la comunidad religiosa querían tantear el panorama, para otear cómo era la realidad a más de un año del inicio de la pandemia.

Lo cierto es que se encontraron con un contexto al menos tan complicado como el de 2020.

En parte, porque tras el “veranito” de la temporada, el trabajo volvió a escasear, además de las complicaciones que siempre implica el frío.

Pero, también, en el barrio ya no hay tantos puntos de contención.

“Varios comedores del Nahuel Hue cerraron. En algunos casos, porque les agarró COVID, en otros, porque no pudieron sostener la olla”, expuso el pastor Rubén Vera, de la citada iglesia.

Así como en 2020 extendieron la colaboración al barrio 29 de Septiembre, como en ese sitio apreciaron que la gente ya estaba asistida por otro grupo, apuntaron hacia una nueva opción: la toma ubicada en cercanías del mayorista Diarco.

La semana anterior fueron y hablaron con un muchacho. Le contaron acerca de la intención de brindarle comida a la gente que lo necesitara, y él les informó sobre la cantidad aproximada de personas que podría requerir la ayuda.

Así, el sábado, tras cocinar y repartir porciones en Nahuel Hue, se acercaron al asentamiento y entregaron sesenta bandejitas, con guiso, pan y fruta.

Los habitantes de la toma se están organizando por WhatsApp para definir cuántos más precisarían ser asistidos, así que los miembros de la comunidad religiosa piensan que el próximo fin de semana ya serán muchos más los que estén a la espera de recibir su vianda.

“Nos encontramos con que la gente, más allá de recibir la comida, nos empezó a pedir frazadas y zapatillas, porque no tienen con qué abrigarse”, comentó el pastor.

“Ni leña tienen”, añadió.

Ante ese cuadro, decidieron recolectar frazadas, ya que también en el Nahuel Hue las requerían como un elemento que les sería de utilidad en vista del frío que recién llegó y falta mucho para que se vaya.

Arrigo Marcolín aclaró que esto “va más allá de las creencias, se ayuda a toda la gente; la intención es aportar un granito de arena para mejorar la situación que se está viviendo”.

Como dato curioso, señaló que, el año pasado, para poder afrontar el gasto que implica dar de comer los fines de semana a más de trescientas personas, aparte del aporte de los fieles, recibió la colaboración de amigos que viven en el exterior y, al enterarse de la cruzada emprendida, no dudaron en brindar ayuda desde lugares como Andorra, por ejemplo. 

“Y ahora, apenas subí la placa de la colecta a Facebook, se contactó una amiga de Estados Unidos y compró veinte frazadas a través de Internet, que nos llegarán en una semana”, indicó.

Así, con distintas colaboraciones, tienen decidido continuar dando una mano, en un contexto donde la gente lucha a brazadas limpias para permanecer a flote.

Por eso, cuando se le consultó si, además de las frazadas, les vendría bien algo más para distribuir en Nahuel Hue y en la toma de Diarco, Arrigo respondió: “Todo es bienvenido”.

Quienes quieran colaborar con la campaña solidaria, pueden comunicarse a través de la página de Facebook de la Iglesia Avivamiento Centro Bariloche, o bien telefónicamente al 294 4933674 o 294 4305978.

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