Publicidad
 

SALUD

|
25/05/2021

Dormir la siesta, una inversión a corto y largo plazo

Dormir la siesta, una inversión a corto y largo plazo
Dormir la siesta, una inversión a corto y largo plazo

La siesta puede llegar a hacer muy bien, pero también depende del tiempo que se tome. Si le dedica mucho tiempo, la persona se va a sentir posiblemente muy pesada. Pero si la hace muy corta tampoco va a poder descansar. Como tampoco va a descansar si no la hace y estaba necesitando esa relajación. Entonces, lo que se aconseja es una siesta de aproximadamente 20 o 30 minutos.

Según las estadísticas publicadas por Infobae, el 64% de los argentinos padece trastornos del sueño. Esa mala calidad del descanso nocturno se traduce en somnolencia diurna y aumento del riesgo de desarrollar otros problemas de salud.

Pasamos hasta un tercio de nuestras vidas durmiendo. Esto demuestra que dormir es una necesidad humana básica, al igual que comer y beber, aunque muchas personas desconocen que resulta crucial para su salud y bienestar.

El sueño es una actividad esencial que permite a nuestra mente reordenar su cableado, y abordar el siguiente bloque de vigilia con las máximas garantías de frescura y alerta. Las horas de sueño no son por tanto una pérdida de tiempo, y sí una inversión a corto y largo plazo.

El sueño ayuda a nuestro cuerpo a mantenerse saludable y evitar enfermedades de todo tipo, debidas a una alteración del descanso. También afecta a nuestras habilidades mentales (concentración, cálculo, creatividad) y a las habilidades motoras (manejar, jugar al fútbol).

¿Cuál es la cantidad de tiempo de sueño recomendada?

Existen diferentes recomendaciones sobre el número de horas adecuado según nuestra edad. Desde que tenemos apenas unos meses y se recomienda dormir entre 14 - 17 horas por cada 24 horas, hasta que llegamos a la edad de adulto mayor (>65 años) y la franja se reduce a 7 - 8 horas por cada 24 horas.

En medio de esas etapas quedan los niños pequeños de uno a dos años (11 - 14 horas por cada 24h), los niños de preescolar con tres a cinco años (10 - 13 horas por cada 24 hs), los niños en edad escolar con seis a trece años (9 - 11 horas por cada 24 hs), los adolescentes entre 14 y 18 años (8 - 10 horas por cada 24 hs) y los adultos hasta los 65 años (7 - 9 horas por cada 24 hs).

Podemos observar como el papel del sueño varía según la etapa de la vida en que nos encontramos, siendo vital durante toda la vida, pero imprescindible durante el desarrollo de nuestro cerebro hasta el final de la adolescencia.

Dormir nos ordena

El sueño ordena todo lo que hemos ido dejado por medio del cerebro a lo largo del día, y amanecemos con todo ordenado y con el contador a cero. En concreto el sueño profundo es esencial para la creatividad y el pensamiento perspicaz. Es por ello que es recomendable situar las tareas más cognitivas y creativas al inicio del día.

Dormir bien también resetea nuestra capacidad de alerta, nuestro estado de ánimo y nuestra fuerza de voluntad. Es más fácil evitar un accidente de tráfico a primera hora.

Es debido a que esa adenosina, y otras sustancias que se van acumulando en el cerebro a medida que pasamos tiempo sin dormir, limitan nuestra atención, nuestro humor y nuestra toma de decisiones.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?