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TRAS UN ENGAÑO TELEFÓNICO OBTUVIERON 300 MIL PESOS

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12/05/2021

Logró que no le cobraran un crédito que le sacaron en el marco de una estafa

Logró que no le cobraran un crédito que le sacaron en el marco de una estafa
Logró que no le cobraran un crédito que le sacaron en el marco de una estafa

Una mujer que había sido engañada mediante una llamada telefónica para modificar las claves de acceso a su cuenta bancaria, logró que el banco en el que opera no le cobre el crédito de 300 mil pesos que los autores del hecho habían concretado y rápidamente transferido.

En tiempos de pandemia y de comercialización, formal e informal, de diversos tipo de productos, una mujer decidió publicar en la red social Facebook, algunos muebles que ya no utilizaba, para su venta.

Una persona se comunicó con ella, realizó diversas consultas para simular un interés en el mobiliario y le confirmó que le compraría los productos ofertados. A tal fin, consultaron sobre la forma en la que podrían pagarle la mercadería y la forma en la que podrían retirarla del domicilio de la mujer.

Siguiendo el juego del engaño, los autores del hecho transfirieron unos diez mil pesos a la cuenta sueldo que la mujer tenía en una entidad bancaria. Algunas horas después, la mujer recibió un llamado telefónico de un supuesto empleado del banco, que le indicó que había surgido un inconveniente en su cuenta, que había sido bloqueada y que para desbloquearla debía dirigirse de inmediato hasta un cajero automático y seguir las instrucciones que le daban.

La mujer creyó todo. Sin cortar la comunicación se dirigió hasta un cajero y concretó cada uno de los pasos que le indicaron. Pero la gestión que realizó en la terminal bancaria, nada tenía que ver con el desbloqueo de la cuenta, sino más bien con el cambio de sus claves de acceso, que automáticamente quedaron en poder de los delincuentes.

Así, desde algún lugar de Córdoba capital, un grupo de delincuentes ingresó a la cuenta de la damnificada, confirmó un crédito preaprobado que la mujer tenía por cobrar el sueldo en esa entidad bancaria y de inmediato transfirieron el dinero a las cuentas de cuatro personas distintas.

La situación fue advertida al día siguiente, cuando la mujer se acercó nuevamente hasta un cajero automático, con intenciones de retirar dinero y la máquina le respondió que no tenía saldo para retirar. Cuando consultó a los empleados, descubrieron lo ocurrido.

La damnificada, que trabaja como portera de un colegio, corrió desesperada a buscar ayuda y acudió a un encuentro con el abogado Leandro Lescano, quien le ofreció su colaboración y asesoramiento de manera gratuita.

A partir de diversas presentaciones realizadas, más allá de lo que se canalizó en los tribunales locales, en donde hay dos personas imputadas, una tercera sospechosa y un cuarto que todavía no fue identificado, la mujer logró que el banco no le cobre el dinero correspondiente al crédito que obtuvieron los estafadores.

Es que con el asesoramiento letrado, la mujer denunció la situación ante los organismos de defensa del consumidor y reclamaron que la entidad crediticia debería tener un sistema de seguridad mayor, un reaseguro, al ser la parte fuerte de una relación contractual surgida por ejemplo en el caso de un crédito.

Según argumentaron, más allá de que el crédito esté preaprobado, la entidad bancaria debería al menos realizar un llamado telefónico o algún otro tipo de comunicación directa con el cliente que está solicitando un crédito y pedirle su confirmación. Con un gesto tan sencillo como ese, se podría evitar este tipo de engaño telefónico.

Como dato anecdótico, fuentes ligadas al caso confiaron que pocos meses antes, la mujer había solicitado un crédito al banco por mucho menos dinero y se lo habían negado.

Por el hecho están imputados Daniel Alberto Palacios y Milagros Natalia Pérez, ambos de la ciudad de Córdoba y serán investigados hasta el 6 de septiembre. En tanto, la fiscalía intenta dar con otros dos autores del hecho -una ya fue identificada como Shirley Terreno- y busca una salida negociada al conflicto.

Según describió la fiscalía en su formulación de cargos, los estafadores gestionaron un crédito por más de 310 mil pesos y en cuestión de tres minutos transfirieron 99 mil pesos a una cuenta a nombre de Terreno, 92 mil a una cuenta de Palacios, 99 mil a una cuenta de Pérez y otros 22 mil a una cuenta del cuarto involucrado, que aún no fue identificado.

Para Miranda, los cuatro involucrados incurrieron en el delito de estafa, como coautores funcionales, pues cada uno puso un granito de arena. Ironizó luego "más que granito de arena la cuenta bancaria" y refirió que "recibieron el dinero y automáticamente dispusieron del mismo".

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