Publicidad
 
10/04/2021

En una escuela de Aguada de Guerra todos los alumnos aprenden lengua mapuche

En una escuela de Aguada de Guerra todos los alumnos aprenden lengua mapuche
En una escuela de Aguada de Guerra todos los alumnos aprenden lengua mapuche

La inserción de la lengua mapuche en el sistema educativo es un gran desafío al que pocos se enfrentan. Eugenia Nahuelcheo es maestra en la Escuela N° 151  en Aguada de Guerra, pequeña localidad que depende del departamento 25 de Mayo, ubicada en la zona de la Meseta de Somuncurá,  alma de la estepa patagónica.

Habló del inicio del proyecto “hace siete años que enseño en esta escuela y empecé con un proyecto intercultural desde la comunidad mapuche a la que pertenezco”. Fue elevado luego a Educación “fueron muchas idas y vueltas pero después de seis años, lo logramos”.

Eugenia tiene una carga horaria de veinte horas “doy clases desde jardín hasta séptimo grado, mi compañera Antonia López está en el área de Cultura con artesanía”.

La respuesta de los alumnos y alumnas ante la enseñanza de la lengua mapuche ha sido muy gratificante “los chicos están muy felices, les encanta y nunca hemos tenido ningún inconveniente”. La mayoría pertenece a la comunidad y otros son hijos de docentes que trabajan en la región. Las 22 familias también recibieron con agrado esta iniciativa de mantener vigente el idioma.

Eugenia dijo que al principio hubo un poco de resistencia de parte de colegas “después cuando ya ingresamos al aula se vio que estaban dispuestos a armar planificaciones en conjunto”. Al tratarse de una escuela de jornada extendida, por la mañana es el dictado de clases y por la tarde los diferentes talleres.

Graficó cómo es el proceso de enseñar la lengua mapuche “en nuestra cultura todo es con mucho respeto así que siempre pido permiso a la mapu para llegar a las aulas y poder transmitir con sabiduría, desde jardín comienzo con canciones, la familia, los animales y los colores”.

Esos conocimientos a través del arte, cuentos y leyendas van quedando grabados. “no es algo muy sencillo, no lo hago por dinero y enseño a través de la espiritualidad”. Al inicio del ciclo lectivo hacen una rogativa para pedir protección. “En la primaria me tengo que adaptar a los contenidos de un docente de aula, ellos lo hacen de la manera tradicional y yo en nuestro idioma”.

A medida que los alumnos fueron tomando confianza sumaron los conocimientos adquiridos en sus hogares a lo que aprendían en la escuela. Trabajar familia y educación de manera articulada es mucho más fructífero.


(Ambas fotografías fueron tomadas antes de la pandemia del COVID)

“Enseño desde el respeto y los sentimientos que llevo como mapuche hacia el habla no se pueden describir en pocas palabras” agregó. También comparte información acerca de las diversas ceremonias “son cosas chiquitas las que hacemos pero cargadas de simbolismos”.

El apoyo del gobierno se sostiene a lo largo del tiempo para continuar con la propuesta “hay una ley que nos respalda y es parte de los derechos de las comunidades”.

Susana Alegría

¿Que opinión tenés sobre esta nota?