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VILLA MASCARDI Y LA COMARCA

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16/03/2021

¿Zonas calientes donde se definirán las próximas elecciones?

¿Zonas calientes donde se definirán las próximas elecciones?
¿Zonas calientes donde se definirán las próximas elecciones?

De no haber ningún cambio que la pandemia imponga, en la Argentina durante este año se celebrarán elecciones legislativas.

Tal vez como nunca antes, la Patagonia puede ser un factor determinante para los resultados.

Foto: Matías Garay

La referencia no es la obvia, acerca de que lo que sucede en la zona repercute en las provincias que la integran.

La mención es porque lo que pasa en la región puede trascender y ser un punto de inflexión en las urnas de todo el país, principalmente en las de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y también en las de la Provincia de Buenos Aires, donde se concentra la mayor cantidad de población de la Argentina -es decir, votantes-, a partir del efecto que suele tener en ese territorio lo que impulsan los medios de comunicación y las figuras más representativas de cada partido político, que toman aquel lugar como el “escritorio” desde donde se mueven los hilos que conducen la actualidad del ciudadano común.

Antes, en general, Villa Mascardi era conocida solo por algunos amantes del sur, pero, por más que el poblado integre el Departamento de Bariloche, no tenía, por su propio nombre, trascendencia a nivel popular.

A partir de noviembre de 2017, la localidad comenzó a figurar fuertemente en las noticias nacionales.

En aquel momento, primero se produjo la ocupación de un sector por la autodenominada lof Lafken Winkul Mapu; luego, el intento de desalojo; finalmente, el fallecimiento de Rafael Nahuel por una bala que ingresó por su espalda, ante el accionar del grupo Albatros de Prefectura Nacional.


Foto: Matías Garay

Después, más allá de momentos puntuales, donde se mencionaba a Mascardi a partir de alguna situación concreta, el tema se fue evaporando de los medios.

Hasta el año pasado, cuando la violencia recrudeció, y otra vez la villa estuvo en el centro de la tormenta.

Hubo destrozos, periodistas increpados, marchas organizadas por los vecinos…

Las causas suman fojas como margaritas infinitas sin deshojar…

E incluso ocurrió un episodio singular, donde la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, durante un corte vehicular realizado por la lof Lafken Winkul Mapu, fue increpada y, en un video que se pasó por televisión nacional, y se puede ver en las redes, se escucha con claridad cuando le gritan: “Usted está loca. Usted no es autoridad mía. Mi machi (especie de chamán, intermediaria entre la gente y el mundo de los espíritus) y mi lonko (cabeza; jefe de la comunidad) son mi autoridad. Nunca voy a creer en usted, porque ustedes son winkas (blancos) y yo soy mapuche, y tengo sangre mapuche”.

Por aquellos días, la titular del PRO, Patricia Bullrich, ministra de Seguridad del gobierno de Mauricio Macri en el momento en que se realizó el desalojo fallido, decía: “Resulta obvio que los que están metidos en el problema quieren, de algún modo, desacreditarla (a Carreras), porque fueron sus opositores… entonces, hay todo un juego que no solo tiene que ver con los usurpadores, sino con el poder político de la provincia”.

La gobernadora, en tanto, planteó que desde el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), presidido por Magdalena Odarda, se acompañaba al grupo que realiza la toma de tierras.

También la senadora nacional Silvina García Larraburu apuntó contra Odarda, y afirmó: “Lamentablemente, se acomodó detrás de un escritorio y es más lo que resta que lo que suma”.

Finalmente, el presidente Alberto Fernández decidió sutilmente correr del eje principal a Odarda, y sumar al tema a su amiga, la entonces ministra de Justicia, Marcela Losardo, quien de esa manera se incorporó a una mesa de diálogo donde ya figuraban, como caras más visibles, la titular de Seguridad, Sabina Frederic, y el secretario de Articulación Federal, Gabriel Fuks, ambos muy cuestionados por los vecinos de Mascardi que encabezan el reclamo por un pronto desalojo.

Así, hubo una visita a Bariloche de Losardo, Frederic y Fuks, quienes se reunieron con pobladores de la villa -aunque la línea más dura de los vecinos no estuvo presente-.

Carreras aquella vez afirmó que, en ese gesto de venir a la región, y la actitud demostrada en la ciudad, se apreciaba un compromiso del gobierno nacional.

En diciembre se produjo el operativo que en casi todos lados se definió como “cinematográfico”, donde, con una cantidad enorme de vehículos y personal, se realizó una inspección ocular en la zona en conflicto.

Aquella vez, cuando las fuerzas se retiraron, un integrante de Lafken Winkul Mapu aceptó dialogar con El Cordillerano y afirmó que los disparos que se habían escuchado durante la jornada no solo habían sido de balas de goma y estruendo, sino también de plomo. 

“En la época de Macri, vinieron y mataron a un peñi (hermano)… Pasó el tiempo y tuvimos una cierta tranquilidad. Pero ahora los gobiernos, el provincial y el nacional, se juntaron y nos están atacando. Toda esta persecución empezó de nuevo. Hace un par de meses que se reanudó, y más fuerte, hasta llegar a esto”, había dicho.

Tras una temporada veraniega donde pareció vivirse cierta tranquilidad, el avispero se volvió a mover.

Por un lado, nuevas pericias balísticas pusieron otra vez en las noticias la muerte de Rafael Nahuel, una causa en la que el Estado, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, se sumó como querellante.

Y no solo eso, desde la misma dependencia surgió la oferta de actuar como mediadores en un diálogo para solucionar el conflicto territorial en Mascardi.

“El gran problema que tenemos es que esto se parió con una situación de violencia, y con un muerto”, aseveró el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, para luego definir: “El Estado tiene que agotar todas las instancias en una negociación. Hay posiciones coherentes y ciertas, tanto de los vecinos que viven cerca de esa comunidad, como también de la comunidad misma”.

Pero la temática que trasciende la zona no solo parte de Villa Mascardi.

También los incendios que azotan la Comarca Andina son noticia más allá del fuego, por cierto trasfondo político que se observó a partir de declaraciones y acciones provenientes de varios frentes.

Florencia Arietto, asesora del Ministerio de Seguridad durante la gestión macrista, en noviembre de 2020 se había referido a la problemática de Mascardi: “Es un conflicto importado de la Araucanía chilena. No es posible creer que cualquiera que niega un derecho pueda menoscabar el del otro. Fuks, Frederic y todas esas personas que cometen actos negligentes, como Odarda, Pilquiman (Luis, vicepresidente del INAI), Somma (Daniel, titular del Directorio de la Administración de Parques Nacionales), que rozan la complicidad con estos delincuentes, invisibilizan a los miles de mapuches que acatan la ley, cuidan la tierra, y conviven en armonía y paz con el resto de los patagónicos. Cuando justificás a cinco encapuchados violentos que cometen un delito, tapás a la amplia mayoría de descendientes de indígenas que defiende y levanta la bandera de la ancestralidad, pero respetando las normas del Estado y los derechos de sus vecinos”.

Ahora, a través de un tweet, habló de la Comarca: “Responsabilizo al gobierno nacional por las consecuencias materiales y de vida por su posición pública a favor de la guerrilla mapuche RAM (Resistencia Ancestral Mapuche)-CAM (Coordinadora Arauco Malleo) que está literalmente incendiando la Patagonia”.

Otro que sugirió que los mapuches podrían estar detrás de los incendios fue Miguel Pichetto, mientras que el senador nacional, y exgobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, apuntó específicamente contra quienes, esgrimiendo derechos ancestrales, habían llevado adelante una toma en El Foyel, en 2020. 

A través de un comunicado, donde se califica a Pichetto de “racista conservador”, y a Weretilneck de “cómplice de todos los negociados inmobiliarios de la provincia de Río Negro en los últimos años”, desde la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche de Río Negro se expuso la molestia que causaron aquellas declaraciones.

“Esta situación que se pretende instalar con discursos, cuando el incendio todavía no está controlado, es una incitación a la violencia racial y merece ser investigada y condenada por la clase política, la sociedad, pero fundamentalmente por la justicia”, se manifiesta.

“No es nuestra práctica quemar nuestras propias casas y bosque nativo; resguardamos el territorio milenariamente, eso es lo que nos lleva a luchar frente a la voracidad capitalista, a un Estado que no respeta nuestra territorialidad, y frente a canallas delincuentes disfrazados de representantes políticos que son parte del negocio inmobiliario, del negocio minero, del negocio forestal y de las represas hidroeléctricas”, indica el texto de la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche provincial.

A todo esto, se sumó la llegada del presidente a la zona incendiada.

Allí, tras una reunión con los intendentes de la región afectada por las llamas, Fernández se retiró bajo una lluvia de piedras sobre la camioneta que lo trasladaba, en medio de gritos de manifestantes en contra de la megaminería.

Por el hecho, se realizaron algunas detenciones de personas que ya fueron liberadas, mientras la causa sigue su curso.

Eso también mereció un tweet de Arietto, quien irónicamente escribió: “Detuvieron enseguida a quienes le tiraron piedras al presidente pero no identifican, detienen y desalojan a los delincuentes que incendiaron la Patagonia. Kirchnerismo”.

Otro que aterrizó en la Comarca Andina es el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, quien tuvo un encuentro poco amigable con Diego Frutos, dueño de la cabaña La Cristalina, en Villa Mascardi.

Frutos dijo que acudió a la zona de casualidad, cuando el fuego comenzaba, ya que acompañó a una señora amiga que vive en El Bolsón y trabaja en Mascardi, que había perdido el colectivo. Él se ofreció a llevarla y, al llegar, se toparon con las llamas, según contó.

Señaló que, ante los incendios, decidió quedarse a colaborar.

Allí, se presentó ante un recién aterrizado Cabandié, de cuyo ministerio a cargo depende la Administración de Parques Nacionales, institución a la que los vecinos de Mascardi le solicitan una mayor intervención en la problemática, ya que el asentamiento, precisamente, se ubica dentro de un parque nacional.

Diego Frutos, que el año pasado sufrió una golpiza durante un corte vehicular que realizaban integrantes de la lof Lafken Winkul Mapu, afirmó sentirse despreciado por el ministro.

Por otra parte, al propietario de La Cristalina, a partir de cierto acercamiento con Patricia Bullrich (quien también estuvo en el territorio afectado por el fuego), y de la trascendencia mediática que ha tenido por la situación de Villa Mascardi, muchos lo ven como posible candidato electoral (quizá, a algún cargo legislativo).

Él sostuvo que no está en sus planes.

Afirmó que no milita activamente en el PRO, y que la foto que circula junto a Patricia Bullrich fue a partir de una invitación de la exministra de Seguridad. En ese sentido, aclaró: “Me llamó para tomar un café y fui; si me hubiera convocado Frederic, o Fuks, también hubiera ido, porque yo quiero solucionar el tema”.

Incluso advirtió que durante la conversación con Bullrich no fue condescendiente y criticó el manejo de la situación Mascardi durante su gestión.

Añadió que, más allá de aquel encuentro con la titular del PRO, solo intervino en un Zoom de la agrupación referido a la toma de tierras, porque le pareció apropiado hacerlo justamente por la temática, pero que no participó de ninguna reunión estrictamente política, aunque reconoció que existieron llamados.

En cuanto a la importancia política que está tomando la región, cabe mencionar también que el lunes, en Neuquén, Sabina Frederic realizó la apertura del Consejo de Seguridad Interior de la Región Patagónica.

“Entendemos que esta región tiene características particulares; es estratégica para la Argentina”, sostuvo la ministra.

Así, en este devenir que por motivos no gratos expone a la zona a los ojos de la prensa nacional, y por la cantidad de políticos de renombre intervinientes (si se repasa solo este artículo, donde apenas figuran algunos de ellos, se verá que el número es apabullante), no es descabellado indicar que es posible que la Patagonia -especialmente con lo que suceda puntualmente en Villa Mascardi- sea una suerte de tablero donde se definan, a partir de las jugadas de los distintos actores intervinientes, las próximas elecciones legislativas. Incluso hay quien mira más allá, y ya habla de lo que sucederá en el sufragio para presidente de 2023, si la región aún continúa candente.

Christian Masello

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