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HABLA EL ABOGADO DE LA FAMILIA DE GUADALUPE

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25/02/2021

Un "consejo" a la justicia: "No manden a hacer la denuncia si después no las pueden defender, porque la denuncia exacerba al femicida”

Un "consejo" a la justicia: "No manden a hacer la denuncia si después no las pueden defender, porque la denuncia exacerba al femicida”
Un "consejo" a la justicia: "No manden a hacer la denuncia si después no las pueden defender, porque la denuncia exacerba al femicida”

El abogado Marcelo Hertzriken Velasco fue designado por la familia de Julieta Guadalupe Curual como su representante en la causa por el femicidio cometido en Villa La Angostura. Se trata de un experimentado profesional en este tipo de asesinatos y en un diálogo que mantuvimos con él mostró su enojo por el proceder de la justicia neuquina y rionegrina en la prevención de los femicidios en el marco de violencia de género previa.

Entre sus muchos conceptos dejó una frase que da para pensar: “para qué te dan las autoridades un asterisco y un número para comunicarse en casos de violencia si después dejan desprotegida a la víctima” y ya levantando un poco el tono de voz, demostrando cierto enojo, agregó: "No manden a hacer la denuncia si después no las pueden defender, porque la denuncia exacerba al femicida”.

Hertzriken Velasco explicó con claridad el porqué de sus afirmaciones. “Les ponen una perimetral a los agresores, si no la cumplen, arreglan con multas y lo peor de todo es que nadie se hace cargo de cuidar a las víctimas. Se tienen que arreglar como pueden, con parientes que las custodien o como en el caso de Julieta (la llama así porque la familia de la chica la nombra de esa manera) vivir aterrorizada desde hace varios meses. Solo había que ver su perfil de Facebook o conocer el diálogo con sus amigas. La dejaron librada a la buena de Dios”.

Consultado acerca de dónde falla la justicia, fue contundente “hay intenciones, hay leyes que castigan con varios años a estos individuos, existen instituciones como la Comisaría de la Mujer que les brinda apoyo, pero no hay un trabajo en conjunto. Algunos las contienen, les permiten estar más tranquilas un tiempo, pero cuando pasan a otros estamentos lo máximo a lo que pueden aspirar es a una perimetral, que es vulnerada por los violentos en forma permanente”.

Sobre cuáles serían las medidas a tomar no tuvo dudas, “si una mujer denuncia, se comprueba que está padeciendo un calvario, y más si lo hace seis veces como fue el caso de Julieta, a ese individuo hay que mantenerlo preso un tiempo, tratarlos con psicólogos o psiquiatras para ver si se los puede curar. No se lo puede dejar en libertad, porque cuando son llevados a la justicia los exacerba aún más. Miren lo que pasa a lo largo y a lo ancho del país. Todos los días muere una mujer y en la gran mayoría de los casos se trata de personas que denunciaron a sus agresores”.

El abogado fue claro al señalar, “todos sabemos que hay muchos más casos de violencia familiar, pero cuando quedan puertas adentro no terminan en homicidios, aunque hacen insoportable la vida de las agredidas. Pero desde todos los sectores se las alienta a realizar la denuncia y después las consecuencias son peores. Si vos pedís que denuncien, ¡cuidalas! A quién se le ocurre que el agresor se va a calmar por el solo hecho de que le pongas una perimetral. Obligalo a que haga un tratamiento psicológico, que sienta que lo estás mirando y no quedarse en meras acciones que conducen a la violencia extrema”.

“Mire si fallará la justicia en estos casos que Quintriqueo, el asesino de Julieta, se causó las heridas él mismo luego de asesinarla y dejar mal herido a un policía. Lo internaron con custodia, pero qué clase de custodia fue que permitió que intente suicidarse en la cama de un hospital. Nada va a hacer que la familia de Julieta recupere la paz en su vida, pero este individuo tiene que ser llevado ante un juez, que se le aplique la ley y ser condenado a perpetua. Resulta que ahora, en un caso que tenía pruebas contundentes por la cantidad de testigos, la forma cómo sucedieron los hechos y los mensajes que le mandaba a la chica, entre muchas otras cosas, por la ineptitud de quienes debían garantizarle justicia a la familia puede terminar como un asesinato impune por la muerte del criminal.”

“Yo pegunto, ¿qué pensará el juez que le permitió andar por la calle como si nada con tantas denuncias en su contra? Julieta está muerta y hasta puso en riesgo la vida de un policía, que fue el primero en ser agredido por este individuo. Ese magistrado no puede estar más al frente de un juzgado que trata casos de violencia de género”, concluyó.