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OTRO ESCÁNDALO CON RIBETES DIPLOMÁTICOS EN ESPAÑA

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21/02/2021

Hubo expresiones antisemitas en un homenaje a la División Azul

Hubo expresiones antisemitas en un homenaje a la División Azul
Hubo expresiones antisemitas en un homenaje a la División Azul

La División Española de Voluntarios se unió a las tropas alemanas que invadieron la Unión Soviética. Durante el acto, reverdeció el saludo nazi-fascista. Investiga la Fiscalía de Madrid.

Bastante menos repercusión que la detención del rapero Pablo Hasél tuvo en la Argentina el homenaje que se prodigó a la División Azul, la unidad de voluntarios españoles que se sumó al Ejército alemán para combatir en la Unión Soviética, durante la Segunda Guerra Mundial. La concentración tuvo lugar el pasado 13 de febrero en Madrid, adquirió marcado carácter neonazi y mereció repudios por parte de las embajadas rusa, alemana e israelí.

Con esa denominación se designó popularmente a la 250ª División de Infantería de las tropas bajo pendón nazi, División Española de Voluntarios en su país de origen. En efecto, entre 1941 y 1943, cerca de 50 mil soldados españoles y también portugueses participaron en diversas batallas, sobre todo en relación al sitio de Leningrado (hoy San Petersburgo). Numéricamente, el cuerpo perdió paulatina importancia después de ese período.

Durante el acto del pasado sábado, los asistentes no escatimaron el tradicional saludo nazi-fascista. El martes último, la legación diplomática rusa en la capital española hizo conocer su desagrado: “Consideramos inaceptables tales muestras de neonazismo. Hay formas más dignas de conmemorar a los caídos (que murieron al dar crédito a la propaganda hitleriana) que jactarse de la cercanía de los nazis, que asesinaron a decenas de millones de personas inocentes, incluidos 6 millones de judíos y 27 millones de ciudadanos soviéticos muertos durante la Segunda Guerra Mundial”. El texto se difundió por Twitter.

En España, la Guerra Civil había finalizado el 1ro de abril de 1939, con la victoria fascista. Apenas cinco meses después, tropas de la Alemania nazi invadieron Polonia y dieron comienzo a la Segunda Guerra Mundial. En primera instancia, Madrid se declaró neutral, pero al reanudarse las conversaciones entre ambos regímenes, los representantes de Hitler pidieron a los hombres de Franco que se implicara.

La participación española era lógica, si se tiene en cuenta el decidido apoyo del Tercer Reich al bando “nacional”, a través de la participación directa de la Legión Cóndor. Entre otras hazañas, el cuerpo alemán pasó a la historia por desencadenar el trágico bombardeo de Guernica, que inmortalizara a su manera Pablo Picasso. El 12 de junio de 1940, dos días después de que la Italia de Mussolini entrara en la contienda, Franco cambió de estatus, de neutral a no beligerante.

Contra el comunismo

Vista desde hoy, la diferencia puede parecer sutil, pero el cambio implicaba que España tomaba partido por el bando germano-italiano, aunque sin involucrarse directamente en las acciones bélicas. El 23 de octubre de 1940, en la estación de trenes de Hendaya, Franco y Hitler se vieron las caras para arreglar las condiciones en las cuales España ingresaría formalmente a la disputa. Pero no llegaron a un acuerdo.

Menos de un año después, el 22 de junio de 1941, la Wehrmacht puso en marcha la Operación Barbarroja, que tomó por sorpresa a la Unión Soviética, ya que entre Hitler y Stalin regía un pacto de no agresión. Las tropas agresoras se dividieron en tres grupos: Norte, Centro y Sur, pero no solo alemanes formaron parte de la invasión. También se sumaron efectivos rumanos y finlandeses, cuyos gobiernos eran partidarios del nazismo.

Si bien Franco nunca quiso que España entrara abiertamente en la contienda, autorizó la creación de un centro de reclutamiento para voluntarios que tuvieran intenciones de combatir al bolchevismo. En esa coyuntura nació la División Azul, con el propósito explícito de enfrentar al comunismo y nunca a las potencias occidentales. Por las dudas, el propósito quedó claro en el juramente que los expedicionarios españoles hicieron antes de entrar en acción, ya en Alemania.

El texto decía: “¿Juráis ante Dios y por vuestro honor de españoles, absoluta obediencia al jefe de las Fuerzas Armadas alemanas, Adolf Hitler, en la lucha contra el comunismo, y juráis combatir como valientes soldados, dispuestos a dar vuestra vida en cada instante por cumplir este juramento?” Después de dar la respuesta afirmativa, la 250ª División de Infantería invirtió casi dos meses en llegar al frente.

Curiosamente, entró en combate el 12 de octubre (fecha patria española) de 1941, al situarse en el camino de una contraofensiva soviética, en las afueras de Novgorod. En el acto madrileño de una semana atrás, se dijeron entre otras cosas: “Es nuestra suprema obligación luchar por España, luchar por Europa, ahora débil y liquidada por el enemigo. El enemigo siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío. […] El judío es el culpable y la División Azul luchó por ello”. La Fiscalía de Madrid ya comenzó una investigación.

Adrián Moyano