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EN EL INTA BARILOCHE TAMBIÉN DEBIERON ADAPTARSE A LOS TIEMPOS DE PANDEMIA

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18/02/2021

Mauro Sarasola: “Como institución siempre se está mirando dónde falta seguir fortaleciendo”

Mauro Sarasola: “Como institución siempre se está mirando dónde falta seguir fortaleciendo”
Mauro Sarasola: “Como institución siempre se está mirando dónde falta seguir fortaleciendo”

En diálogo con Antonio Zidar en “El Expreso periodístico”, Mauro Sarasola, director del INTA Bariloche Estación Experimental Agropecuaria "Dr. Grenville Morris", contó sobre la actualidad de la institución y su funcionamiento en 2020 y durante la pandemia.

“Con las complicaciones de todo el mundo. Con mucho trabajo remoto y básicamente presencial en lo que es laboratorio, experimentos, en la medida en que se pudieron ir flexibilizando algunas cuestiones”, señaló en la entrevista radial. “Tuvimos que cerrar la atención al público; antes la gente podía venir a la biblioteca y consultar. En ese sentido, no hemos funcionado así. Pero sí hemos mantenido los servicios estratégicos, lo experimental, los laboratorios de sanidad y los laboratorios de lanas”.

“Hemos seguido trabajando, adaptándonos, como todo el mundo, en la nueva situación de pandemia y con más trabajo que antes y con la complicación del trabajo remoto.”

“Hoy en el INTA Bariloche trabajan un total de 180 a 190 personas. Eso incluye a las agencias de extensión”,  indicó. “Tenemos en Bariloche la experimental, con la mayoría de asiento de los investigadores, y después hay agencias de extensión en El Bolsón, Jacobacci, Los Menucos, Zapala, Picún Leufú, San Martín de los Andes y Chos Malal”.

“Las agencias de extensión no han cerrado nunca; respetando los protocolos, han mantenido la asistencia a los productores”. Son cerca de 190 entre los cuales también hay investigadores del CONICET. “Acabamos de formalizar una unidad ejecutora con el CONICET, que es formalizar una articulación que venía hace años”.

También destacó la importancia del campo del INTA. “Es básicamente para experimentación e investigación. Hay en desarrollo entre 25 y 30 experimentos, ya sea de sanidad, de genética, de nutrición, de suelo, etc. Salvo este año de pandemia, lo hemos vuelto a posicionar como centro de encuentro de productores. Se reactivó un poco como lugar de capacitaciones”. Y agregó: “Es importante como lugar representativo de ensayos pero también como lugar de encuentro y de capacitación para el sector productivo”.

En ese sentido, habló sobre la situación del sector lanero. “Depende de las regiones; las nevadas afectaron a algunos campos más que a otros. Especialmente a los campos de mayor altura”, explicó. “En algunos casos, tuvimos mortandad no muy representativa y en otros casos, alta. Ha sido heterogéneo. Pero sí hay muchas zonas de nuestra área de influencia que están sufriendo la sequía”, puntualizó. “Entre la sequía y la nevada, fue un año bastante complicado”.

Consultado sobre el resultado del trabajo del INTA en retrospectiva, expresó: “Si uno lo mira en la línea de tiempo, ha ido mejorando, con los avatares que ha tenido la región”.

“Hay indicadores interesantes de que la gente va adquiriendo algunas cuestiones del manejo productivo y las va internalizando”, observó, y agregó que “todavía falta infraestructura en muchos campos y la mejora está asociada a obtener infraestructura acorde”.

En ese sentido, señaló que “como institución siempre se está mirando dónde falta seguir fortaleciendo”. Y explicó que “los procesos de adopción de tecnología y de cambio son procesos también culturales que a veces llevan más tiempo según los actores y la idiosincrasia de los distintos productores, ya sean pequeños, medianos o grandes”.

“Ahora hay desafíos nuevos, o no sé si tan nuevos, que es la adaptación al cambio climático. Esto de las sequías es algo recurrente, vienen para quedarse, y hay adopciones que vienen asociadas a eso, como la eficiencia en el uso del agua”. Con respecto a la desertificación, “estamos trabajando en el análisis a través de modelos de las tendencias con imágenes satelitales del campo para que los productores pueda prever cómo va a venir su campo en el tiempo y eso ayuda a los procesos de frenar la desertificación, el buen manejo de los pastizales. Hay procesos históricos que a veces son difíciles de revertir”.