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COVID

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06/02/2021

¿Hay que seguir limpiando las cosas que vienen del supermercado?

¿Hay que seguir limpiando las cosas que vienen del supermercado?
¿Hay que seguir limpiando las cosas que vienen del supermercado?

"Poco o nada. Sólo dos o tres posibles casos en la literatura científica, pero ni siquiera estos están probados", respondió el biólogo Emanuel Goldman, profesor de la Universidad de Rutgers (New Jersey, Estados Unidos) sobre la evidencia del contagio del coronavirus por fómites o transmisión por una "superficie infectada".

Goldman escribió en julio pasado un artículo en la revista científica británica The Lancet sobre el tema. Allí alertaba que "se ha asumido un riesgo clínicamente significativo de transmisión del SARS-CoV-2 por fómites (superficies u objetos inanimados) sobre la base de estudios que tienen poca semejanza con escenarios de la vida real".

Aquella nota de Goldman incluía una revisión de los estudios que indicaban que el virus podía sobrevivir de 2 a 6 días en algunas superficies. El biólogo señalaba que eso era producto de dos factores: un inóculo de virus muy elevado y condiciones especiales de laboratorio para su conservación. "No estoy discutiendo los hallazgos de estos estudios, solo la aplicabilidad a la vida real", indicaba.

"Encontrar el ARN del virus suele equivaler a encontrar el cadáver del virus. Es lo que deja el virus después de 'morir'. Lo único que significa es que el virus estuvo allí una vez, pero ya no está 'vivo'(con capacidad de infectar)”, explicó ahora Goldman y agregó: “Este es un virus frágil que muere rápidamente en el medio ambiente y cuando se seca. La luz solar lo mata casi de inmediato. Prácticamente todas las pruebas para virus vivos (con capacidad infectiva) cuando se encontró ARN viral han sido negativas."

La viróloga e investigadora del Conicet Sandra Cordo aportó datos en el mismo sentido. Explicó que “existe numerosa evidencia de la presencia (y persistencia por muchas horas) de genoma viral en superficies de diversa índole”, como cartón y aluminio, pero “en situaciones experimentales” simuladas en laboratorios. “No existen datos originados de situaciones reales de contagio”, remarcó.

Cordo -quien trabaja en el laboratorio de Virología (Iquibicen-Conicet) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA)- aclaró que “esto no implica que podamos descartar el contagio por la vía de fómites, pero tampoco podemos saber con certeza cuántos de los contagios en la vida real se deben a esta vía de transmisión".

En relación a qué significa encontrar ARN del virus, la investigadora explicó que "significa que hay genoma del virus, esto representa una chance de que haya virus infectivo, pero también puede suceder que no; se ha descrito en la literatura científica muchas superficies con ARN viral y nada de virus infectivo".

A juicio de Goldman, la única manera de contagiarse por contacto con una superficie es si uno toca una “recién contaminada (dentro de una o dos horas después de la contaminación), y luego se toca la boca, la nariz o los ojos, también dentro de una hora o dos, sin haberse lavado las manos”. Subrayó, de todos modos, que “incluso este escenario es hipotético”.

Cordo fue más cautelosa en su respuesta: “La posibilidad de contagio por vía de las superficies se da cuando en ésta se encuentra depositado virus infeccioso y la persona se lleva la mano a la cara, nariz u ojos; hay estudios de esto en laboratorio, pero no hay documentados casos de la vida real que nos permitan decir tiempos o condiciones específicas para que eso suceda”.

Además, la especialista, que es miembro de la Sociedad Argentina de Virología (SAV), recordó que “hay un dato sobre la transmisión de SARS-CoV-2 que aún no se ha establecido y es la dosis infectiva; es decir la mínima cantidad de virus necesario (tanto en una superficie como en un aerosol) para que una persona se infecte”.