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YA CUMPLÍA PENA POR OTRO VIOLENTO ATRACO

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04/02/2021

Fue condenado a seis meses de prisión por robar en Tribunales y asaltar a una mujer

Fue condenado a seis meses de prisión por robar en Tribunales y asaltar a una mujer
Fue condenado a seis meses de prisión por robar en Tribunales y asaltar a una mujer

Un osado ladrón fue condenado a seis meses de prisión efectiva, luego de declararse culpable por un hecho ocurrido en agosto de 2016 en una de las oficinas del edificio Pilmayquen, en el que funcionan varias dependencias del Poder Judicial rionegrino. También admitió haber perpetrado un asalto a una mujer que esperaba el colectivo. Tenía una condena previa a cinco años de prisión, por otro robo agravado por el uso de arma blanca y hubo una propuesta para unificarlas, pero el juez interviniente rechazó el planteo por una cuestión técnica.

Baudilio Sobarzo (24), fue condenado por dos robos en grado de tentativa ocurridos el 2 de agosto de 2016 y el 3 de abril de 2018. Acorralado por la evidencia, aceptó la propuesta de juicio abreviado que realizó la fiscal Alejandra Bartolomé y reconoció su participación en los hechos, en los que actuó junto a un cómplice no identificado.

Según la acusación, el primer hecho ocurrió justo antes de la medianoche. Se apoderó de una impresora y dos monitores de computadora, luego de haber ingresado por una de las ventanas a la oficina de mesa de entradas del Juzgado de Instrucción 6 que, por entonces, funcionaba en la planta baja del edificio Pilmayquen, ubicado en la intersección de la Avenida 12 de Octubre y John O´Connor. La pieza acusatoria consigna que la ventana de la dependencia había quedado abierta.

Lo cierto es que Sobarzo y su compañero no identificado fueron sorprendidos por la agente policial Katherina Stefania Gallardo, que se encontraba de guardia en el Destacamento Especial de Tribunales, e intentaron darse a la fuga con los objetos robados por la costanera de la ciudad.

A pocos metros de allí, cerca de las instalaciones del Club de Caza y Pesca, Sobarzo fue alcanzado por personal de la Comisaría Segunda del Centro Cívico y lo detuvieron, mientras su acompañante logró escapar. Según consignaron las actas de actuación policial, mientras huían, los dos ladrones fueron desprendiéndose de la impresora y los dos monitores que habían robado.

A Sobarzo también le atribuyeron un hecho ocurrido el 3 de abril de 2018 en horas de la noche, en la intersección de las calles Elordi y Neuquén, sobre una garita de colectivos ubicada en el lugar. Según estableció la acusación, Baudilio Sobarzo, junto a otro sujeto no identificado, abordó a una mujer que esperaba el colectivo y, mientras uno de los agresores la tomó del cuello por la espalda, el otro comenzó a forcejear y golpearla para intentar arrebatarle la cartera y el teléfono celular.

Los gritos de la desesperada mujer alertaron a ocasionales transeúntes que acudieron en su ayuda y pusieron en fuga a los dos ladrones que lograron llevarse el teléfono celular. A pocos metros de allí, sobre la intersección de las calles Ruíz Moreno y Chubut, Sobarzo fue detenido y las autoridades lograron recuperar el objeto robado.

Los hechos que le reprocharon a Sobarzo, fueron encuadrados en la figura de robo simple en grado de tentativa -dos hechos-, siendo el acusado coautor de los mismos.

La fiscal Bartolomé describió las constancias reunidas en los legajos que permitían tener por acreditados los hechos y ofreció la realización de un acuerdo pleno de juicio abreviado, a cambio de una pena de seis meses de prisión efectiva, habida cuenta de que el acusado -al momento de realizarse la audiencia- ya se encontraba cumpliendo otra condena de cinco años de prisión por el robo agravado ante el uso de arma blanca a un adolescente al que, además, causó una lesión grave. Como parte del acuerdo, la fiscalía planteó la unificación de las condenas en la pena única de cinco años y seis meses de prisión efectiva.

El defensor oficial Nelson Vigueras no planteó objeciones a la propuesta fiscal y aconsejó a su ahijado procesal la aceptación del acuerdo, por lo que al momento de dar la palabra a Sobarzo, admitió su participción en los hechos y su culpabilidad, acordando con la calificación legal dada a los hechos y la pena propuesta.

El juez Héctor Leguizamón Pondal actuó en el caso y tras escuchar las posiciones de las partes resumió que el acuerdo debía ser aceptado "porque los requisitos que se determinan como esenciales para que la sentencia sea válida, se encuentran reunidos" y agregó: "Se ha enunciado la composición fáctica en la que tiene asiento la acusación y su encuadramiento legal. La autoría como su culpabilidad está reconocida por la aceptación que realizó el imputado, la prueba no ha sido controvertida por las partes, habilitando de este modo el pronunciamiento que aquí dicto". No obstante, el magistrado rechazó el planteo de unificar las condenas pues, según el ordenamiento legal, es el tribunal que impuso la pena más grave quien debe unificarlas.

El antecedente Sobarzo había sido condenado en agosto de 2018 a la pena de cinco años de prisión, también en un juicio abreviado en el que se declaró culpable por el robo agravado por el uso de un cuchillo y de las lesiones en perjuicio de un chico de 13, al que le arrebató el teléfono celular. En aquel momento, el fiscal Sergio Pichetto y el defensor oficial Marcelo Alvarez Melinger -hoy, jueces-, acordaron aplicar el mínimo de la pena prevista en el Código Penal para el delito -la escala va de cinco a quince años de prisión-. Tras la confesión de Sobarzo, el acuerdo fue homologado por el juez Gregor Joos.

Aquel hecho había ocurrido en la mañana del 5 de mayo de 2018 sobre la calle Onelli, en cercanías de la escuela del barrio Las Quintas, cuando en horas de la mañana, Sobarzo interceptó al adolescente, junto a otro sujeto que tampoco fue identificado, y le preguntó la hora. Cuando el adolescente se detuvo para responder, el individuo que acompañaba a Sobarzo extrajo un arma de fuego, mientras que Sobarzo blandió un cuchillo y le exigió que le entregue el teléfono celular. El acusado y la víctima se trabaron en un forcejeo y el jovencito sufrió una herida de carácter leve en la zona de su axila izquierda. Más tarde, Sobarzo resultaría detenido con el teléfono en su poder.