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ANTE EL COMPROMISO DE PAGO, NO HAY PARO DE COLECTIVOS

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01/02/2021

Delegado de los choferes dijo que hay incertidumbre sobre la continuidad de Mi Bus

Delegado de los choferes dijo que hay incertidumbre sobre la continuidad de Mi Bus
Delegado de los choferes dijo que hay incertidumbre sobre la continuidad de Mi Bus

Tras las dudas que corrieron, con las idas y vueltas del caso, los trabajadores de Mi Bus, en una asamblea realizada en los talleres de la empresa, ubicados en Vereertbrugghen 2090, que comenzó a las 18.35 y se extendió hasta las 19.15, decidieron no realizar un cese de actividades, aunque supeditado a que se cumpla el compromiso de pago escalonado que debería comenzar el jueves.

Mientras los choferes estaban reunidos, ocurrieron dos hechos que sintetizan el panorama. Una mujer, que salía de trabajar de un lugar vecino, consultó al cronista: “¿Mañana habrá colectivos?”. El periodista, en ese momento, no le pudo dar ninguna certeza.

Minutos más tarde, en tanto, uno de los choferes partió antes de lo previsto, y contó: “Yo ya terminé mi turno, así que me voy a casa… esto es agotador”. En esas dos escenas, se vieron cosas claves: por un lado, la incertidumbre de los usuarios; por el otro, el cansancio de los conductores, que vuelven una y otra vez a reclamar por sus pagos.

El delegado de los choferes, Luis Curilén, apenas finalizó la asamblea, indicó: “Se les informó a los trabajadores lo que se conversó en la mesa de diálogo que hubo en la Delegación de Trabajo. Ante el compromiso de la empresa, de abonar en el transcurso de la semana un importe de igual valor para todo el personal, se decidió continuar con la labor”. “Si el jueves no se cumple con la promesa, automáticamente se iniciaría una medida de fuerza”, sostuvo.

El monto que debe pagar la empresa a cada empleado (del área técnica, conducción y administrativos) es apenas superior a los cuarenta mil pesos. “Una vez más, el trabajador le va a garantizar al usuario, ya sea barilochense o turista, el transporte”, apuntó el representante gremial.

Y añadió: “Estamos demostrando buena voluntad, cosa que no hace la empresa, la cual, de diciembre hasta ahora, viene haciendo una caja que, si bien no se compara con el dinero que hacía antes de la pandemia, es importante, y, sin embargo, en ningún momento tuvo la intención de arrimarle unos pesos al trabajador”.

“Por el bien de todos, esperemos que se cumpla con lo que se acordó en la Delegación de Trabajo”, señaló. “A pesar de ser trabajadores esenciales, nunca fuimos considerados como tal, ni tenidos en cuenta, por la empresa ni por el poder concedente”, reflexionó.

Curilén explicó que, tras el primer pago que debe efectuarse el jueves, correspondiente a una parte de un compromiso pendiente que abarca el aguinaldo y dos cuotas de acuerdos paritarios vencidos, el miércoles 10 debe abonarse “la totalidad del salario con la escala actualizada”, mientras que el viernes 26 de febrero es la fecha estipulada para cancelar el resto de la deuda.

Durante la asamblea, se observaron expresiones de preocupación entre el personal, ante una posible salida de Mi Bus de Bariloche. En ese sentido, el delegado gremial dijo: “Vemos un total abandono en cuanto al mantenimiento: no se cuenta con repuestos ni cubiertas, hay coches que no tienen batería, se están desarmando unidades para poder armar las que continúan en servicio… Desconocemos si porque no les dan los números o porque se quieren ir. Es por eso que existe incertidumbre”.

Abriendo el paraguas, por si algo así sucediera, adelantó: “La voluntad del sindicato y de los trabajadores es que acá puede venir cualquier empresa, pero con las condiciones que se dieron en los otros traspasos: mantener la antigüedad, que se respeten los derechos adquiridos, y el resto de cuestiones que se impuso en los casos anteriores”.

Al ser consultado sobre los proyectos relacionados con el sector que el Ejecutivo municipal intentó impulsar en diciembre, y que quedaron demorados para su posible tratamiento este año, Curilén consideró: “Si bien no tenemos todos los detalles, lo veíamos como algo viable porque se generaba una política de transporte, cosa que en la actualidad no existe; se garantizaba el servicio al usuario y, a su vez, daba pie a que el poder concedente pusiera sus condiciones y obligara a la prestataria de turno a que cumpla con los compromisos”.

De esa forma, apuntó contra los ediles que conforman la oposición en el Concejo Deliberante: “Nos llamó la atención que, de repente, los concejales que en algún momento nos acompañaban, y eran solidarios con el trabajador en su lucha, fueron los que nos dieron la espalda. Está más que claro que son cuestiones políticas”.

“Lamentablemente, es la clase de políticos que tenemos en Bariloche. Te dicen que están con vos, que te van a ayudar, pero te acompañan hasta la puerta, nada más, después solo ven sus intereses”, aseveró.

 

Christian Masello/Fotos: Fabio Hernández