Publicidad
 

CARLOS SÁNCHEZ DEFENDIÓ LOS PROYECTOS SOBRE TRANSPORTE URBANO

|
19/01/2021

“No hay rechazo de la oposición, solo pidieron analizarlos con más tiempo”

“No hay rechazo de la oposición, solo pidieron analizarlos con más tiempo”
“No hay rechazo de la oposición, solo pidieron analizarlos con más tiempo”

“Me parece que se trata de algo innovador”, señaló el concejal de Juntos Somos Río Negro, Carlos Sánchez, en referencia a los proyectos destinados a la creación del Fondo Social de Sostenibilidad y el Fondo Vial para el Mejoramiento de la Infraestructura y la Calidad del Transporte y la Seguridad, destinados a la mejora del Transporte Urbano de Pasajeros, que el oficialismo no pudo lograr que se aprobaran sobre final de año y serán tratados en comisiones durante 2021.

Sánchez destacó la iniciativa porque consideró que “el del transporte es un problema histórico, y, más allá de oficialismo y oposición, nunca hubo una presentación de proyectos que tengan una mirada a largo plazo para solucionarlo”.

“Siempre se pusieron parches sobre la hora, para ver de dónde salían los fondos… La oposición exigía al gobierno de turno que resolviera la cuestión, y, desde la gestión oficialista, se buscaba la respuesta en otros niveles del Estado, el provincial o el nacional”, profundizó.

“Ahora se está buscando una respuesta local”, reflexionó.

En cuanto a la actitud de la oposición, de no votar los proyectos, indicó: “Entendemos que no hay un rechazo, sino una posibilidad de análisis con más tiempo y profundidad”.

Y remarcó la originalidad de la idea del Ejecutivo. “Es una propuesta que no se había dado antes, porque siempre esperábamos que la solución llegara desde otros ámbitos”, manifestó.

“Se trata de lograr que la empresa que sea, la actual u otra, tenga la tranquilidad de que el Estado va a proveer de algún faltante para cumplir con las obligaciones, sobre todo en lo que hace a los salarios y a las cuestiones que mantienen la normalidad del sistema, más allá de brindar una tarifa acorde que los usuarios puedan afrontar”, expresó.

Así, ahondó que, con la idea, se pretende otorgar “la tranquilidad de saber de dónde pueden salir los fondos para mantener el sistema cuando los números no cierran”.

Más allá de resaltar lo que podría variar, para mejor, en el sector del transporte, en caso de que los proyectos se aprobaran, al recordar el contexto de problemática constante del año pasado, con la inclusión de varios paros, se mostró preocupado en cuanto a lo que sería factible que sucediera si no se lograra impulsarlos. “Si no hay ningún cambio, seguramente el escenario será el mismo, porque los subsidios nacionales no tienden a aumentar, y la tarifa, por más que acompañe un poco la inflación u otros indicadores, nunca llegará al punto de que el sistema sea autosustentable con el valor del boleto”, dijo.

“El problema que tiene el transporte no es de gestión, sino estructural”, sostuvo.

Cuando se le consultó por qué se había decidido no apoyar el proyecto del Frente de Todos sobre la inclusión de representantes de los usuarios en la Comisión de Seguimiento del Servicio de Transporte Urbano de Pasajeros, expuso: “No es que nos parecía que no estuviera bien que los usuarios intervengan, al contrario, pero creímos que, dentro de la propuesta que había presentado el Ejecutivo, también existía un análisis de esa representación, y sobre la manera en que los vecinos y diferentes instituciones de la ciudad podían ser parte de la Comisión. Entendíamos que no era viable que haya uno o dos vecinos que puedan encarnar a la totalidad de los barrios, entidades o diferentes intereses de la comunidad. Consideramos que había que hacer otro tipo de análisis en relación a la participación ciudadana”.

En cuanto al aumento de las frecuencias de los colectivos, que se inició el domingo, ante voces que se levantaron para expresar que se tendría que haber dado antes, por la conglomeración de gente que se observaba en las unidades y las paradas, sobre todo a partir de la reapertura turística, apuntó: “A medida que el sistema mismo genera confianza en el usuario para que lo utilice, se regularizan las frecuencias; no se trata de ampliarlas para que después no se usen, como ha pasado en otro momento, cuando los paros terminaban haciendo que los vecinos no tuvieran confianza y, tras estar varias jornadas sin funcionar, no regresaban a su uso. Todo cambio, en búsqueda de normalidad, es progresivo”.

 

Christian Masello