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REFLEXIÓN DEL JUEZ DE FALTAS GUSTAVO CONTÍN

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17/01/2021

“Si hay desbordes, no hay más restaurantes, no hay más cervecerías”

“Si hay desbordes, no hay más restaurantes, no hay más cervecerías”
“Si hay desbordes, no hay más restaurantes, no hay más cervecerías”

Respecto a los cumplimientos de los horarios de restricciones en Bariloche, ¿se acatan las medidas? ¿Existen muchos infractores? “Es mucha la demanda y se complica un poco el control”, dijo el juez de Faltas Gustavo Contín. También aseguró que “a los jóvenes les cuesta más acatar las normas, pero van tomando conciencia de que esto nos puede perjudicar a todos”.

El titular de uno de los Juzgados de Faltas de la ciudad fue consultado sobre el cumplimiento de las restricciones horarias nocturnas en Bariloche, al respecto dijo: “Es algo donde se presta una principal atención, allí se debe tener en cuenta el tipo de público que tiene cada comercio, porque no es lo mismo el control o el respeto o el cumplimiento que tiene un comercio, un restaurante del centro o un hotel de categoría, donde es más accesible controlar a la gente y que la gente respete, a un lugar gastronómico más alejado” e indicó: “En el tema de las cervecerías en especial, allí hay muchos jóvenes, todos en algún momento fuimos jóvenes y sabemos lo difícil que es acatar las normas”.

A través de El Cordillerano Radio (93.7) explicó en el mismo rumbo: “Como es mucha la demanda se complica un poco el control, eso es algo muy especial que tienen este tipo de negocios, sobre todo para prevenir que media hora antes del horario de cierre no se permita más el ingreso, porque si ellos permiten el ingreso hasta el final se alarga mucho la estadía de la gente en el local, porque hasta que el despacho esté listo y se consuma, necesariamente van a exceder ese horario”.

Contín consideró: “Es algo que se va corrigiendo de a poco, al principio existieron muchas infracciones con ese tema y cuando vienen los infractores a hacer su descargo nos dicen ‘miren yo cierro, pero me llegó alguien a las 22,30, el ingreso lo tengo registrado, pero mientras saqué el churrasco y la ensalada se hicieron las 23 y la inspección llegó a las 23,30 y las personas estaban comiendo. En eso también hay que ser racional en cada caso en particular para ver cómo se da la infracción”.

Consultado sobre el comportamiento en general, refirió el juez: “La evaluación, en general, es que el comercio trata de trabajar lo máximo, con la mayor cantidad de tiempo posible, eso es por algo lógico porque vienen de un período muy duro y tratan de recuperar su economía. Por otro lado, tienen la limitante de cumplir con los protocolos vigentes y, si bien han combinado con ello, esa combinación afecta, les costaba cumplirla, porque si vos tenés 10 mesas vacías y tenés 20 personas esperando afuera, es muy difícil decirles ‘Usted no puede entrar porque el protocolo me lo prohíbe’, eso se ha corregido y se ha tomado conciencia no solo por las sanciones, porque las sanciones por más altas que sean si un restaurante pone 10 mesas de más, ese restaurante puede pagar las infracciones, entonces esa no es la solución, pero si han tomado conciencia porque además de las multas pueden ser clausurados, entonces hoy el cumplimiento por parte de los comerciantes es mayor”.

Explicó al respecto: “De cualquier manera, los controles no son simples porque requieren mayor cantidad de personal, inclusive personal de seguridad, porque muchas veces el propietario manifiesta que no se puede ocupar una determinada mesa y vienen 5 personas, se sientan y es muy complicado sacarlos”. Señaló: “Sin embargo, veo que se está tomando verdadera conciencia, se tiene que cumplir porque lo que está en riesgo no es solamente la gente que está dentro del local, con riesgos sanitarios, sino lo que está en riesgo es el destino turístico, porque si esto sigue así puede pasar que se diga ‘se desbordó todo, cerramos toda la actividad, no hay más turismo, no hay más cervecería’ y eso sí que afecta y afecta no solo al comercio en sí, al público, afecta a toda la ciudad de Bariloche, ese es el parámetro donde ahora se está tomando mayor conciencia, hay que cumplir para que esto siga funcionando”.

Turistas o residentes: ¿quiénes son más incumplidores? “Eso no lo he verificado fehacientemente, pero por sentido común puedo decir que los recaudos los toman todos por igual, creo que es más una cuestión de edad lo que más complica la situación, por eso se puede ver que lugares como Las Grutas o como en la costa están mucho más complicados que nosotros, porque el público que va a esos lugares es un público más joven y ellos no pueden aceptar que no se pueda hacer una fiesta, un baile, en cambio Bariloche es más disperso, hay más familias, ahí tenemos una cuestión a favor nuestro por el tipo de público, sin embargo puedo decir que la conciencia está también llegando a los jóvenes”.

Juan Carlos Montiel