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UN MANO A MANO CON EL EXARQUERO NAVARRO MONTOYA

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09/01/2021

"Es imprescindible la formación en los clubes de los futbolistas pero, sobre todo, de las personas”

"Es imprescindible la formación en los clubes de los futbolistas pero, sobre todo, de las personas”
"Es imprescindible la formación en los clubes de los futbolistas pero, sobre todo, de las personas”

Desde España, donde vive hace más de diez años, participó del programa “El Cordillerano entrena” en Radio El Cordillerano 93.7 y dialogó con Carla Chiarandini sobre el fútbol, su llegada a Boca, sus sueños, la selección y su proyecto de volver a Argentina definitivamente.

“Me crié en Buenos Aires, en Floresta y, como todo niño, soñaba con jugar en Boca, equipo del cual soy hincha. Desde los seis años que voy a la cancha de Boca con mi papá y mi hermano. Soñé siempre con jugar en el club”, rememoró el "Mono" Carlos Fernando Navarro Montoya en la entrevista radial.

“Cuando tenía 15 años, me fui a probar a Vélez Sarsfield, ya que quedaba muy próximo a mi barrio y allí quedé. A los 16 años, comencé a entrenar con el primer equipo y a los 18 ya comencé a jugar en primera división. En esos tiempos tuve la fortuna de tener grandes compañeros y grandes maestros, que me ayudaron y me apoyaron”.

“Después de cuatro años en Vélez, con un impasse de un año en el que fui a jugar a Colombia, a Independiente de Santa Fe de Bogotá, llegué en el año 88 a Boca Juniors”.

Sobre la persona que más lo marcó en su carrera, señaló: “Sería malagradecido nombrar a alguien en especial, porque fueron muchos. Mi primer maestro fue mi papá. Tuve la suerte de llegar a un club como Vélez Sársfield que es un club, y ya lo era en aquel entonces, brillante. En el trabajo en divisiones inferiores, tuve a mi primer maestro que fue don Alfredo Bermúdez. Y a partir de allí, tuve muchos entrenadores, muchos compañeros, muchas personas que me ayudaron y que colaboraron para que yo pueda tener la carrera que tuve y jugar 25 años en primera división”.

“Yo creo que todos los sueños que yo tenía los cumplí”, compartió. “Es cierto que, por un impedimento reglamentario, no pude jugar en la selección argentina, cuando hubiera tenido la posibilidad de ser convocado tanto para el mundial de 1994 como de 1998. Pero, para ser sincero, mis sueños siempre pasaron por jugar en Boca, por ser el arquero de Boca. Así que cumplí todos los sueños que tenía”.

También recordó su paso por Chacarita. “Fue excelente”, valoró. “He tenido a fortuna de que adonde fui a jugar siempre fui tratado con cariño, con afecto y con respeto, y Chacarita fue un lugar de esos. Tengo hermosos recuerdos de Chacarita”.

Sobre su decisión de elegir el arco, contó: “Mi papá era arquero, aunque no influyó en mi decisión, sí fue mi primer maestro, como dije. Tiene que ver seguramente con una herencia genética, pero también con una vocación. Desde que tengo uso de razón que me gusta atajar”.

“Hay muy buenos arqueros. Argentina fue durante mucho tiempo tierra de grandes arqueros, que jugaron mucho tiempo en sus equipo o en la selección”, analizó. “Hoy en día, no solo los arqueros sino cualquier jugador de campo, eso ha cambiado porque los chicos se van muy jóvenes”.

“Entonces se ha cortado esa relación que había entre el hincha y el futbolista que, a través de los años, se convertía en ídolo y referente para los más chicos. Es una cadena que, en el fútbol argentino, lamentablemente, se cortó”.

Sobre el fútbol en Europa, señaló: “El fútbol no es solo un deporte, sino un hecho cultural y que nos representa. Y cada país tiene su particularidad, que está condicionada por cuestiones que tiene que ver con la sociedad, con la economía, con la educación, con la formación, con el clima, con el idioma. Hay muchos condicionantes que hacen a la forma de entender y de jugar el fútbol, y de sentir el fútbol”.

Cómo lo viven, aseguró, depende del país. “El griego, el turco, los países balcánicos, lo viven con una gran pasión. Que a veces se desborda, como nos pasa a nosotros”, detalló. “En otros países, tienen un gran sentimiento por el fútbol, les gusta muchísimo el fútbol, pero lo representan y conviven con esa pasión de una forma más moderada”.

También habló sobre la selección argentina. “Si bien llevo viviendo en España más de diez años, voy y vengo mucho. Estuve dos veces como director de las divisiones formativas de Boca, trabajé en los medios, de Buenos Aires no me voy nunca. Y creo que este regreso que estoy programando, que creo que es el regreso final, mi idea es quedarme ya en Buenos Aires. Y he vivido este nuevo proceso de la selección con bastante énfasis”.

“Creo que es un proceso nuevo que alumbró en forma imprevista porque la llegada de Scaloni a mi criterio no fue prolija”, expresó. “Una vez superado esto, creo que está haciendo un buen proceso. Que está llevando adelante ese cambio generacional lógico por una cuestión de edad que se debía dar en la selección argentina. Y lo que veo creo que habla de un proceso pensado, aceitado y que está cumpliendo los plazos que el entrenador quiere. Eso siempre es bueno”.

Consultado sobre su ida de Boca recientemente, explicó que se dio por una cuestión familiar. “Vivimos en España con mi familia desde hace mucho tiempo y, en esta época de pandemia en que es tan difícil estar juntos, prioricé estar con la familia, reunirnos todos en Madrid donde vivimos. Eso es algo que logré, pero también fue motivo de reflexión para la familia. La mayoría ha decidido volver a la Argentina. Entonces estamos en ese proceso”.

Su proyecto en el país, por supuesto, estará vinculado al fútbol. “Ya sea como entrenador profesional o en el área formativa, como también seguir trabajando en los medios, que es algo que me apasiona”, expresó. “En Europa trabajé seis años en el multimedio Marca, en Argentina en TNT Sports y también comentando la Champions para Facebook Watch. Siempre relacionado con el mundo de la pelota”.

A alguien que esté empezando en el fútbol, “le diría que esta es una profesión que hay que tomarla con pasión, que hay que dedicarle todo el tiempo posible, sin soslayar el estudio”.

“Hoy en día la vida del futbolista va indefectiblemente ligada a la preparación de la persona”, destacó. “El futbolista debe entender que el fútbol no es para toda a vida. Termina prematuramente para muchos. Además, llega un muy bajo porcentaje de los que inician el camino para ser futbolista profesional, entre un cuatro y un cinco por ciento”.

“Por eso, los jóvenes que quieren ser futbolistas deben tener como objetivo terminar la primaria, la secundaria y si es posible tener un estudio terciario, o especializarse en alguna profesión. Ese es el consejo que les doy”.

Por otro lado, señaló, que “el fútbol exige mucho. Es una profesión preciosa pero, a veces, ingrata, con muchos sinsabores. Entonces por eso es tan imprescindible la formación en los clubes de los futbolistas pero, sobre todo, de las personas”.

“Miro mucho fútbol de muchos lugares, pero obviamente el fútbol argentino con mucha atención”, afirmó el exarquero. “Boca ha llegado a un lugar –la semifinal de la Copa Libertadores de América- que es el lugar y el espacio donde lógicamente, por su potencial, Boca tiene que estar. Hizo un camino en el cual hizo algo que es muy difícil en el fútbol, que es confirmar ante rivales que eran inferiores su superioridad. A veces es complejo y difícil. Sobre todo para Boca que tiene que enfrentar todos los domingos y cada partido una final, porque siempre para los rivales es un aliciente jugar contra Boca”.

“Y en el torneo continental creo que eliminó a dos buenos equipos, pero que para mi criterio eran inferiores a Boca”, continuó. “Ahora en las semifinales llegó a la disputa con un equipo, como es el Santos, que está en el mismo nivel que Boca. Un equipo súper competitivo, con muy buenos futbolistas que tienen como objetivo, como Boca, llegar a instancias decisivas. Y es lo que se vio en el partido en la Bombonera. Muy parejo, muy disputado, muy competido, y la definición será en el segundo partido, que ha tocado que sea en Brasil”, analizó. Pero evaluó que “es una serie abierta y cualquiera de los dos tiene argumentos para pasar a la final”.

Con respecto a las divisiones inferiores de Boca, consideró que el club “siempre tuvo un buen semillero”. Aunque, “por historia, Boca es un club difícil para que los chicos surgidos de las divisiones inferiores tengan su tiempo. El jugador que surge de las divisiones inferiores debe tener un tiempo para equivocarse, para consolidarse y muchas veces en Boca ese tiempo no existe. Lo que no quiere decir que no hayan surgidos extraordinarios futbolistas”.

Al ser consultado sobre las posibilidades de llegar a equipos grandes para los jugadores de interior, expresó: “Por supuesto, que soñar con jugar en Boca es un vehículo fenomenal para que los chicos puedan transitar el camino que los lleve a ese espacio. Pero se debe concatenar una serie de hechos y circunstacias que se tienen que dar para que ese niño pueda cumplir su sueño”.

Mi ídolo fue siempre el “Loco” Gatti. Yo soñaba con atajar en el arco que ocupaba él y tuve la fortuna -y en eso el fútbol, Dios y la vida han sido muy generosos conmigo- de poder compartir plantel con él, de disputarle el puesto, de competir con él, y eso ha sido fabuloso”.

“Para todos los hinchas de Boca, no tengo más que palabras de cariño y afecto, porque los ídolos se eligen, y haber sido elegido por los hinchas es una distinción”, valoró. “Eso cumple todos los sueños que yo tenía cuando atajaba en Floresta, en mi barrio en Buenos Aires”.

Al finalizar contó que sigue en el equipo Boca Juniors Leyendas de fútbol senior, con el que vino a Bariloche recientemente, esperando volver a la actividad. “El tema de la pandemia hizo que todo se paralizara. Pero nosotros salimos a jugar al interior y al exterior también”, contó. “Tenemos un muy lindo grupo y lo disfrutamos mucho y, cuando jugamos en cancha de once, por supuesto, voy al arco y lo sigo disfrutando”.

Verónica Lohrmann