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INTERÉS GENERAL

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02/01/2021

Hong Kong evita a toda costa el número 4 por pura superstición

Hong Kong evita a toda costa el número 4 por pura superstición
Hong Kong evita a toda costa el número 4 por pura superstición

Edificios de departamentos, hoteles, oficinas e incluso hospitales en la ciudad suelen saltearse pisos que contengan ese número. ¿Pero por qué?

En un día caluroso y húmedo en Hong Kong, Wai Li, empleada de finanzas, está de visita en Wong Tai Sin, el templo más concurrido de la ciudad, para realizar una práctica de adivinación conocida como kau cim.

Esta popular práctica consiste en sacudir un tubo lleno de "palitos de la suerte" de bambú, numerados del 1 al 100, hasta que uno caiga al suelo.

Cada palito tiene asociada una historia que, cuando es interpretada por uno de los adivinos del templo, le permite a uno vislumbrar su futuro.

Li se arrodilla sobre una almohadilla frente al altar principal, cierra sus ojos y comienza a sacudir el tubo, mientras se concentra en la pregunta para la que busca una respuesta.

Unos minutos más tarde, el palito 24 cae al piso.

En la arcada de la adivinación de la suerte (el edificio tiene dos pisos y 161 cabinas) Li se encuentra con el maestro Joseph, un veterano adivino con 20 años de experiencia, que interpreta el palillo en función de los consejos que Li busca sobre su carrera.

Sentada frente a ella en su puesto, el maestro Joseph le dice a Li que no espere ningún adelanto o promoción este año, y que probablemente experimentará nuevas frustraciones en el trabajo.

En general, dice su suerte será normal.

Abiertos a las supersticiones

Li, quien ha visitado el templo numerosas veces en el pasado, cree que esta interpretación es acertada.

"Wong Tai Sai nunca me ha fallado", dice. "Siempre vengo aquí cuando tengo preguntas o tengo que tomar decisiones sobre mi futuro. Siento que acertado, lo ha sido en el pasado".

Li no es religiosa, pero, como muchos de los otros 10.000 visitantes que pasan por el templo a diario, es abierta cuando se trata de prácticas de superstición locales.

"Si soy honesta, creo que mucha gente en Hong Kong es supersticiosa de varias maneras. La mayoría de la gente aquí hará cosas para aumentar su suerte o evitar la mala suerte".

Fue superstición, dice Li, lo que hizo que no alquilara recientemente un nuevo departamento.

"Los encargados del edificio me ofrecieron el departamento 1404", explica. "Ni siquiera fui a verlo porque ese número en cantonés suena como 'seguro morirás'. No quise asumir el riesgo de vivir allí, aunque me ofrecieron un descuento en el alquiler muy grande".

El miedo al 4

Li no es la única que evita activamente o le teme al número cuatro, algo que se conoce como "tetrafobia".

En cantonés, cuatro tiene un sonido similar a la palabra que se usa para muerte. Los números 14 y 24 se consideran aún menos afortunados, ya que 14 suena a "seguramente morirá" y 24 a "muerte fácil".

Edificios de departamentos, hoteles, oficinas e incluso hospitales en la ciudad suelen saltearse pisos que contengan ese número.

"Es algo supersticioso", dice John Choi, quien trabaja desde hace más de 10 años en Hong Kong como maestro de feng shui.

"Incluso en mi edificio los pisos de 40 al 49 no existen. Terminan en el 39 y luego empiezan de nuevo en el 50. No hay piso 4, 14, 24 ni 54".