Publicidad
 

TRABAJA EN LA UNIDAD DE EMERGENCIA DE DINA HUAPI

|
30/12/2020

La hija del enfermero afectado por coronavirus pide que recen por su papá

La hija del enfermero afectado por coronavirus pide que recen por su papá
La hija del enfermero afectado por coronavirus pide que recen por su papá

El enfermero de la unidad de emergencia de Dina Huapi, Carlos Alberto Burgos, de 60 años, se encuentra en estado delicado en terapia en el Hospital Zonal, a raíz de haber contraído COVID-19 por segunda vez. La familia solicita que “pidan por él”. El trabajador de la salud tuvo un primer cuadro hace 4 meses donde no presentó síntomas, por lo que no generó los anticuerpos necesarios. Esta vez el virus atacó en forma más virulenta. “Mi papá es un tipazo, se los encargo”, dijo su hija Carla.

Sobre el actual cuadro clínico de Burgos, su hija Carla explicó que “está en terapia intensiva, en estado crítico, grave y esperamos que con los días pueda ir mejorando, estamos mandando todas las energías, el personal médico está haciendo todo lo posible es una situación muy complicada”.

La familiar realizó declaraciones a través de El Cordillerano Radio (93.7), allí indicó que “no esperábamos que esto pasara porque él ya se había contagiado hacía 4 meses, fue asintomático, estuvo aislado y pasó, pero esta vez fue bastante más fuerte y fue muy rápido como se movió el virus” y agregó que “mi papá trabaja en la unidad de emergencia de Dina Huapi, allí se contagió. En principio no se tuvo mucho en cuenta porque se sabía que cuando se es asintomático tiene un nivel más bajo, no tenés riesgo, por decirlo de alguna manera, así que era muy probable que estuviera expuesto a contagiarse de nuevo porque el mismo trabajo así lo predispone”.

Obviamente, para la familia esto fue muy bravo, “discutíamos con él, le decíamos 'mirá papá vos sos una persona de riesgo', él es obeso, tiene hipertensión, entonces le veníamos pidiendo que dejara por un tiempo, pero él necesitaba estar ahí”.

Relató que Carlos “nos decía 'yo no voy a aflojar y menos ahora', fue como que esto no lo vio posible, era como que decía 'el COVID a mí no me va a agarrar, no va a poder conmigo' y más que nunca hoy está presentando lucha, se nota cómo la está peleando”.

Burgos es el primer empleado de salud de la región que está en este estado crítico, “y yo sé que hay mucha gente escuchando, de la creencia que sea, que pidan por él, hoy más que nunca porque es un tipazo, es uno de esos enfermeros que ya no hay, con vocación. Mi madre también fue enfermera, falleció hace muchos años, todo el mundo sabe el tipo de persona que es mi papá”, e indicó: “el padre que le tocó ser, solito, el abuelo que es, le faltan años todavía, necesito que le den una segunda oportunidad y por eso le pido a toda la gente que pueda orar por él, que pueda mandar sus energías, que él puede salir”.

Sobre la tarea en el Hospital dijo que “nosotros con mi hermano si bien no vamos a presionar, siempre pedimos que hagan todo lo que puedan, pero sabemos que más es imposible, sé que a sus compañeros les afecta, y aparecen como daños colaterales de toda esta situación”.

Entre el primer episodio y el segundo pasaron 4 meses, señaló Carla que “después del primer contagio siguió trabajando en la salita de Dina Huapi, estuvo primero aislado 10 días, porque en realidad no presentó síntomas, se negativizó, pero lo que pasó con mi papá es que él no generó los anticuerpos, el virus se presenta más débil cuando se es asintomático”.

Carla analizó el momento y pidió “cuidar a la gente grande, uno no cree en estas cosas pero pasan, tuvimos a resguardo a mi papá y te comés la bronca al decir, 'ellos que están en salud se limitan' y ahora hay días de veranito y la gente ya está abarrotada en las playas. Hoy es el décimo día y vamos con el corazón en la boca, es muy difícil y es agotador también para el cuerpo en cuanto a lo que hay que soportar”.

Por último, sostuvo que “hay muchas historias en terapia, hay otras personas con COVID y hay que brindar aliento y esperanzas. Esta situación me resulta injusta, porque mi viejo es un trabajador de salud hace 30 años, empezó como camillero, tiene edad como para poder seguir. Mi bronca es, sobre todo, con la gente más joven porque son ellos los que no se cuidan. Se deben poner en los zapatos del otro, porque esto es posta”.

 

 

 

Juan Carlos Montiel