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NO HUBO PERSONAS HERIDAS, NOTIFICACIONES NI DETENCIONES

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16/12/2020

Consideraron exitoso el cinematográfico operativo de “constatación” en Villa Mascardi

Consideraron exitoso el cinematográfico operativo de “constatación” en Villa Mascardi
Consideraron exitoso el cinematográfico operativo de “constatación” en Villa Mascardi

Tras cuatro horas de extrema tensión, la Policía Federal Argentina con el apoyo de Gendarmería Nacional lograron cumplimentar la diligencia judicial solicitada por la fiscal federal subrogante de Bariloche, Sylvia Little, y desde el Ministerio de Seguridad de la Nación consideraron que el operativo fue exitoso.

La cinematográfica movilización de vehículos y uniformados a Villa Mascardi tenía un solo objetivo y era constatar los daños que la comunidad Lafken Winkul Mapu había ocasionado en el edificio de Parques Nacionales, donde iba a funcionar la Escuela de Guardaparques.

Desde que el grupo de uniformados se acercó al lugar de conflicto y el personal ingresó a la ex hostería donde debía realizarse el trámite, hubo constantes detonaciones de armas de fuego que -según fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación- eran no letales.

Los integrantes de la agrupación mapuche estaban esperando el arribo de las fuerzas, luego de que se filtrara información sobre la medida judicial que se iba a cumplimentar este miércoles, y una vez que ingresaron los grupos a la hostería, se produjo un ataque con piedras y bombas molotov.

La situación provocó un principio de incendio que se extendió incluso hasta que las fuerzas se retiraron del lugar.

El objetivo de la diligencia que solicitó Little era constatar los daños del edificio, chequear el estado actual del inmueble, verificar si el mismo estaba siendo ocupado actualmente y en caso de que así sea, disponer una custodia para iniciar el proceso de restitución a la Administración de Parques Nacionales, que es propietaria del mismo.

La magnitud del operativo dio la posibilidad para analizar un posible desalojo aunque las distintas fuentes descartaron la hipótesis. Incluso el juez federal subrogante que autorizó la medida, Gustavo Zapata, ni siquiera autorizó la identificación de los presuntos agresores, quienes durante dos horas arrojaron piedras y elementos contundentes, tal como lo demuestran las pruebas gráficas.

Un carro hidrante, móviles para el transporte de personas, un vehículo blindado marca Mengshi y varios utilitarios formaron parte de la caravana, que contó con un centenar de efectivos, de los cuales 80 pertenecen a la Policía Federal y el resto a Gendarmería Nacional.

Minutos antes de las 8, el grupo arribó a la zona de Villa Mascardi y montó una base de operaciones en la estación de servicios del Automóvil Club Argentino (ACA) desde donde se coordinó el ingreso al lugar de conflicto, ubicado a pocos metros.

Apenas avanzó el primer grupo, comenzaron las detonaciones que se extendieron durante dos horas.

La fiscal Little aguardó en uno de los vehículos oficiales de la fuerza, sin ploteo, hasta que estén dadas las condiciones para acercarse al lugar. Una vez que la situación estuvo “bajo control” abordó un móvil de Criminalística de la Policía Federal y se acercó al predio de Parques Nacionales, custodiada por el móvil blindado que se ubicó en el carril más cercano a la presencia de los encapuchados, para repeler cualquier ataque que pudieran protagonizar.

La funcionaria estuvo durante una hora en el predio, mientras los disparos eran incesantes. Una vez que finalizó su labor de constatación, abordó el mismo vehículo y retornó a la base operativa, cambió de rodado y regresó al centro de la ciudad.

El operativo continuó en el sector de la toma durante varios minutos más, en los que las detonaciones fueron cada vez más intensas. Incluso, la maniobra de “retirada” de los efectivos policiales se produjo con una movilización a pie de un grupo de uniformados, escoltados por el carro hidrante y el blindado. Allí arrojaron bombas de estruendo y gases lacrimógenos, para evitar que los usurpadores los “ataquen por la espalda”.

Los trabajadores de los medios de prensa debieron desarrollar su trabajo frente al ACA, donde funcionaba la base operativa.