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ENTREVISTA A NEHEMÍAS CHI CANCHÉ

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13/12/2020

"Lo que dijeron, se fue cumpliendo": qué significaba el eclipse solar para los mayas

"Lo que dijeron, se fue cumpliendo": qué significaba el eclipse solar para los mayas
"Lo que dijeron, se fue cumpliendo": qué significaba el eclipse solar para los mayas

Nehemías Chi Canché vive en Campeche, en la península de Yucatán, y es uno de los reconocidos investigadores de la cultura maya en México.

Con un tono tranquilo y una actitud cálida, Nehemías explicó a El Cordillerano qué significó la figura del eclipse para los mayas. “Para nuestros ancestros, el dador de la vida era Kinich Ahau, representaba la vida, la luz y todo lo que podía ser lo bueno”, comentó y agregó que cuando sucedía un eclipse, tanto de Sol como de Luna, significaba un año negativo en el que, por ejemplo, podía haber sequía.

Para los mayas, los niños y niñas no debían exponerse a los efectos del eclipse, debían quedarse en sus casas. Realizaban danzas para “ahuyentar a los malos espíritus que generaban este conflicto entre los dos astros”. Nehemías contó que se indicaba que las embarazadas que eran picadas por algún insecto durante el eclipse no debían rascarse porque eso podía afectar al niño o niña cuando naciera.

Los mayas, destaca Nehemías, se preocuparon mucho por estudiar qué sucedía entre el Sol y la Luna. Y sabían con exactitud qué días del año iban a suceder estos fenómenos. “Tenían conocimientos de los eclipses a través de estudios muy precisos sobre los movimientos del Sol. En cambio, los estudios modernos se dedicaron más a estudiar a la Luna”, comentó.

El investigador destacó que los mayas no solo se manejaban con el calendario solar, sino que también consideraban el ciclo del sol que se da cada 5 125 años. “Para ellos, el sol tenía un recorrido en su órbita de 26 625 años y, en base a sus estudios, veían cómo sucedían las coincidencias con la Luna”, explicó.

Las comunidades indígenas en México todavía consideran parte del legado maya, a pesar de la modernización. Según Nehemías, cuando sucede el eclipse los niños y niñas de las comunidades se quedan en sus casas, no salen, y otros llevan un cinto rojo en la mano “para liberarse de los efectos negativos”. Sin embargo, muchos rituales se fueron desvaneciendo en el tiempo. “Recuerdo que, de niño, por ejemplo, hacíamos mucho ruido con objetos, caracoles”, contó y aclaró que hoy algunas comunidades aún lo hacen.

Nehemías se lamenta porque la educación formal corrió la sabiduría ancestral a un segundo plano. “Nos queda la idea de que no debemos olvidar lo que nuestros ancestros nos dejaron porque vemos que mucho de lo que ellos nos dijeron, se va cumpliendo”.

Daniel Pardo