Publicidad
 

POR UN ATROZ CRIMEN

|
09/12/2020

Condenados a perpetua pero libres bajo fianza

Condenados a perpetua pero libres bajo fianza
Condenados a perpetua pero libres bajo fianza

Fueron condenados en 2017 pero las instancias recursivas no acabaron y la sentencia todavía no está firme porque falta el pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Como superaron el plazo máximo bajo la modalidad de prisión preventiva, podrán recuperar su libertad bajo fianza. Dos de los involucrados fueron condenados a prisión perpetua, mientras que la restante, a doce años de prisión.

Para algunos podrá ser una cifra insignificante. Para otros, algo inalcanzable. Para los tres involucrados, simplemente el valor de la libertad. Aníbal Chávez Aguilar, Claudio Maximiliano Bascur y Teresita Aguilar Leuquen -madre del primero-, podrán salir en libertad bajo fianza, según lo resolvieron los jueces Ignacio Gandolfi, Marcelo Álvarez y Carlos Reussi.

Los tres fueron condenados en 2017 por el alevoso crimen contra Miguel Garnica, pero increíblemente, el fallo aún no está firme, por lo que su detención obedecía a una prisión preventiva ordenada oportunamente, excediendo el plazo máximo permitido, de tres años y seis meses.

Tal como se resolvió, si los acusados entregan el dinero establecido, podrán quedar en libertad. A Chávez Aguilar se le fijó una fianza de 400 mil pesos, a Bascur de 500 mil pesos y a Aguilar Leuquen de 250 mil pesos. Los jueces desestimaron el planteo de inconstitucionalidad de la norma que fija como máximo un plazo de tres años y seis meses de prisión preventiva sin sentencia firme, que había realizado la fiscal Betiana Cendón.

La historia del crimen de Miguel Garnica comenzó a escribirse la tarde del 29 de enero de 2015, en una vivienda de la calle Michay al 600 del barrio Eva Perón. En ese lugar, que habitaban varios integrantes de la familia Chávez Aguilar, Miguel Garnica fue ultimado de manera artera y luego enterrado en una letrina que los autores del hecho cubrieron con una pluralidad de elementos.

Según reconstruyó la sentencia que impuso prisión perpetua a Chávez Aguilar y a Bascur, además de doce años a Aguilar Leuquen por su participación secundaria, varios integrantes del grupo familiar y allegados ultimaron a Miguel Alejandro Garnica en la creencia de que había participado en la agresión armada que se cometió en fecha 15 de septiembre del año 2014 en contra de Segundo Eduvino Aguilar Leuquen (hermano de Teresita y Tío de Aníbal, Paul y otros jóvenes involucrados).

Maximiliano Bascur golpeó a Garnica con una pala desde atrás, posiblemente en la cabeza, y cuando la víctima estaba en el piso, tanto Bascur como Paul y Aníbal Chávez Aguilar, para consumar el objetivo que tenía el grupo familiar, dispararon armas de fuego en contra de la víctima en tres oportunidades. Garnica para entonces se encontraba en total estado de indefensión.

Una de las armas utilizadas era calibre 38. Un disparo ingresó en el brazo derecho de Garnica, otro en el tórax a nivel de 5° y 6° espacio intercostal izquierdo y otro en la cabeza, lo que produjo el deceso de la víctima. Teresita Aguilar Leuquen, mientras esto ocurría, alentaba a los autores materiales y además recomendaba hacer desaparecer el cadáver.

En esas circunstancias Teresita Leuquen le indicó a sus hijos (Aníbal y Paul) que ocultaran el cadáver en la letrina familiar ubicada en el predio, pues allí nadie lo encontraría. Además personalmente Teresita asumió la función de “campana” pues permanentemente vigiló el tránsito de la calle para evitar ser descubiertos por la policía o algún ocasional transeúnte.

Luego los imputados ataron el cadáver de Garnica con un cable coaxil, lo envolvieron en las bolsas de nylon que había adquirido el menor en la despensa de la esquina y utilizaron también cinta de embalar.

Posteriormente, los imputados, con la colaboración de Víctor Tecas Vera -quien también estuvo presente y había llevado palas al domicilio sabiendo lo que iba a ocurrir-, destruyeron y quemaron la parte externa de la letrina, cavaron en la misma e introdujeron allí el cadáver de Garnica al cual cubrieron con cemento fresco, después agregaron basura y finalmente taparon el lugar con tierra.

Dado el nivel de prolijidad con el que actuaron, el cuerpo fue descubierto varias semanas después de la ocurrencia del hecho luego de dos allanamientos negativos, cuando los investigadores decidieron muñirse de un retroexcavadora, para buscar el cadáver. Así lo encontraron en avanzado estado de descomposición y con el cemento amoldado al cuerpo.

En esos procedimientos, las autoridades también lograron dar con tres revólveres calibre 38. Un peritaje balístico permitió confirmar que con uno de ellos se había descerrajado el disparo mortal contra Garnica.

Durante el juicio desarrollado en 2017, Maximiliano Bascur y Aníbal Chávez Aguilar fueron condenados a prisión perpetua. Teresita Aguilar Leuquen recibió doce años como partícipe secundaria, mientras que Paul Chávez Aguilar admitió su culpa en juicio abreviado y recibió una pena de nueve años de prisión. También por el caso fue condenado un joven que al momento del hecho era menor de edad. Inicialmente fue declarado responsable por el delito de encubrimiento, por haber aportado a la causa al comprar las bolsas con las que ocultaron el cadáver, y al alcanzar la mayoría de edad se le impuso una pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso.

Mariano Colombo