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27/11/2020

Al cumplir 50 años de amor celebraron la ceremonia por la iglesia y en pandemia

Al cumplir 50 años de amor celebraron la ceremonia por la iglesia y en pandemia
Al cumplir 50 años de amor celebraron la ceremonia por la iglesia y en pandemia

Valorando a las personas detrás de cada noticia, de manera casual nos encontramos con Guadalupe; conocimos así su historia de vida, 50 años de un amor que se vio consagrado por la iglesia católica durante esta pandemia. Una ceremonia sencilla que fue seguida online por sus hijos y nietos desde Córdoba.

Guadalupe Nahuelan y Mario Leiva hace 46 años que viven en Argentina. “Primero nos vinimos a Concordia, Entre Ríos, teníamos un solo hijo de cinco años” comenzó diciendo.  El segundo nació en Concordia y el tercero, es barilochense.

Al consultarle el inicio de su relación dijo “con Mario éramos vecinos, vivíamos casi a una cuadra en Santiago, nos conocimos cuando yo tenía 16 años y a los 17 nos casamos por civil”.


Muy jovencitos se casaron por Civil

 “No había tecnología pero una Navidad coincidimos en la casa de otros amigos, empezamos a bailar tomaditos de la mano, como era antes” dijo muy emocionada.

Mario luego trabajó en la represa Salto Grande y ese oficio lo trajo con su familia al sur para desempeñarse en Alicura. Ella dedicó su vida a la crianza de sus tres varones, Cristian, Juan y Marcelo.

De aquí fue trasladado nuevamente a la represa Ullum en San Juan “ya los dos más grandes habían abandonado el nido así que fuimos con el más chiquito, ahí estuvimos dos o tres años y cuando se jubiló nos fuimos a Córdoba donde está el mayor con nuestros tres nietos”.

Allí se quedaron casi 14 años disfrutando de la cercanía de los afectos pero el clima les afectaba mucho, “hace tres años que tomamos la decisión de volvernos a Bariloche, además allá pagábamos alquiler y acá aunque es una casita de barrio, es nuestra”. La decisión final no fue fácil “nos vinimos pero siento que se me quedó todo el corazón en Córdoba”. Viven de la jubilación mínima y la economía diaria los obligó al alejamiento que tanto les duele.   


Toda la vida juntos

En diciembre cumplirán las Bodas de Oro, cincuenta años transitando juntos la vida: “Tenemos un grupo de WhatsApp con mis hijos y nietos y les conté que nos queríamos a casar por la iglesia así que les pedí su aprobación”.

Confiesa que si le decían que no, igualmente lo habría hecho “uno de mis nietos estuvo un poquito reacio, me dijo 'bueno, si lo necesitan…'”.

En la práctica contaron con la enorme predisposición de Fernando, el sacerdote, para la realización de la ceremonia. “Fue algo muy sencillo, vino a casa, muy poquita gente”. Sus testigos, quienes son amigos de toda la vida, viven en Neuquén y no pudieron estar presente.

“Nos casamos sin padrinos, los testigos fueron el sacerdote y una señora que siempre nos ayuda, pusimos cámaras en casa así que filmaron todo en directo para que nuestra familia de Córdoba pudiera seguirlo en vivo”, detallaron.

Guadalupe comentó “fue muy lindo y emotivo pero traté de no llorar”. Hace 20 años que tenían la idea de unir su amor por medio de Dios y en plena pandemia, lo pudieron hacer.

Ella tiene 67 años y Mario 72, era inevitable preguntarle cómo se lleva adelante toda una vida juntos “creo que es solo la fuerza del amor, hemos tenido discusiones y tiempos de distanciamiento por trabajo pero nada imposible de resolver”.

Compartió el gran secreto de la convivencia: “Todo está basado en el amor y en ir cediendo un poquito cada uno según la ocasión”.


Una de las cámaras con las que compartieron la ceremonia religiosa en vivo

Susana Alegría