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SILENCIO SEPULCRAL... A MEDIAS

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17/11/2020

La Comuna puso el freno y harán sepulturas en el cementerio

La Comuna puso el freno y harán sepulturas en el cementerio
La Comuna puso el freno y harán sepulturas en el cementerio

Las primeras informaciones que surgieron en torno al cierre del cementerio municipal, hasta el 1° de diciembre, por un caso de COVID-19, dejaban muchas dudas, porque, al inicio, se habló del aislamiento preventivo de todo el equipo de trabajo del lugar: ¿qué pasaría con los fallecimientos que se podrían producir durante ese lapso?, ¿los cuerpos se guardarían en depósito?, ¿se apilarían en algún sitio externo a la necrópolis?...

Cuando la gente acudía, el martes, se topaba con los portones cerrados y un letrero que avisaba el motivo del candado.

Pero, detrás, se observaba personal en funciones.

Y los mismos empleados se mostraban desconcertados, porque se les notificó que tenían que continuar con el trabajo, por más que en los medios de comunicación se había indicado que permanecerían apartados de sus tareas, por precaución.

Quien dio positivo de coronavirus es un asistente de la encargada, que se dedica a realizar distintos trámites y distribuir directivas, con cierta presencia, aunque no permanente, en las oficinas del predio.

La jefa, los miembros de las cuadrillas, el capataz y los serenos siguieron trabajando, y ninguno de ellos se hisopó.

El secretario de Servicios Públicos, Eduardo Garza, puso algo de luz sobre el tema: “Solo hay dos aislados, el caso positivo y un peón”.

“La jefa dice que no ha tenido contacto con el asistente. En estos días, aparentemente, no hubo acercamiento entre ellos. Le consultamos si tenía le certeza de eso, y respondió que sí”, añadió.

En cuanto al resto de los empleados, es decir los miembros de las cuadrillas que realizan labores de sepultura, señaló: “Basados en lo que se nos dijo en su momento desde salud pública, que es en lo que nos respaldamos, si las personas no estuvieron en contacto el tiempo suficiente para contagiarse no es necesario aislarlas. En el cementerio, las áreas están bien separadas y no hay tanta gente”.

En cuanto a lo que se podrá o no hacer durante este tiempo, manifestó: “El cementerio como tal sigue en funcionamiento. El servicio se realiza con normalidad, incluso pueden entrar personas para despedir al fallecido, aunque la ceremonia es bastante acotada. Lo que hacemos es mantener cerrado para las visitas y cuestiones similares, porque recién ahora están haciendo la desinfección de algunos sectores”.

Asimismo, expresó que aquellos que ingresan para brindar el adiós final “se acercan hasta la fosa, no entran en contacto con ninguna oficina, y se retiran. Son veinte minutos, treinta cuanto mucho, al aire libre, y se puede mantener la distancia tranquilamente”.

“El asistente se hizo el hisopado el domingo y el lunes le dieron el resultado. Debido a eso, tuvimos que cerrar las puertas sí o sí. Ya trabajamos con un personal reducido… Nos debemos abocar a mantener el ámbito del cementerio en condiciones y trabajar en la confección de fosas, que es la demanda más importante”, explicó.

“La cuestión operativa de los servicios continúa con normalidad, con los protocolos necesarios en caso de que ingresen cuerpos con COVID”, ahondó.

Cuando se le consultó qué diferencia existía entre aquellos que van a acompañar un ataúd y los que asisten para ver la tumba de un ser querido, Garza consideró: “Los visitantes acuden en busca de agua, se acercan a la oficina a preguntar cosas… Durante los fines de semana, por más que el lugar es amplio, hay días que se desborda”.

“Además, es la mecánica que lleva adelante el Municipio. Cuando hubo un contagiado en una dependencia de Tránsito y Transporte, se cerraron las oficinas durante catorce días y se desinfectó. Es un protocolo que se cumple en todas las áreas, para evitar que haya inconvenientes: si hay un caso de COVID en un espacio municipal, se cierra al público. En lo referente a los sepelios, quien quiere ingresar debe seguir ciertos protocolos que ya se informan en la cochería. Pero no hay otro tipo de atención ni visitas”, dijo.

Garza aclaró que la persona con coronavirus no muestra síntomas y que el hisopado que lo llevó a descubrir que era positivo se lo hizo por cercanía con un familiar que lo contrajo.

En cuanto al peón que está aislado, el funcionario expuso que tampoco tiene sintomatología y que la decisión de pedirle que cumpla con la medida de precaución responde a que fue quien estuvo más en contacto con el enfermo “y, de acuerdo a cómo evolucione, se lo hisopará o no”.

Christian Masello / Foto: Fabio Hernández