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12/11/2020

Verano en el campo: tanques australianos y cisternas en venta

Verano en el campo: tanques australianos y cisternas en venta
Verano en el campo: tanques australianos y cisternas en venta

Ya sea para labores agropecuarias o en zonas urbanas, los tanques australianos se transformaron en una fuente indispensable para el almacenamiento de miles de litros de agua. Sin embargo, más allá de las conveniencias logísticas existen riesgos de contaminación en estas enormes fuentes hídricas.

Es común encontrar enormes tanques australianos en zonas agropecuarias. Su uso se extendió durante la última década producto de las dificultades hídricas que afectan a algunas zonas agropecuarias. La creación de estos depósitos hídricos permitió suplir carencias en los suelos para sobrellevar las temporadas exigentes de cosecha fina y gruesa.

Una de las problemáticas más extendidas es la presencia de algas en estas fuentes de agua que transforman al líquido en un color verdoso. Estas algas forman parte de las cianobacterias que generan toxinas perjudiciales para humanos o animales que incluso pueden derivar en la muerte. Generalmente, se toman cartas en el asunto cuando ocurren muertes masivas de animales en granjas rurales.

Este tipo de algas se depositan en aguas estancadas o depósitos ricos en nutrientes. Y no sólo impactan sobre el color del agua, sino que también generan olor nauseabundo y un sabor desagradable del agua producto de las toxinas.

Las cisternas en venta también aumentaron su demanda en manos de pequeños productores que no pueden acceder a los tanques australianos. Pero tampoco están exentos de sufrir contaminación por parte de las cianobacterias que aparecen entre los 18° y 25° C.

Si tras la ingesta de agua sufre diarrea, temblores inexplicables e inestabilidad general consulte inmediatamente con un médico y deje de consumir agua del tanque australiano o la cisterna. El sabor y olor generan olor a pescado y sabor desagradable. Por otra parte, las algas generan un color verdoso en el agua, mientras que existen otras algas que generan agua de color rojizo.

Generalmente, las cyanobacterias generan alteraciones gastrointestinales que repercuten también en animales. Encontrar desechos blandos de forma masiva es un indicio de que puede haber contaminación en los tanques de agua. Se puede contrarrestar este fenómeno a través de productos a base de sulfato de cobre, cloro o combinados.

 La identificación de cianobacterias se realiza a través de pruebas de microscopia. Sin embargo, existen indicios y signos que permiten confirmar la sospecha de estas bacterias en el agua como una capa fina de color verdoso en la superficie del agua.

En caso de observar este fenómeno se puede utilizar sulfato de cobre y aplicarlo directamente sobre los pozos o depósitos de agua a razón de 1g/m3. Lógicamente, antes de su aplicación es preciso obtener asesoramiento profesional para no sobrepasar los límites tolerados y siempre se debe tener en cuenta que tras aplicar cloro o sulfato de cobre no se podrá consumir agua del depósito durante dos semanas.

En conclusión, es normal que los tanques australianos, bebedores de animales o cisternas puedan contaminarse con algas o cianobacterias producto de las temperaturas elevadas en verano.