Publicidad
 

En el barrio Virgen Misionera

|
03/11/2020

Alén Coronado quedó reflejada en un mural para mantenerla presente

Alén Coronado quedó reflejada en un mural para mantenerla presente
Alén Coronado quedó reflejada en un mural para mantenerla presente

Se trata del tercero de una serie de ocho murales de jóvenes mujeres barilochenses que fueron asesinadas en un contexto de violencia de género. La artista plástica Rocío Toppetti diseñó cada uno de ellos con la finalidad de crear conciencia y mantenerlas presente. El mural de Alén Coronado fue pintado en una de las paredes de la escuela primaria, edificio donde además funciona un espacio de enseñanza de oficios para adultos.

La idea de ser posible, es dejarlos plasmados en paredes de espacios comunitarios de los barrios a los que pertenecían estas mujeres. Se trabaja de manera articulada con Ni Una Menos e intentando sumar a instituciones sociales y vecinales. Aún falta realizar los murales de María Belén Zúñiga, Giselle Monje, Natalia Báez, Laura Inés Domínguez y Valeria Coppa, para los cuales pueden comunicarse con Rocío, para aportar pinturas, al teléfono +54 9 11 6732-8096.

No olvidar

El colectivo Ni unx Menos Furilofche en las redes sociales, habló de cómo se escriben las historias que duelen al presentar el mural de Alén Coronado.

“Ella tenía 20 años, vivía en el barrio Virgen Misionera. Brillaba, brillaba como brillan las pibas, llena de sueños y proyectos, llena de amigas. Alén transitaba su adolescencia, esa etapa que estalla en sí misma, pateaba calles en manadas, a veces solo de pibas, a veces mixtas, porque así son los barrios. Compartía esquinas y aulas con sus amigas, maternidades y también golpes. Pertenecía a una generación que reconoce la violencia de género como tal y quiere ponerle fin, las pibas de la edad de Alén, incluso menores, se cuentan las peleas que viven en sus noviazgos, se cuentan y sin saberlo, hacen de la vida privada un hecho político, reconociendo que esos maltratos no son una herida personal, son parte de una forma aprendida de vincularnos, donde la mentira más grande que nos contaron y que nos creímos fue, que el amor duele.”

"Diego Maldonado, era uno de los tantos pibes, conocido del barrio. El día 2 de febrero del 2018, Alén se encontraba en su casa con su pareja y su hija compartiendo unas cervezas, alrededor de las 22 horas recibió un mensaje de una de sus amigas que vivía a unas cuadras de su casa, invitándola a compartir. Alén se retiró de su vivienda. No se sabe si Maldonado ya estaba en la casa de la amiga o apareció después, pero se sabe que andaba en esa moto, en la cual la trasladó de la casa de su amiga a la zona de Virgen de las Nieves, junto al embalse del arroyo Gutiérrez, en estado de ebriedad.”

Una vez allí, Alén "perdió el equilibrio y se precipitó al agua, muriendo a causa de asfixia por inmersión. Maldonado obró en forma imprudente con dominio total y pleno de la situación, al modificar las condiciones de seguridad trasladándola desde su barrio en moto, a una zona con características peligrosas", concluyeron.

“Diego Maldonado sabía perfectamente lo que hacía, las pericias mostraron que intento modificar la escena, lejos de pedir ayuda e intentar salvarla, se retiró sin dar aviso alguno teniendo un destacamento policial cerca y estando en ese momento, la ciudad completamente militarizada, dada la presencia de un importante sujeto político.”

Allá por 2011 Alén participaba de un taller del CAAT del barrio, se llamaba “las magas” allí se reunían las pibas a crear, escribir, confeccionar, compartir, allí un día, se pintaron los cuerpos con marcas, como de golpes y salieron a ser parte de una marcha contra la violencia de género que culmino en el Centro Cívico.

“Alén no se fue. Alén sigue ahí de muchas formas. En la escuela, en cada fiesta, en cada encuentro aparece tu bandera hermosa Alén. Pidiendo justicia y diciendo que estás presente. En el recuerdo de tus compañerxs, de tus profes y en la memoria de la escuela a pesar del paso del tiempo y de las injusticias. Porque dejaste huellas y ahí están recordándote siempre en el barrio, en las calles que caminabas junto a tu bebé que crece y crece y que tiene a su abuela ayudándola a crecer. Porque no hay forma de olvidarte riendo fuerte y aportando tus ideas a la clase. Iluminando todo el aula."

“Porque seguimos pidiendo amor, justicia social y cuidado para las pibas. Libertad para vivir y poder ser en un mundo donde nos arrebatan mujeres a cada segundo. En un mundo donde miramos atrás con miedo en cada paso que damos, en un mundo donde niñxs se quedan sin madres, en un mundo donde aunque cueste seguimos andando con la esperanza de desarmar para volver a construir de manera más justa y amorosa. En un mundo donde cada vez somos más las que nos abrazamos, las que nos contenemos y las que nos cuidamos. Siempre”, señala el colectivo Ni unx Menos Furilofche, en su recuerdo de Alén Coronado.

 

Susana Alegría