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CORRÍA 1938

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31/10/2020

Nazis argentinos festejaron la anexión de Austria en el Luna Park

Nazis argentinos festejaron la anexión de Austria en el Luna Park
Nazis argentinos festejaron la anexión de Austria en el Luna Park

Hubo un diputado radical que denunció la realización de un plebiscito para que los germano-argentinos también legitimaran la maniobra de Hitler. Se investigó la propagación de ideario nazi en las escuelas de la colectividad alemana.

El 12 de marzo de 1938 el Tercer Reich anexó Austria, primer paso exitoso de la expansión territorial alemana bajo el régimen nazi. El proceso tuvo repercusiones en la Argentina: a fines del mismo mes, el gobernador de La Pampa –por entonces Territorio Nacional– informó al Ministerio del Interior que las escuelas privadas de la colectividad habían adoptado el nacionalsocialismo. Además, poco después se realizó un plebiscito para los germano-argentinos brindaran legitimidad a la decisión de Adolf Hitler.

Aborda la problemática el artículo “Las actividades del nacionalsocialismo en la Argentina. El diputado Raúl Damonte Taborda y el diario Crítica (1938-1943)”, que elaboró María Jimena Irisarri en 2013. Su contribución se publicó en el Anuario del Centro de Estudios Históricos “Profesor Carlos Segreti”, con sede en Córdoba. La autora se desempeña en la Universidad Nacional del Sur y su ponencia está disponible en línea.

La llegada del nazismo a la Argentina motivó reacciones dispares en la prensa. Diarios y revistas como La Prensa, La Nación, Crítica, Noticias Gráficas y La Vanguardia difundieron los sucesos para denunciar la influencia nazi entre los germano-argentinos y la falta de acción del gobierno, por entonces, a cargo del radical antipersonalista Roberto Ortiz. En cambio, La Razón, El Mundo, Caras y Caretas, Bandera Argentina y Crisol se pronunciaron a favor del expansionismo alemán y desecharon la infiltración nazi en el país.

Raúl Damonte Taborda trabajó en Crítica a partir de 1937 y en poco tiempo se convirtió en secretario de Redacción. Se casó con Georgina Botana, es decir, la hija del dueño. Su suegro –Natalio Botana– intercedió para que integrara una lista y fue electo diputado nacional entre 1938 y 1942. Fue reelecto, pero en 1943 la Argentina se quedó sin Congreso como consecuencia del golpe del 4 de junio. Desde su banca de la Unión Cívica Radical, Damonte Taborda se convirtió en un auténtico antinazi.

Junto con sus correligionarios Eduardo Araujo, Manuel Pinto y Leónidas Anastasi, fue coautor del proyecto de resolución (1938) que propuso crear un espacio en la Cámara de Diputados “para que investigue las actividades en el país, desarrolladas por organismos o asociaciones de ideología nacionalsocialista”. El cometido se logró recién en 1941 y recibió el nombre de Comisión Investigadora de Actividades Antiargentinas (CIAA).

Raúl Damonte Taborda.

El Luna nazi

Por el tema escolar, el inspector general de Escuelas, Florencio Jaime, ratificó que “en los colegios de colonia San Rosario y de Santa Teresa se había inculcado a los niños hábitos del régimen político imperante en Alemania y la admiración por sus gobernantes. El funcionario expresó en un informe al Consejo Nacional de Educación que si bien se habían cometido abusos, no podía corroborarse que estas observaciones respondieran a un plan sistemático, tendiente a sustraer su nacionalidad (argentina) a estos niños”, rescató la investigadora.

Damonte Taborda también denunció la realización del plebiscito nazi en territorio argentino. Su organización corrió por cuenta de la Embajada, se llevó a cabo en locales del partido nacionalsocialista y en escuelas. Culminó el 10 de abril con un acto público en el Luna Park, simultáneamente con el que se desarrolló en suelo alemán. A pesar de que algunos sectores de la prensa, legisladores y organizaciones intentaron impedir la realización del evento –al sostener que atentaba contra la soberanía nacional–, el ministro interino de Relaciones Internacionales, Manuel Alvarado, no lo prohibió y autorizó a los residentes alemanes a usar banderas del Reich.

En la celebración se ensalzó a Benito Mussolini, a la Italia fascista y el Eje Roma-Berlín. Fuera del querido Luna Park hubo desórdenes y 51 detenidos. La Federación Universitaria Argentina (FUA) y grupos de la Juventud Socialista realizaron una contramanifestación en las cercanías de la plaza San Martín, que se desbordó. Se quemaron banderas alemanas con cruces esvásticas, se arrojaron piedras contra bancos alemanes y contra el Instituto Cultural Germano-Argentino, al que se consideraba una agencia de propaganda nazi. ¡Esas eran grietas!

Adrián Moyano