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DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL

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09/10/2020

Aumentan los cuadros depresivos, así como el consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas

Aumentan los cuadros depresivos, así como el consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas
Aumentan los cuadros depresivos, así como el consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas

Este sábado es el Día Mundial de la Salud Mental. El médico psiquiatra Juan Pablo Rendo, jefe de Salud Mental del Hospital Ramón Carrillo, se refirió a la depresión, ansiedad, aumento del consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas que se observan a raíz de la pandemia.

El facultativo, en principio, se refirió a su preocupación por “el aumento de demanda en casi todas las patologías de salud mental, sobre todo en estos últimos dos meses” y agregó que “hay extenuación del equipo, de todos los que trabajamos en salud mental, psicólogos, operadores, enfermeros y esto hace que todo sea más dificultoso. Cansados sería el término”.

El doctor realizó declaraciones a través del programa “El Expreso Periodístico” que se emite de lunes a viernes de 9:30 a 12:30 por El Cordillerano radio (93.7). Allí dijo que en su especialidad “tuvimos una merma, al igual que en todas las atenciones clínicas, al comienzo del primer mes, después vino la ola del COVID y hoy son impresionantes las situaciones que se ven de cuadros depresivos, ni hablar del consumo de sustancias. Se estima un 50% de aumento en el consumo de alcohol, un 30% en el consumo de otras sustancias, cuadros de ansiedad, producto de aquello que tiene que ver con la cuarentena”.

Asimismo, indicó que “hay un aumento en la demanda de las diferentes prestaciones que brindamos, consultorios externos, guardias, internación, Camino Abierto, que nos agarra encima con un equipo cansado, donde faltan varias patas porque hay personal de riesgo que no puede trabajar en forma presencial. También hay compañeros que se han contagiado, otros que han tenido que aislarse, es un momento de mucha presión y mucho cansancio”.

Rendo agradeció la presencia de “otros compañeros que se acercaron de manera rápida, pero sabemos que esto no alcanza y creo yo, espero equivocarme, que estamos recién viendo el comienzo”.

Además, explicó que las distintas situaciones son “producto del confinamiento y/o la cuarentena”, por ello “hay muchas personas que descuidaron sus tratamientos. Para nosotros no solo incide la sobre exigencia, también uno trabaja con miedo, recién estaba viendo a un paciente que está aislado y lo observé con el traje de protección personal, se trabaja con un grado de ansiedad dentro de uno mismo”.

Es evidente que existe cansancio en el personal, se trabaja con distancia, “uno trata siempre en nuestra disciplina de tener un acercamiento cálido, tocar al paciente, y hoy están los guantes, las máscaras, las gafas, el distanciamiento, al paciente solo le vemos los ojos y eso impide que se establezca una buena transferencia, tendremos que ver qué nuevas herramientas encontramos para proseguir y de todas formas encontrar nuevos vínculos”.

Respecto al consumo de sustancias, se mantienen las consultas, en muchos casos, “cuando ya el control se ha perdido, cuando hay situaciones críticas” e indicó que “muchas veces es por propia iniciativa de algunos que ven que han perdido el control y buscan espontáneamente una atención. El caso más problemático es cuando la familia ve que hay un problema y la persona no se da cuenta, ahí entramos en una situación de tironeos, complicada, porque mucha veces uno está parado en respetar la autonomía de quien está con un consumo problemático y tiene que cargar por otro lado con la angustia y el dolor de quien tiene que acompañar”.

En relación a esto explicó que “hay una postura más intervencionista, de caer con la ley, con posturas más fuertes, yo soy partidario de algo que para mí es más sano, más humano, como es tratar de acompañar, hablar, cuidar, proteger y establecer más las pautas de reducción de daño”.

En Argentina la edad de inicio de consumo está llegando casi a los 11 años, “es una locura”, dijo y prosiguió: “veo que hay algo en lo que estamos fallando y no nos damos cuenta. Tenemos que pensar en qué estamos haciendo para que estas cosas empiecen a aumentar de este modo, la depresión, los cuadros de ansiedad, el consumo en personas cada vez más jóvenes”.

Por último, Juan Pablo Rendo consideró que “tenemos que replantearnos nuestra relación en la sociedad, con la familia, nuestra dificultad empática con nuestros hijos, con el otro, empezar a encarar la salud mental desde ese lado. Si creemos que vamos a mejorar la salud mental descubriendo una medicación nueva, un tratamiento nuevo, creo que vamos a seguir con estos números empeorando año tras año, no pensando en una mejoría”.

 

 

Juan Carlos Montiel